Cate Le Bon + Sweet Baboo (Sala El Sol) Madrid 28/10/16

Primera visita a España por parte de Cate Le Bon, dentro del ciclo de conciertos 981 Heritaje de SON Estrella Galicia. Una artista a la que hasta ahora no ha sido fácil ver por aquí, en parte por culpa del poco calado que tiene su propuesta musical por nuestro país. No así en nuestro país vecino, Francia; donde tiene muchos más seguidores y no hablemos ya del Reino Unido o Estados Unidos donde reside actualmente. Esperemos que sea, como decía aquel, el comienzo de una larga amistad, aunque el “papel” vendido en su concierto de Madrid (unas 150 entradas) no es muy halagüeño en cuanto a futuras visitas de la galesa.

Con todo y con eso, Cate Le Bon se mostró a gusto sobre el escenario de la siempre acogedora sala El Sol y desde los primeros acordes actuó como si lo estuviera haciendo para la mayor de las audiencias.

Antes pudimos disfrutar de la actuación de Sweet Baboo o lo que es lo mismo, el compatriota gales de Cate; Stephen Black, que para esta gira se ha presentado en formato “one man band”, con todos los peligros y limitaciones que ello conlleva, como él mismo se encargó de comentar en clave humorística. Con un teclado, sonidos pregrabados y una guitarra en un par de temas, Stephen Black hizo lo que pudo al enfrentarse a un público algo distante, por lo mencionado de su propuesta en directo y por lo desconocido para la mayoría de los presentes. Aun así salvó una actuación de escasa media hora con ritmos bailables, una voz encomiable y un ocurrente y afilado sentido del humor. Memorable el momento de ir pegando con cinta adhesiva algunas teclas del sintetizador para que estas fueran sonando a la vez.

Terminaba el concierto de Sweet Baboo y el pluriempleado Stephen (es el bajista de Cate Le Bon) se encargaba verificar que todo estuviera correcto sobre el escenario, ventajas de tocar con amigos. Salía pues al escenario el combo capitaneado por Cate Le Bon, con una solidísima base rítmica detrás de esta y un teclista/guitarrista al otro lado del escenario. No solo las deliciosas y en ocasiones extrañas composiciones de Cate chocan en nuestras, a veces, anquilosadas y estrechas de miras entendederas musicales, también la disposición y la forma de colocarse en el escenario de la galesa te dejan cavilando al principio del concierto. Y es que Cate se sitúa de lado y no de frente al público, que está en la parte central del escenario, como si no quisiera perder de vista en ningún momento a sus gregarios y en cierto modo es así, ella es la jefaza ahí arriba.

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Y como el que no quiere la cosa ya estaba sonando el título que da nombre a su último álbum; Crab Day (del que la propia artista nos habló en esta entrevista) y era inevitable retrotraerse a los Television de Marquee Moon y más con el tratamiento que le da al tema en directo. Sin apenas mirarse y perfectamente sincronizados, tanto ella como el resto de la banda, continuaban con otros dos cortes del mencionado disco; “Love is Not Love” y “Wonderful”, hasta llegar al primero de los pocos representantes sonoros de su anterior trabajo Mug Museum, durante el concierto; el tema “No Good”. Para ese entonces Cate ya había tenido tiempo de decir que estaba encantada de estar en Madrid por primera vez y de recibir alguna amable adulación por parte del respetable.

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Proseguía el concierto mientras era inevitable sonreír tanto por las bellísimas composiciones pop de la cantante y guitarrista, al mismo tiempo que nos sorprendíamos por el magnífico tratamiento dado a las mismas en directo, mostrando su lado más eléctrico e inmediato, como si quisiera convertir el “bolo” en un instante inmortal para que nos lo llevásemos enmarcado a casa.

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Tras otros cuantos temas más del Crab Day, en el que había basado el grueso del concierto, y entre los que escucharíamos una versión ligeramente alargada (y con un final maravilloso) de “How do You Know?”, Cate Le Bon y los suyos se despedían y nos dejaban con ganas de mucho más. Ya en los bises: otra grata sorpresa, van y se despachan con una versión de Richard Hell & The Voidoids; “Time”, del segundo álbum de los neoyorkinos. El que esto suscribe que es afiliado al “Punk 77” tuvo que contenerse para no subir al escenario y abrazar a Cate mientras la arrebataba el micro. Para finalizar; otra versión, esta vez más pausada y en formato casi acústico y con Cate en solitario, “Frank Mills” del film de Milos Forman; Hair.

Concierto de los que, dentro de su sencillez, te dejan los vellos como cables de alta tensión. Y es que en esto del Pop la mayoría de las veces menos es más.

 

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