Dan Black – Do Not Revenge (Embassy of Music)

The Servant fue una banda británica que se mantuvo activa durante 9 años con el foco de admiradores concentrado principalmente en los países más latinos de Europa. Tras su ruptura, su líder Dan Black se embarcó en una aventura en solitario soltando un suspiro de alivio al cambiar a la banda que le brindó éxito internacional por un sonido más enfocado en la electrónica y el Alt-Pop. A su primer disco lo llamó ((Un)) y lo lanzó al mercado a pesar de haber perdido una batalla legal contra la madre del rapero The Notorious B.IG. por utilizar la letra de “Hypnotize” en una de sus canciones. Seis años después vuelve con un nuevo LP que pretende calmar la ansiedad del propio autor y la impaciente presión popular.

Este inglés de pelo revoltoso es un músico del DIY, del yo me lo quiso y yo me lo como, al igual que su versión femenina, Imogen Heap, a la que escuchamos colaborando en un dueto titulado “We Drift On”. Black ha sufrido como su paisana noches de enredos con la producción de sonidos, tanto analógicos como electrónicos, y ha alargado el proceso en una agonía que sufren una gran cantidad de músicos en la actualidad que luchan por retomar un proyecto con el miedo de que se críen telas de araña en el estudio mientras intentan seguir creyendo en sus ideas con muy pocos apoyos.

En esta lucha por la innovación, este músico de 42 años recurrió a sus seguidores en Facebook para que cantasen los coros de “Blow”, canción que comienza relatando los estragos que ha sufrido hasta llegar a encontrar a la musa que necesitaba para seguir adelante, “he estado sufriendo durante tanto tiempo, sentado en una esquina desvaneciéndome, hasta que tú apareciste”. También confiesa haber pasado demasiado tiempo aislado con unos cascos en “Headphones” y que muchas veces el problema llega desde su propio ser como concluye en el final de “So” cantando “somos nuestros propios demonios, nos construimos nuestros propios infiernos”.

Se respira esperanza y buenos pensamientos también en este Do Not Revenge, con canciones como la melancólica pero luminosa “Farewell”, la inspirada “UR The 1” o la que abre el disco, “Wash Away”, eje principal alrededor del cual gira este proyecto de 12 experiencias que comparte el británico. La electrónica pega fuerte en “Space Invaders” y “Polar Bears”, y aunque no llega a la agresividad que sacaba en sus anteriores trabajos, mantiene su sello al utilizar referencias a la tecnología y la ciencia ficción en canciones como “Ballad Of Player 1Up”. Quizás no compense esperar tantos años por un CD que ha salido al mercado entre la presión de sus fans y la tenacidad del artista, pero es un gusto recuperar la voz versátil y los recursos sonoros de un superviviente del cambio de milenio.

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