BIME – BEC (Barakaldo (Bilbao))


Tras solamente dos ediciones, BIME es probablemente el evento de la industria musical más relevante que se celebra en España. Un encuentro del que más de mil quinientos profesionales formaron parte el pasado mes de octubre y que contó con una destacada participación internacional.
A lo largo de tres días tuvo lugar en el BEC de Barakaldo el Bime Pro. Promotores, mánagers, soportes, marcas, artistas y otros agentes intentaron debatir sobre el estado actual de la industria aportando experiencias y conocimientos.
A destacar el primer Congreso de festivales nacionales que tuvo lugar el día 31.
Son tantos los temas a tratar y debatir, las necesidades y cambios que requiere el actual mercado musical que resultan escasos tres días de feria. Un evento que ha sentado una base notable para seguir creciendo y convertirse en un referente europeo.
Segunda edición del BIME, el reverso treintañero y otoñal (aunque haya hecho mejor tiempo que en verano), del Bilbao BBK Live. Concebido como remate de una feria musical profesional, el éxito de la cita le augura un futuro prometedor, haya o no encuentro sectorial previo.
En esta ocasión, los protagonistas indiscutibles han sido The National, con uno de los directos más contundentes que se pueden disfrutar en la actualidad. The Divine Comedy, Macy Gray, Thurstoon Moore y  Mogwai han sido otros de los triunfadores de una cita a la que han respondido más de 20.000 personas dividas en dos jornadas. El recinto (BEC de Barakaldo), con alguna estrechez mayor que el año pasado, ha vuelto a funcionar con soltura, y sonido, barras, baños y demás asuntos logísticos, solo pueden ser noticia por su solvencia. Incluso este año como novedad, la organización ha conseguido convencer a las autoridades pertinentes para que el metro funcionara ininterrumpidamente durante todo el festival y que el parking del BEC tuviera un precio especial, lo que ha facilitado enormemente la afluencia de público desde Bilbao y el resto de Bizkaia.
Si lo siguen cuidando como hasta ahora, el BIME está llamado a ser algo grande.
Viernes
Imelda May
Siempre me ha llamado la atención el éxito comercial de Imelda May, considerando lo atípico de su propuesta, que mezcla con bastante soltura rockabilly y blues. Sin embargo, parece que sus mejores virtudes se quedan en el estudio, porque el directo me pareció bastante inconsistente. Disfrazada ella y su banda de Familia Adams, la irlandesa parecía más interesada en animar una fiesta de Halloween que en defender su repertorio.
El escenario se le hizo inmenso, y a mí el concierto, con tintes y ticks de charanga popular, larguísimo.

Iñaki Espejo-Saavedra

Thurston Moore
Al menos musicalmente, al ex marido de Kim Gordon no le ha sentado demasiado mal la separación. La enésima prueba es The Best Day (Matador Records, 2014), un disco, a salvo de algún altibajo, magnífico. Si definiéramos Sonic Youth como una mezcla de ruido, melodía y experimentación, Thurston Moore no ha querido renunciar en sus nuevas aventuras musicales a ninguno de los tres elementos. Con los dos primeros construye su carrera en solitario, y para el tercero ha formado otra banda, Chelsea Light Moving.

Así que el directo del neoyorquino, es un contagioso derroche de voltios, que apabulla pero no asusta. Mención aparte merece su banda de acompañamiento. Steve Shelley, batería de Sonic Youth, junto a Debbie Googe, bajista de My Bloody Valentine y Primal Scream, y James Sedwards, forman el equipo que suele acompañar a Thurston en el estudio y, sobre el escenario, multiplican por diez su directo.

Iñaki Espejo-Saavedra
 Macy Gray 
Macy Gray es una de las artistas que,  manteniendo viva la llama del rythm´n´blues y el soul, más proyección tiene en la actualidad fuera del circuito especializado. Abierta a alguna influencia hip hopera e incluso a versionar el “Creep” de Radiohead, sin embargo el repertorio principal sigue siendo lo que en inglés se resume fácilmente escribiendo “old school”. Impecable en cuanto a ejecución, interminable en cuanto a voz, Macy demostró su flexibilidad a la hora de elegir un repertorio, con el que repasó lo mejor de su discografía, sin olvidar hacer hueco suficiente para su nuevo trabajo, The Way (429, 2014).  

Y un grandes éxitos de esta señora, es una bomba de ritmo al que nadie en el BIME se pudo resistir sin terminar bailando.

Iñaki Espejo-Saavedra
Anna Calvi
Huérfanos desde hace demasiado tiempo de PJ Harvey, el derroche de energía y virtuosismo que en cada concierto ofrece Anna Calvi, nos sirve para no echar tanto de menos a la autora de Rid of Me (Island, 1993).


Voz y guitarra privilegiadas, a la artista británica le favorecen los espacios cerrados, así que el auditorio del BIME fue un escenario perfecto para disfrutar de la intensidad con la que afronta un repertorio que reparte de forma salomónica entre sus dos meritorios discos.

Iñaki Espejo-Saavedra
The Divine Comedy
 A pesar que Neil Hannon llegó a Bilbao lesionado en una mano y sin poder tocar la guitarra, y por lo tanto, algo enfurruñado y dramático, se las arregló para ofrecer uno de los mejores conciertos del BIME y meterse al público en el bolsillo.

Como a Anna Calvi, le favoreció el magnífico espacio y sonoridad del auditorio del BIME, que aprovechó para ofrecer una selección de canciones pausadas, pero llenas de sentimiento. “A Lady Of a Certain Age”, “Have You Ever Been In Love” o “Generation Sex”, fueron  emocionando a un público completamente entregado y a los pies de un Neil Hannon, que cerró pletórico con “Tonight We Fly”.

Iñaki Espejo-Saavedra
Placebo
Brian Molko y Stefan Olsdal deben ser las únicas personas que en el mundo de la música, no se han dado cuenta que Placebo es una banda completamente intrascendente desde hace más de diez años. De otra forma no se entiende su reiterativa costumbre de abusar de paciencia del público de sus conciertos, dedicándolos casi íntegramente a las prescindibles nuevas creaciones de turno. Chicos, aprended de los Pixies, que esos sí que saben ganar pasta dejando contento a todo el mundo. Tocas un rato lo que ti te entretiene, pero sabes reconocer elegantemente que ya no eres el mismo, así que también sueltas los hits, y aquí paz y después gloria.

En el BIME, fue el turno del Loud Like Love (Universal Music, 2013), al que dedicaron la mitad del concierto, mientras que de sus dos primeros y magníficos discos sonaba únicamente “Every Me, Every You”. Una lástima, porque por lo demás, Placebo no ha perdido un ápice de fuerza, y siguen sonando como una apisonadora.
La parte final del repertorio mejoró radicalmente cuando sonaron “Special K” y “The Bitter End”, pero nada pudo evitar una general sensación de decepción entre el público.

Iñaki Espejo-Saavedra
Sábado
LA M.O.D.A.
Comenzamos la segunda jornada del con la poderosa actuación de La Maravillosa Orquesta del Alchol. La formación burgalesa demostró que sin una buena dosis de energía, las canciones no destacan. Tras recorrer buena parte del territorio nacional presentando ¿Quién nos va a salvar?, congregaron a un buen número de personas que no perdieron la oportunidad de disfrutar con el sexteto.

Luis Benito
Señores
Quisimos no perdernos a los cuatro barbudos más expertos en autoestima de Bilbao. Prácticamente, se cumplía un año de la publicación de su disco debut y se presentaban en el escenario para bandas vascas, con todas las ganas del mundo.

Ello unido a su buen estado de forma sirvió para firmar una notable actuación ante sus paisanos.

Luis Benito
Mando Diao
No sucedió lo mismo con los suecos, que optaron por su nuevo sonido y sus nuevas poses que no terminan de llegarnos, por lo que no lo dudamos más de tres canciones…

Tal vez en otra ocasión.

Luis Benito
Angel Stanich
Rápidamente, nos situamos en el escenario con grada para no perder detalle del show que este artista y su banda se disponían a sudar por todos los poros. El joven músico afincado en Madrid está dando que hablar en este 2014 gracias a su álbum debut. Su voz ya le hace diferente y, por lo vivido en el BEC, su directo tiene fuerza, credibilidad y engancha desde el primer minuto.

Sin duda, fue de lo mejor de la noche.

Luis Benito
Mogwai
Con el objetivo de mantener la emoción ganada con Stanich, no quisimos perdernos a los escoceses.

Ellos son conscientes de su poder de convocatoria y tienen recursos de sobra para salir airosos de cualquier envite, aunque posiblemente, han perdido lo más importante, su capacidad de sorprender.

Luis Benito
The National
Y llegó la hora de conocer cómo las gastaba el cabeza de cartel y uno de los grandes atractivos de la segunda edición del BIME. Nuestra ubicación inicial resultó ser nefasta para poder degustar todos los matices e instrumentaciones que pusieron en escena.

Con Sufjan Stevens como escudero de lujo, la banda de Ohio ofreció algo más de ochenta minutos de repertorio logrando momentos de apoteosis que confirmaban las sospechas del respetable.
 
Berninger y sus secuaces supieron emocionar con varios de sus temas más populares logrando la comunión con un público encantado. Algo similar a cuando Wilco vino por primera vez a Euskadi en 2005.

Luis Benito
 
 

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