David Byrne – American Utopia (Nonesuch)

American Utopia es una colección de canciones en las que David Byrne se hace preguntas sobre el pasado, el presente, y el futuro de un continente que se ha forjado a golpe de esperanzas, genocidios, odios, frustraciones y demás señas de identidad. América es para Byrne una construcción utópica cimentada a lo largo de su Historia, cuyos pilares son inestables, pero que invitan a replantearse qué tipo de sociedad queremos establecer. Un músico en el otoño de sus días haciéndose preguntas sin respuesta. Algún día las piezas de este castillo de naipes irán encajando. Y mientras, sigue apostando por la estética outsider, y la portada del disco y del libreto interior, son pinturas de Reverend Howard Finster, que según dice nuestro hombre es un autor soñador que sabe con su mirada representar versiones mejoradas de la realidad.

Después de una irregular colaboración con St. Vincent con Love this giant en 2012, el maestro vuelve con un cancionero más inspirado y expansivo. No, no estamos con el Byrne más dotado, pero este American Utopia aguanta el tipo con dignidad, aunque adolece de ser disperso, y en ocasiones el choque estético (mash up de tribalismo, electrónica, ambient, pop) no acaba de conciliarse bien. El autor de “Psycho killer” se deja querer de nuevo por Brian Eno y juntos son los coautores de la mayoría de temas. La novedad reside en los arreglos electrónicos que ha tejido a medida el gran Daniel Lopatin (aka Oneohtrix Point Never) en temas como “This is that” (aires orientales que recuerdan a Yellow Magic Orchestra), o en la que cierra el disco, “Here” donde una base tribal acolcha una fanfarria retrofuturista.

Otros momentos álgidos son los punteos a piano de la inicial “I dance like this” que mutan en texturas sintéticas con protagonismo del vocoder. El pop más onanista asoma con “Gasoline and dirty sheets” (con Jack Peñate a los coros) en donde se saca de la manga uno de sus estribillos todoterreno, y en “It’s not dark up here” juega con la tropicalia a su manera, claro, imprimiendo a su voz ese toque entre marcial y seductor que ya es seña de identidad de su genio. Un disco que no sé si será recordado en unos años, pero de momento gira y gira en mi tocadiscos.

Escucha David Byrne – American Utopia

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