Depeche Mode – Delta Machine (Columbia Records)

El ciclo se repite inalterable desde los 90, con Depeche Mode publicando nuevo disco cada cuatro años, la consiguiente gira mundial y el obligado lanzamiento de una grabación en directo. La banda de Basildon parece encontrarse ciertamente cómoda amparada por ese ritmo que le aporta resultados loables, si atendemos a la pegada real del infravalorado Exciter (2001), las evidentes virtudes de Playing The Angel (2005) y el aceptable conjunto de Sounds Of Universe (2009).

La decimotercera entrega de los británicos alberga cierta indolencia en cuanto a elaboración y elección de contenido, sin que tal reiteración carezca de un amplio número de aciertos que concretan el meritorio nivel global de la referencia. Delta Machine (2013) es una nueva invitación formal hacia el universo creyente, fiel y personal del grupo, con un agregado escasamente sorpresivo donde la banda se retroalimenta del propio legado hasta convencer en su misma familiaridad. De nuevo la profunda, sentida e inapelable interpretación de Dave Gahan preside la liturgia, secundada por la aportación complementaria de Martin L. Gore y con los movimientos tecnológicos marcando las normas de la ceremonia.

La primera mitad del álbum incluye el obligatorio single emotivo (“Heaven”), sonidos industriales (“Welcome To My World”), giros sin tapujos hacia electrónica contemporánea (“My Little Universe”), tensión y lujuria que remiten a Ultra (1997) y Songs Of Faith And Devotion (1993) (“Angel”, “Secret To The End”) o el habitual y precioso medio tiempo reservado a la quebradiza ejecución de Gore (“The Child Inside”). Por su parte, el tramo final luce pegada tras completar una inapelable serie de singles potenciales de ininterrumpida intensidad (“Soft Touch/Raw Nerve”, “Should Be Higher”, “Alone” y “Soothe My Soul”), hasta alcanzar la despedida perfecta en “Goodbye”. Una inteligente maniobra que recuerda con convicción el porqué de esa inquebrantable fe vertida en torno a Depeche Mode, convertida desde hace décadas en militarismo activo y pasional.

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