Deer Tick – Deer Tick Vol. 01 & Vol. 02 (Partisan, 2017)

Hubo un momento en el que parecía que Deer Tick iban a convertirse en uno de los grupos punteros de la escena yanqui, situados a medio camino entre el indie y la americana pero tiñendo todo con claro regusto punk y un punto de baja fidelidad. Sucedió gracias a un elepé mayúsculo y desgarrador como fue “The Black Dirt Sessions” (2010), que superaba con creces a otras obras previas de por sí atractivas –“War Elephant” (2007) y “Born On Flag Day” (2009)-. Sin embargo la banda de Providence no es una formación al uso, y en lugar de centrarse en la senda que marcaba un camino que no cuadraba con su anárquica forma de entender la vida, decidieron seguir haciendo todo aquello que les daba la real gana.

Así su líder John J. McCauley III ha repartido esfuerzos entre varias aventuras paralelas, entre las que se encuentran los súper grupos Diamond Rugs y Middle Brother en alternancia con la concreción de otro par de discos de Deer TickDivine Providence” (2011) y “Negativity” (2013)- que desde luego no han restado, pero tampoco sumado tanto como se esperaba. La última excentricidad del combo consiste en lanzar dos discos al mismo tiempo, en plena era del consumismo efímero y cuando el concepto de álbum se devalúa peligrosamente en beneficio del single. El quinteto publica así “Deer Tick Vol. 01” (2017) y “Deer Tick Vol. 02” (2017), con las ideas claras acerca de cómo distribuir de manera equilibrada un total de veinte nuevas canciones.

El primer volumen está reservado en exclusiva a los medios tiempos tan del agrado del grupo, y muestra la faceta más introspectiva y relajada del mismo. Entre ellas se incluyen piezas tan acertadas como “Card House”, “Hope Is Big”, “Only Love”, “My And My Man”, el country de “Cocktail” o “Limp Right Back”. Por otro lado, la segunda parte de la publicación resulta protagonizada por esa otra tendencia más gamberra, visceral y cercana al punk-rock de los autores. La misma que hizo que en su momento se les considerase como dignos sucesores de The Replacements o The Districts. Una ristra ininterrumpida de latigazos eléctricos que se abre con la magnífica “Don’t Hurt”, y entre los que también destacan “Tiny Fortunes”, la pegadiza “Jumpstarting”, “Look How Clean I Am” (evidenciando la alargada sombra de Tom Petty), “S.M.F”, la popera “Wants/Needs”, y así hasta llegar al nervioso cierre que supone “Mr. Nothing Gets Worse”.

Lo cierto es que el grupo publica dos buenos discos, enriquecidos con elementos de otros géneros y entre los que no resulta complicado encontrar gemas que brillan con fuerza. Pero al mismo tiempo resulta obvio pensar que el grupo podría haber aunando fuerzas de manera tradicional, sacando un único disco con una selección de doce composiciones que podría haber igualado, ahora sí, a aquel “The Black Dirt Sessions” (2010) que sigue en la retina de todos sus seguidores. En cualquier caso, la valentía y/o la despreocupación de la banda forma parte de un ADN que también puntúa a la hora de considerar la valía y, sobre todo, autenticidad del propio grupo.

Escucha Deer Tick – Deer Tick Vol. 01 & Vol. 02

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.