Cigarettes After Sex – Cigarettes After Sex (Partisan)

Con el shoegaze de marras ocurre lo mismo que con una vieja novia a la que dejaste hace años, de la que solo has tenido noticias esporádicas por cuenta de terceras personas y que ahora reaparece en tu vida de repente reclamando nuevas atenciones. No sabes si dárselas, porque darse un homenaje de vez en cuando nunca viene mal, o salir huyendo como alma que lleva el diablo, porque ya sabes cómo volverá a acabar la cosa. Viene a cuento la inapropiada comparación porque lo que contiene el primer disco oficial de Cigarettes After Sex, tejanos de El Paso pero sin apego aparente por la música fronteriza –los EPs de 2012 y 2015 funcionaron como más que decentes cartas de presentación- es fundamentalmente eso, una alternancia de sonidos atmosféricos y ligeros con otros mucho más pujantes y potentes. Un equilibrio posible gracias a la omnipotente voz de Greg Gonzalez y a su obvia capacidad para componer música oscura y sentimental. Que no son términos contradictorios en absoluto.

Otros lo llaman pop ambiental. Música para descubrir emociones ocultas y estados de ánimo perennemente en lucha con un mundo interior complejo y atribulado. El amor y sus distintas fases parecen ser la motivación de títulos como “Each time you fall in love”, realmente logrado, y melodías atractivas como “Sweet” (pura dulzura, en efecto) y “Flash”, con riffs delicados y hasta contagiosos. La banda muestra cierta versatilidad y amplios poderes en la vibración rítmica de “Sunsetz” y la profundidad de “Apocalypse” o “K”, títulos que amplían los bocetos conocidos hasta ahora, en los que se adivinaba a unos músicos bien formados pero demasiado pendientes de no saltarse un guión escrito de antemano. Todo se debe, parece ser, a la transformación de una relación ocasional y divertida en algo mucho más asentado y con visos de ser el amor de una vida. La cosa da para escribirle a la nostalgia de un tiempo que al final no se sabe si fue mejor, por eso citan a “John Wayne” como referente de una soledad no del todo añorada. La vida es pura contradicción, cierto.

Este disco homónimo remite a las bases minimalistas ya escuchadas no solo en sus trabajos pequeños, sino en el origen de bandas como Belle And Sebastian o Beach House, luego desarrolladas en direcciones diversas. El minimalismo, las cuerdas bien trabajadas y la sensación monocorde que dejan los acercan incluso a Slowdive con una fórmula menos refinada. Por ahora Cigarettes After Sex solo se perfeccionan a ellos mismos, lo cual ya es decir algo bastante positivo.

 

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