Alice In Chains – Nokia Theatre Times Square (Nueva York)

2006 está siendo un buen año para Jerry Cantrell y Alice In Chains. Mucho ha llovido desde que la banda publicara su último disco de estudio, el homónimo Alice In Chains, hace ya más de una década. A partir de entonces la fortuna parecía haberse alejado definitivamente de uno de los mejores guitarristas y compositores de los 90: rumores de separación, recaídas en las drogas, discos en solitario con escasa repercusión… un panorama poco prometedor. Lo peor no obstante estaba aún por llegar: la muerte por sobredosis de Layne Staley (vocalista y co-autor de muchos de los himnos de la banda) en 2002 acababa por hundir las esperanzas de reunión de los de Seattle. Tras ese desolador horizonte pocos podían imaginar que cuatro años después Jerry Cantrell, Mike Inez y Sean Kinney volvieran a los escenarios bajo la denominación Alice In Chains, y menos aún que lo hicieran embarcados en una exitosa gira mundial que ya ha pasado por Europa y Estados Unidos y que está colgando el cartel de “no hay billetes” en la mayoría de sus conciertos.

Para esta tercera etapa de su gira mundial Alice In Chains ha decidido dar dos pasos adelante: si en los primeros shows se contentaban con tocar en pequeños clubs durante apenas hora y media, ahora se atreven con salas de tamaño medio (en Nueva York agotaron mas de 6.000 entradas en cuestión de minutos), añaden elementos visuales a su espectáculo y han estirado la duración de sus actuaciones hasta las dos horas. Es de agradecer. El segundo concierto de su visita a la gran manzana convenció a los seguidores que abarrotaban el renovado Nokia Theather neoyorkino y despejó las dudas de aquellos que no acababan de creer que Alice pudiese salvar el escollo de girar sin su vocalista original. Para sorpresa de muchos, William DuVall, de facto el cuarto miembro de la banda, se ha hecho con los mandos del grupo y se maneja con confianza y solidez en la difícil tarea de sustituir al por otra parte insustituible Layne Staley. Su registro es similar al de aquél, su imagen encaja con la del grupo y él parece no tener problemas en aceptar su papel de actor secundario cuando todas las miradas se dirigen a Cantrell.

El concierto arrancó con “Again” y siguió con clásicos como “We Die Young”, “Junk Head” o “Bleed The Freak”. El sonido, compacto, casi violento, el de una banda segura de sí misma, con un Mike Inez entregado, Sean Kinney en trance y Jerry Cantrell disfrutando en el escenario como casi ya no recordaba. El show también incluyo temas hasta ahora más o menos olvidados en su repertorio (“Grind”, “Heaven Beside You”) y sorprendió con un set acústico que trajo a la memoria la fantástica actuación que grabaron para la MTV en 1996. Un vídeo de cinco minutos homenajeaba a Layne Staley mientras el escenario se transformaba para un “mini-unplugged” que comenzó con una escalofriante “Don’t Follow”, siguió con “Nutshell”, “Got Me Wrong”, “Killer Is Me” y “No Excuses” y acabó con un “Down In A Hole” en el que las voces del público ahogaban las que provenían del escenario. Lágrimas en los asistentes y recuerdo para los ausentes. “Si estuviera aquí Layne…” Tras la calma del acústico, volvió la tempestad eléctrica con una traca final que incluyó “Dirt”, “Man In The Box”, “Angry Chair” y que llevó al delirio con “Rooster” y “Would” como fin de fiesta. Cantrell sonreía mientras los fans se abofeteaban por hacerse con el control de una baqueta o se afanaban rastreando el suelo en busca una púa de su ídolo. ¿Grabaran de nuevo? ¿Habrá disco de estudio? Demasiadas preguntas y muy pocas respuestas para un mundo tan convulso como el de Alice In Chains. Una cosa esta clara: 2006 esta siendo un buen año para Jerry Cantrell.

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