Copernicus Dreams – The Honeymoon (Gaua)

Copernicus Dreams es una banda cántabra que debutó en 2015 con un LP llamado Sunrise donde reunían todo el entusiasmo que un grupo de admiradores del folk rock americano sentían correr por su joven sangre. Un disco que pasó bastante desapercibido, a lo cual hay que añadir el lamentable hecho de la triste desaparición del entonces bajista de la banda, Luis. Ante una situación así, muchos quizás hubiesen tirado la toalla o se hubieran dejado vencer por el desaliento. No es el caso de Chus González, líder y compositor del grupo. Tenía claro que había que seguir adelante, pero además lo que ha conseguido con este segundo álbum no solo es una lección de supervivencia o de superación, de amor a la música y a la vida; es también uno de los mejores discos nacionales del año para quien guste de los sonidos americanos, créanme.

Reconvertida la banda en quinteto, este The Honeymoon (Gaua, 2017) tiene todas las virtudes de su debut y ningún defecto. Así de claro. Mientras que Sunrise parecía evocar la tierna y tímida representación de un sonido, como quien mira de lejos a sus ídolos sin atreverse a saludarles, aquí Copernicus Dreams dan un salto de gigante y presentan una colección de canciones más llamativas, más pulidas y con una producción excepcional. Siguen bebiendo de las mismas fuentes, pero añadiendo detalles y referencias nuevas. El álbum arranca con una dupla inicial formada por “The wedding day” y “The honeymoon song”, una especie de diario de la luna de miel de Chus que deja ya claro el salto de calidad que ha dado la banda y que incorpora elementos como teclados, steel guitars y un toque sureño más acentuado. El recuerdo de grupos como The Band está siempre presente, como también lo está, aunque de forma más intermitente, la referencia a otros grandes nombres de ese folk-pop-rock sureño como podrían ser America , por supuesto Tom Petty o los Eagles (sí, echen un vistazo a la balada “Like I do”). Aunque a mí, la verdad, a lo que me recuerdan temas como “Even roses die” o “How we miss you”, emotivo homenaje al bajista desaparecido, es a los mejores momentos de The Jayhawks. También en cierta medida a Big Star, algo que resulta evidente en la canción del mismo nombre. Comparten quizás una aproximación a ese sonido sureño que reúne las influencias del rock de carretera, pero también el soul y sobre todo una exquisita inspiración para las melodías pop.

Mención especial merece la canción “For you from you”, donde una guitarra que oscila entre el blues y el rock progresivo hermana a los Eagles con Pink Floyd. Si la industria musical de hoy fuera la de hace 40 años, sin duda debería sonar tanto en las radios comerciales como lo hizo en su momento Gary Moore con su “Parissiane walkways”, canción con la que comparte esa hibridación de géneros. Una verdadera maravilla. Todo el disco lo es.

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