Entrevista: Blood Axis

Foto: Stephan Raduta

“Solo sacamos un álbum cuando sentimos que tenemos algo que merece la pena y que nos satisface”

Blood Axis surgieron a mitad de los 90 y muy pronto se hicieron un nombre importante en una escena plagada de grupos con tintes similares, sobre todo a partir de la publicación de su primer largo, el contundente The Gospel of Inhumanity (Misanthropy, 1995).

Acompañado de Annabel Lee (Amber Asylum) y Robert Ferbrache para este primer disco, Moynihan ha colaborado con gente muy seria del cotarro dark folk y post Industrial o como demonios queráis llamarlo, y es una referencia ineludible en el devenir del género.

Tuvimos ocasión de entrevistar a Michael Moynihan, fundador y cabeza visible del proyecto, con motivo de su próximo concierto en Madrid.

Michael, provienes de la escena de principios de los 80, tal vez no de la primera hornada del Industrial como SPK o Throbbing Gristle, pero muy cercano en el tiempo. Empezaste a hacer música en Coup de Grâce, ¿no es así? ¿Qué opinas del creciente interés que existe actualmente en esa escena, con las ediciones en casete y todo eso?

Al principio me daba risa, creo que las cintas eran lo suyo en ese momento porque eran la forma más fácil de distribuir lo que hacías y de contactar con gente de otros sitios con intereses parecidos, pero ahora mismo me parece un poco impostado, ¿no crees? ¿Se ha convertido el Industrial o música extrema en otra moda fagocitada por la cultura de masas, como le ocurrió al Punk?

Empecé grabando y sacando casetes de música autoproducida bajo el nombre de Coup de Grâce en 1984, cuando tenía 15 años. Para entonces ya llevaba unos años escuchando a Throbbing Gristle, SPK o Monte Cazazza. Hice una grabación “de estudio” de CDG y un album en directo con grabaciones de conciertos. Estas Cintas captaron la atención de otros artistas underground en Bélgica, Club Moral, que me invitaron a viajar hasta allí en 1986 para tocar en un festival que estaban montando. Para cubrir los costes del viaje, dimos otros conciertos en Holanda y Alemania. Fue entonces cuando conocí a gente como Wili y Rose de Cthulhu Records y el magazine The Feverish, y a artistas y promotores como V2 Organization y NL Centrum en Holanda. Casi toda la comunicación entonces era por carta, con alguna llamada telefónica de cuando en cuando.

Era un mundo totalmente diferente en los primeros 80. Tienes razón en que la razón principal por la que artistas underground grababan y comercializaban casetes era que esta era una forma de tecnología accessible para la grabación analógica (las pletinas eran asequibles y muy sencillas de usar) y las casetes se podían duplicar en tu casa y era barato enviarlas por correo. Básicamente, podías hacer en tu habitación todo lo necesario para un lanzamiento de principio a fin (con una visita a la fotocopiadora para imprimir las portadas).

Ahora mismo la música extrema se ha convertido en un artículo de consumo como cualquier otro, como algo que te puedes descargar al momento con un click o ver en YouTube. Pero no tiene sentido sentarse a hablar de los buenos viejos tiempos como la gente mayor. Aquellos días pasaron y no volverán.

Debería mencionar que hay planes para sacar una retrospectiva de CDG en vinilo como documento histórico de ese trabajo. Saldrá probablemente en 2017.

Parece evidente que te interesan mucho cosas como la cultura clásica y la Historia, la Filosofía…No hay mucha gente que te haga pensar en Nietzsche o Jünger! ¿Es la mayor parte de la música actual (y no hablo solo del tipo de música MTV) inane y superficial? No me interpretes mal, no tengo absolutamente ningún problema con el pop inocuo, pero de cuando en cuando uno necesita algo más.

Siempre he tenido muchos intereses firmes y profundos fuera del espectro musical, así que es natural que estas cosas influyan y se muestren en la música. Por ejemplo, empecé a estudiar alemán para leer a Nietzsche en el original en lugar de una traducción. Esto fue alrededor de cuando se hicieron las primeras grabaciones de Blood Axis. También en esa época descubrí la novela alegórica de Ernst Jünger Auf den Marmorklippen (Sobre los acantilados de mármol) que también me influyó.

Aunque, evidentemente, los gustos cambian con el tiempo, me gustaría destacar que 25 años después estos dos autores me resultan aún fascinantes e inspiradores. Recientemente, a Annabel le encargaron la traducción de la novella psicodélica de Jünger, Besuch auf Godenholm (Visita a Godenholm), que ha sido publicada en una bonita edición de tapa dura con ilustraciones en Edda, la editorial de Carl Abrahamsson en Suecia. También hay un tema de Cotton Ferox, el proyecto de Carl, titulado Sanguine Essence, en el que leo un texto (que también traduje) de Der Kampf als inneres Erlebnis (La lucha como experiencia interior), de Jünger.

Los conciertos en Japón que cristalizaron en la grabación de In the Shadow of the Sword (Mute Records, 1992) son algo así como el “Dream Team” del dark folk. ¿Cómo surgió aquello? ¿Sigues en contacto con el resto de la Noddy Family?

Los conciertos de Non en japón surgieron porque Boyd (Rice) estaba en contacto con gente como David Tibet y Douglas P. y había una compañía japonesa editando su música por aquel entonces. El dueño de la discográfica organizó tres shows, y Current 93 también actuaron las tres noches. Rose McDowall estaba viviendo en Tokio, así que pudo unirse. Douglas y Tony Wakeford tocaban en directo como miembros de Current 93, y también colaboraron en las actuaciones de Non. Fue una época inolvidable. Aunque no mantengo contacto de forma regular con la mayoría de ellos, hablo con Boyd de vez en cuando. A Douglas le veré en Leipzig a mediados de Octubre en el festival Runes & Men, donde actuarán tanto Blood Axis como Death in June.

La primera vez que tuvimos constancia de Blood Axis como tal fue en varios recopilatorios, como Mysteria Mithrae (Athanor, 1996) o Im Blutfeuer (Cthulu, 1995), a los que aportásteis temas poderosos, impresionantes, que rápidamente crearon altas expectativas antes del primer largo, el rotundo The Gospel of Inhumanity (Misanthropy, 1995). ¿Crees que estos recopilatorios (y muchos otros) tuvieron una gran influencia en la escena de los 90? Porque yo así lo creo, tanto en vuestro caso como en el de otras bandas (Allerseelen, TMLHBAC, etc.).

Los recopilatorios (ya fueran en casete, vinilo o, más tarde, en CD) eran una parte esencial de la cultura musical underground. A menudo nos ofrecían la primera oportunidad de oír nuevos proyectos y experimentar su música y su arte. Los mejores venían de sellos pequeños como los que mencionas: sellos movidos por una visión muy clara y fuerte sobre la música que querían sacar y cómo querían presentarla. Sin embargo, al final esto desembocó en una avalancha de recopilatorios y discos tributo. Algunos eran buenos, pero salían demasiados para estar al día y muchos no es que fueran muy interesantes. Los sellos usaban el recopilatorio como una forma barata de sacar un álbum (puesto que cada grupo se hacía cargo de sus gastos de estudio), y relativamente fácil de vender (siempre que hubiera algunas bandas conocidas), y esto condujo a una devaluación del formato. Actualmente solo participamos en este tipo de discos en casos extremadamente raros y tiene que ser algo realmente especial.

Por un tiempo (vamos a decir, grosso modo, de 1994 al 2000) cuando el interés en la escena dark folk/Industrial Marcial era ENORME; prácticamente se convirtió en una moda; me parecía en aquel momento que vuestro enfoque, junto al de gente como Death in June o TMLHBAC, era de lo único interesante que había en el rollo oscuro, la única dirección plausible. ¿Qué queda hoy de aquellos días? ¿Aún sientes esa urgencia, ese estímulo?

Las modas, las corrientes, vienen y van. Creo que una de las razones por las que Blood Axis sigue interesando a la gente, incluso como algo misterioso, es porque nunca funcionamos como el típico grupo que saca disco nuevo cada uno o dos años, sale de gira para promocionarlo, gasta mucho tiempo en autopromoción, etc.

Solo sacamos un álbum cuando sentimos que tenemos algo que merece la pena y que nos satisface. Nunca nos sentimos parte de ninguna “escena”, ni quisimos ser parte de algo así. Cuando miras el conjunto de nuestro trabajo, la música de Blood Axis no se puede categorizar fácilmente. Naturalmente, esto no impide que la gente siga tratando de hacerlo, pero es algo que no nos interesa en absoluto.

Tu libro sobre metal noruego (Señores del Caos, Es Pop Ediciones, 2013) se ha convertido en un clásico- ¡incluso se ha traducido al español! ¿Cuándo y cómo surge tu interés en el tema?

Lords of Chaos se ha publicado en más de 10 idiomas, pero la edición española es una de las mejores. La editorial, Es Pop Ediciones, ha hecho un trabajo brillante con el artwork y toda la presentación.

Mi interés en el Black Metal viene de cuando estaba escribiendo una columna mensual sobre música extrema para un fanzine underground en Denver, Colorado. Cuando me enteré por primera vez de la quema de iglesias relacionada con el Black Metal en Noruega, empecé inmediatamente a recopilar información sobre toda esa escena. Al principio me pidieron que escribiera un capítulo sobre Black Metal para el libro que mi amigo Adam Parfrey (de Feral House) quería publicar, titulado Apocalypse Rock. Iba a ser parecido en formato alla antología titulada Apocalypse Culture, pero centrada por entero en música extrema de varios tipos. Sin embargo, conforme iba recabando información sobre el tema se hizo evidente que un solo capítulo no era suficiente para contar la historia. Ya estaba en contacto con un escritor llamado Didrik Søderlind en Oslo, que conocía a la mayor parte de gente involucrada, y acordó colaborar conmigo. Feral House me pagó un viaje de dos semanas a Noruega para entrevistar a varias personas de la escena (algunos en la cárcel, otros no), y así fue como comenzó a fraguarse.

Fui al concierto de Blood Axis en El Sol en 1998. ¿Recuerdas aquel concierto? Fue como un rito iniciático, un bautismo de fuego para muchos de nosotros. La estética era genial (y es una parte importante, ¿no es así?); The March of Brian Boru me voló literalmente la cabeza. Ha pasado mucho tiempo, ¿te apetece volver a España a tocar?

¡Recuerdo ese concierto muy bien! Se montó con la ayuda de los amigos que publicaban el fanzine Maldoror en los años 90. El sitio no era el típico club de rock, sino que había sido una especie de club nocturno/burdel – cantidad de dorado y terciopelo rojo, y un “escenario” circular. Esto no hizo sino sumar a la extraña y maravillosa atmósfera de aquella noche. La formación consistía en Annabel (violín), Aaron Garland (bajo), Markus Wolff de Waldteufel (percusión) y yo mismo (voz y percusión).

Estamos ansiosos por volver a España – y específicamente a Madrid, una de las verdaderamente grandes ciudades europeas. La última vez que estuvimos en España fue hace unos años, cuando tocamos en Barcelona con nuestros amigos Árnica. Este fue también un evento memorable.

Siempre me he sentido atraído hacia España y la cultura española desde que era niño. Mi madre habla español y fue durante un tiempo profesora de español; también vivió un año en Madrid en los años 60. Visité España por primera vez cuando tenía unos 12 años, y aún conservo cosas de aquel viaje.

Se ha dicho que te investigaba el FBI; ¿Es eso cierto, que tú sepas?

Sí, es cierto. Esto fue a principios de los 90. Para ser exactos, fue el Servicio Secreto (los guardaespaldas del presidente de los EE.UU) que se presentaron en el piso en el que vivía con Boyd Rice en Denver. Decían tener pruebas de que formaba parte de una trama para asesinar a George Bush (padre), que iba a dar un discurso en la ciudad. La trama estaba supuestamente dirigida por nada más y nada menos que Charles Manson. Todo esto, por supuesto, no tenía ningún sentido. Al final accedí a ir al cuartel general del Servicio Secreto en Denver, que se ocultaba en el último piso de un mediocre edificio del centro, para someterme al polígrafo. Cuando lo hice, el agente/interrogador dijo que no lo había pasado y que debería confesar mi participación en la trama. Aquí fue cuando me levanté y dije que el único que mentía en esa habitación era el agente, y es más, para demostrarlo iba a salir andando de esa oficina, bajar en ascensor a la calle e irme a casa – y, puesto que era inocente, no harían nada para detenerme. Que fue exactamente el caso. Pese a sus amenazas y avisos de que “cometía un gran error” me dejaron irme y ese fue el final del asunto.

Tengo que preguntarte algo: ¿Es la evidente – y consciente- imaginería fascista, junto al tono Wagneriano, tu relación con Charles Manson o Bobby Beausoleil, Anton LaVey, bueno, todo eso, una especie de broma? A veces este tipo de cosas son tan extremas que devienen en caricatura, como ocurrió con Der Blutharsch, cuyos primeros discos son muy buenos pero acabaron en una broma de mal gusto. ¿Hay cierto elemento de humor en todo esto, aunque sea humor negro? ¿Hay cierto elemento de épater le bourgeois en tu enfoque?

En el caso de Blood Axis, algunas de estas imágenes o conexiones han sido exageradas por parte de comentaristas que pretenden entender las verdaderas motivaciones del grupo – o que al menos creen que saben lo suficiente para condenarnos en base a una justificación social-moral-política (normalmente las tres a la vez). Pero este tipo de condenas sólo revelan los prejuicios y la sensibilidad ideológica de aquellos que las profieren. De hecho Blood Axis no representa ninguna filosofía en concreto, así como ninguna religión o posición política. Creamos música que revela nuestros intereses en un momento determinado, y nunca pediremos disculpas por ello.

Naturalmente hay historias personales detrás de las conexiones que mencionas, pero esas historias no son necesariamente lo que la gente pudiera pensar. Así que sí, podrías decir que los primeros Blood Axis tienen un “tono Wagneriano”, y ciertamente admiro la música y la vision de Richard Wagner. He estado en Bayreuth varias veces, he visitado Haus Wahnfried (residencia del compositor), y he ido a representaciones de sus óperas tanto en Alemania como en EE.UU. Pero no creo que Blood Axis haya sampleado nada directamente de Wagner. Y admiro a otros compositores como Ludwig Beethoven, Anton Bruckner, Richard Strauss, Carl Nielsen, o Philip Glass tanto como a Wagner.

Estuve en contacto con Charles Manson hace 25 años, pero ahora no tengo ninguna relación con él. Entre otras cosas, estaba interesado en su música y había oído historias de que varias personas le iban a editar un álbum. Pero nadie lo hizo hasta que yo ayudé a coproducir un CD, Commemoration (White Devil Records, 1994), junto a varios 7” a principios de los 90. También le realicé varias y largas entrevistas que se publicaron en una revista musical y más tarde en un libro. Después de eso perdí el contacto con Manson, aunque algunos años más tarde se me encomendó escribir un artículo sobre su concepto medioambiental, ATWA, para una obra de referencia multi-volumen, The Encyclopedia of Religion and Nature.

Estoy en contacto con Bobby Beausoleil desde finales de los 90. A él también le entrevisté para una revista musical, y Annabel y yo fuimos a verle a prisión varias veces (¡tocamos dos veces en el patio de la prisión, pero esa es otra historia!) Beausoleil es un verdadero artista y un espíritu libre, y le considero un amigo. Hemos contribuido mutuamente a nuestros lanzamientos musicales.

Conocí a Anton LaVey en 1989 por Boyd Rice, que por entonces era un visitante habitual en la “Casa Negra”. Visité a LaVey varias veces, y también le hice dos largas entrevistas. Era un gran músico de pleno derecho, uno de los más inpirados y talentosos que haya tenido el placer de escuchar.

Así que, como verás, aunque toda esta gente que mencionas podría ser tachada de “oscura” o “maligna” por una u otra razón, de hecho se parecen en que son artistas con mucho talento y totalmente únicos, que siguieron su particular vision sin importarles la opinion del resto del mundo.

No creo que se pueda describir la imaginería de Blood Axis como una especie de broma. Pero te diré que, por norma general, se necesita un fuerte sentido del humor para sobrevivir y prosperar en este mundo. La vida moderna ya es demasiado absurda en sus detalles como para no reírse de estas cosas. Respecto a lo de épater le bourgeois – nunca he compartido los valores de la burguesía, así que ¿Por qué iba a estar interesado en ofenderla?

Comparativamente, no has sacado muchos discos bajo el nombre de Blood Axis.¿Podemos esperar futuros discos, proyectos, colaboraciones, etc?

Blood Axis es solo una pequeña parte de nuestras vidas, no una raison d’être en sí. Cada miembro del grupo ha estado metido en otros proyectos simultáneamente, y solo algunos de ellos están relacionados con la música – también somos escritores, fotógrafos, artistas, traductores, ingenieros de sonido, editores y muchas cosas más. Así que, sí, el futuro depara muchas cosas…

 

Un comentario sobre “Entrevista: Blood Axis

  • el 11 Octubre, 2016 a las 4:36 pm
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    Interesantísima entrevista de Jou, e interesantísimas respuestas del señor Moyniham.

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