Conociendo a Morrissey. Repasamos las mejores canciones de su carrera

Esta semana Morrissey ha sido noticia por la reciente publicación de su autobiografía que como siempre ha venido cargada de polémica. El artista la retrasó a pocos días de su edición para que finalmente viera la luz en Penguin Classiscs, la colección más elitista de las letras británicas donde comparte catálogo con La Odisea de Homero, Henry James o Borges, lo que ha levantado ampollas, pero ¿dónde si no? Estamos hablando de Morrissey, para muchos un autor que trasciende épocas y géneros, para otros un egocéntrico que va perdiendo su credibilidad a pasos agigantados cada vez que su “Bigmouth” vuelve a hacer de las suyas.

Morrissey no goza de demasiada popularidad en nuestro país, pero su legado y su influencia trasciende generaciones. Para muchos es el Elvis de nuestra generación, para otros una vieja estrella viendo de las rentas con The Smiths.

Cuando hayamos leído su biografía os hablaremos de ella en profundidad, mientras, aprovechando su lanzamiento y que se cumplen 25 años de su carrera en solitario, hemos querido hacer un recorrido por 15 de sus mejores canciones para comprimir en unos pocos minutos todo lo que el divo de Manchester significa para nosotros.

Suedehead (1988)

Los que ya peinamos canas recordamos cómo a finales de los ochenta, cuando aún llorábamos el final de The Smiths y nuestra aguja desgastaba su último disco Strange Ways Here We Come (1987), nos sorprendimos con el single que suponía el regreso de Morrissey. Por aquél entonces no teníamos internet, las revistas musicales llegaban de mes en mes y solo nos quedaban pequeños reductos como Radio 3 y ciertos programas musicales de la televisión (sí, antes los había).  “Suedehead” llegaba en el comienzo de 1988, un mes antes que el disco y con la compañía de Stephen Street, parecía que todo seguía intacto.

Late night, Maudlin Street (1988)

Viva Hate lo disfrutamos de arriba a abajo y aún continuamos haciéndolo (han pasado 25 años y ha habido dos reediciones diferentes incluyendo nuevos temas y nuevas portadas). Sería difícil quedarnos con una canción del disco, tanto sus singles (no nos olvidamos de “Everyday Is Like Sunday”) como el resto de piezas tienen un componente nostálgico que siempre nos acompañará. Hemos querido recordar la más larga de ellas, una de esas historias autobiográficas que echan la vista atrás y que venía acompañada con las guitarras del mismísimo Vini Reilly (The Durutti Column).

Interesting Drug (1989)

Morrissey es un músico de la vieja usanza y en su travesía en solitario al igual que pasaba antes con The Smiths, siempre le gustó publicar singles sueltos entre álbumes y acompañarlos de caras B. Una costumbre que ha ido perdiendo con los años pero que al principio de su carrera nos dejó más de una sorpresa agradable. Entre su primer y su segundo disco cayeron nada menos que cinco sencillos, que posteriormente juntaría en el recopilatorio Bona Drag (1990). Una de esas canciones es esta bonita “Interesting Drug”.

Sing Your Life (1991)

Su segundo disco (el incomprensiblemente infravalorado Kill Uncle) supuso una ruptura con lo anterior. Con Stephen Street fuera desde sus últimos sencillos y la colaboración de Mark E. Nevin (Fairground Attraction) en tareas compositivas, el de Manchester daba un toque retro a su discurso y vestía su sonido con ropajes de los 50s. Una de sus grandes canciones fue su segundo sencillo.

My Love Life (1991)

Con un tercer disco a las puertas, Mozz continuaba publicando singles sueltos, algunos de ellos con una calidad muy por encima de las canciones incluidas en los álbumes. Sin duda uno de ellos es esta “My Love Life”, la última colaboración con Nevin que volvía a embadurnar con aires retro, un tema que daría paso a una nueva etapa de brillantes sonidos.

Tomorrow (1992)

El tercer disco de Morrissey, Your Arsenal (1992), fue un puñetazo en la mesa. Ahí empezó su sonido contundente, se abrió al rockabilly más efectivo dejó atrás su carácter atormentado y lo más importante, se hizo con la dupla de colaboradores (Alain White / Bozz Boorer) que más lustro han dado a su música. El disco es disfrutable de principio a fin y no tiene desperdicio, de hecho fue la primera vez que hasta cuatro canciones fueron extraídas como singles. Éste fue el último de los cuatro.

Now My Heart Is Full (1994)

Para muchos su cima, el trabajo de la madurez. Mucho se ha escrito de Vauxhall And I (1994), su disco más melódico y pausado y un nuevo camino por emprender junto a los mismos compañeros. Un álbum que se abría con una declaración de amor y plenitud. Según los primeros comentarios de la biografía en aquella época el vocalista mantenía una relación sentimental con un célebre fotógrafo, quizá por ello el tono de algunos de sus temas.

Boxers (1995)

De nuevo los singles entre álbumes y de nuevo su calidad a raudales. De esta época data la colaboración de Siouxsie en “Interlude” o la recuperación de la descartada “Sunny”, una agridulce pieza luminosa. Pero si tenemos que destacar una por encima del resto, nos quedamos con “Boxers”.

Reader Meet Author (1995)

El ya quinto trabajo de su discografía, -por el medio habían quedado varios recopilatorios (la idea expuesta en “Paint a Vulgar Picture” ya había quedado muy atrás)- fue un intento de recuperar el brío de Your Arsenal (1992) pero la cosa quedó bastante lejos. Southpaw Grammar (1995) es un disco con tan solo ocho temas, con dos por encima de los 10 minutos, con intros inexplicables como “The Operation”, pero aún así, con alguna que otra canción para el recuerdo.

Nobody Loves Us (1995)

Desde el comienzo de su carrera muchas de sus caras B han superado con creces a las canciones titulares. En etapa fue así, prueba de ello es que el sencillo “Dagenham Dave” que aparte de llevarse la palma como portada más fea de su carrera, incluía dos temas muy por encima de algunos del disco.

 

Troubles Loves Me (1997)

Con Maladjusted (1997) Morrissey encalló. La primera década de su carrera en solitario fue realmente intensa y no pasaban muchos meses sin que tuviéramos noticias o lanzamientos suyos, pero su sexto disco no fue bien recibido. Se le tildó de inconsistente y fue un fracaso de ventas. A pesar de ello, contenía algunos temas que aún perduran en nuestra memoria.

I Have Forgiven Jesus (2004)

Siete años sin noticias de Morrissey fueron demasiados, pero mereció la pena. You Are the Quarry (2004) nos lo devolvió en plenas facultades y acompañado de su habitual dupla de colaboradores (White / Boorer) construyó otras de sus obras maestras. Hasta cuatro sencillos y el resurgir de una nueva etapa creativa que llega hasta nuestros días.

Friday Mourning (2004)

Otra cara B para el recuerdo. Su single “Let Me Kiss You” creado para Nancy Sinatra venía acompañado de una grandísima canción de tintes cáusticos. Años más tarde sería incluida en el recopilatorio Swords junto a otras de su última etapa.

 

To Me You Are A Work Of Art (2006)

Su siguiente álbum, Ringleader Of The Tormentors (2006) se grabó en Roma y contó con ilustres colaboradores como Ennio Morricone.  Con el gran Alain White fuera de la banda y solo en tareas compositivas (Jesse Tobias está a años luz) nos dejó alguna que otra canción que aún nos retorcía las entrañas.

I´m throwing My Arms Around Paris (2009)

Y nos despedimos con el último gran single hasta la fecha, incluido en el último disco hasta la fecha, Years Of Refusal (2009). Desde entonces giras, reediciones y el reciente directo Morrissey 25: Live. Parece que hay nuevas canciones grabadas, pero las exigencias del divo de Manchester no dan con sello que quieran publicarlas. Nosotros le esperamos pacientemente.

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