Entrevista: EL VY

“Con suerte habrá otro disco de EL VY en algún momento, aunque no puedo decirte cuándo”

Pillamos a Brent Knopf en su casa. En Portland. Acaba de subir de su estudio “en el sótano”, (nos explica), donde está preparando su tercer trabajo como Ramona Falls, y repasa una montaña de correo. “Es lo que tiene salir de gira, después de seis semanas fuera, se te acumula la faena”. Seis semanas en las que ha salido de gira por Europa con su nueva banda, EL VY: su nuevo proyecto junto a Matt Berninger de The National. Una unión que en principio puede parecer inverosímil pero que, tras escuchar el disco, descubre una bonita química entre ambos músicos. Charlamos con Brent para que nos cuente un poco sobre El VY, y la primera pregunta es inevitable:

¿Cómo os conocisteis Matt y tú?

Hace 12 años, The National estuvieron tocando en Portland y ahí nos conocimos personalmente. Unos años más tarde hicimos una gira conjunta The National y Menomena, mi anterior banda, y ahí tuvimos la oportunidad de conocernos un poco mejor. Y un tiempo después volvimos a coincidir en un concierto de The National y me pidió que le enviara algo que tuviera grabado, fragmentos y descartes que pudieran ser interesantes, para hacer algo juntos. De eso hará unos cinco años… y ahí empezó todo.

Y a partir de esos fragmentos que le enviaste, ¿cómo surgieron las canciones?

Pues sobre esos fragmentos él escogió los que le gustaron y empezó a desarrollarlos: escribir letra, añadir una estrofa, juntar varios pedazos. Y me envió el resultado. Y yo añadía algo nuevo y se lo volvía a enviar. Y así íbamos creando los temas.

¿Cuándo os disteis cuenta de que las canciones iban a llegar a algún sitio?

Hace poco más de un año, cuando decidimos preguntar a un colega si quería grabar algunas baterías con nosotros. Drew (Shoals, batería de Train) es originario de Portland, y venía a la ciudad a visitar a su familia. Le pregunté si quería grabar algunas cosas para EL VY y me dijo que sí. Así que cuando finalmente grabamos esas baterías con Drew pensé “vale, parece que finalmente esto va a pasar”. Nos pusimos más serios con el proyecto. Así que creo que ese fue exactamente el momento. “No time to crank the sun” fue el primer tema en el que trabajamos en serio y recuerdo que pensé “tenemos que acabar este disco, aquí hay algo especial y tenemos que llevarlo tan lejos como podamos”.

En alguna entrevista, Matt ha comentado que, curiosamente, este es su disco más personal. En EL VY, él se encargó de escribir las letras y tú de la música y la producción. ¿Te sientes identificado con las letras de Matt o es algo que no te preocupaba en absoluto mientras trabajabas en el proyecto?

Hmmm (se queda pensativo). Me gusta interpretar la letra de las canciones a mi manera, de forma personal. Me gustan las letras en las que puede haber más de una interpretación de la canción, esas canciones que pueden significar un millón de cosas diferentes para un millón de personas diferentes. De hecho ni le pregunté a Matt de qué iban las canciones. Solamente las disfrutaba, haciendo mi interpretación personal. Es cierto que las letras son bastante autobiográficas, porque contienen muchos detalles de su vida en Cincinnati y Los Angeles. Pero todos los detalles los he ido conociendo tras horas de escucharle hablar en entrevistas. (Risas). Yo había hecho mi propia interpretación de las canciones.

Hay personajes y temas interconectados a lo largo de las canciones del disco. ¿Es Return to the moon un disco conceptual?

Mmmm, no de forma intencionada. Aunque de forma accidental sí que creo que hay algunos temas que fluyen a lo largo del disco. Pero si el disco ha acabado siendo un disco conceptual ha sido totalmente por accidente.

Estás acostumbrado a colaborar con otros músicos. Tu primer disco como Ramona Falls lo creaste en base a colaboraciones con montones de artistas. ¿Qué ha sido diferente al trabajar con Matt?

Para empezar, estoy acostumbrado a trabajar con músicos que tocan instrumentos y Matt no toca ningún instrumento. También estoy acostumbrado a trabajar con músicos en los que yo estoy al cargo y ellos son los invitados. En cualquier caso, Matt es un tío que trabaja muy duro y se preocupa mucho por lo que hace. Trabajando juntos, me daba la sensación de que cada uno siempre quería impresionar al otro… al menos esa era mi intención. Y así hemos conseguido sacar lo mejor de cada uno de nosotros. Además Matt es un músico muy autosuficiente. En ningún momento ninguno cuestionaba lo aportado por el otro. Me refiero a que nunca le pedí que cambiara una letra o él a mí que moviera un acorde. Empezamos este proyecto sobre la base de la confianza. No hemos hablado demasiado sobre él, simplemente confiábamos en lo que había cada uno.

¿Así que ambos teníais libertad total al trabajar sobre las canciones?

Hmm, yo no diría “libertad total”. Yo le preguntaba si le gustaba lo que había añadido y a veces él me decía que estaba bien pero yo sabía que en realidad no acababa de estar perfecto, así que seguía trabajando en ello. Más bien teníamos confianza total.

Una de las cosas que más me gustan de Return to the moon es que escuchas las canciones y tienen cosas distintivas de The National y de Ramona Falls. Pero luego hay otras, como letras sexys o ritmos funky, que son elementos nuevos. ¿Crees que esto se debe a que no habéis sentido la presión de vuestras respectivas bandas o más bien al hecho de que haya otra persona eligiendo elementos que, en otras circunstancias tal vez hubieras descartado?

Creo que más bien lo segundo. Por separado ambos escribimos canciones más melancólicas, pero al trabajar juntos parece que haya habido como una energía nueva que se ha colado en las canciones. Cada tema parece reflejar una faceta diferente de cada uno de nosotros. Y probablemente algunas de las cosas que están en el disco yo las hubiera descartado por ser demasiado alegres o demasiado ñoñas, pero Matt me decía “déjalo, queda muy bien” y acababan encajando perfectamente en los temas.

Habéis salido de gira con Return to the moon en Estados Unidos y Europa (aunque se os olvidó pasar por España) y a juzgar por las fotos, a pesar del tono sofisticado del disco, los conciertos parece que se convirtieron en una experiencia bastante punk. ¿Podemos esperar más fechas de EL VY próximamente?

No, no lo creo. Con suerte habrá otro disco de EL VY en algún momento, aunque no puedo decirte cuándo, porque no lo sé: igual habrá que esperar otros cinco años o igual antes. Y cuando eso pase, si pasa, quizá haya más conciertos. Pero hasta entonces, no hay planes para más conciertos. Sabíamos que EL VY era un proyecto limitado en el tiempo. ¡Y eso que sí que lo pasamos muy bien de gira! Sobretodo una vez que pasamos la fase de rodaje y empezamos a disfrutar encima del escenario y la gente empezó a acercarse cada vez más. Es cierto que acabaron teniendo una actitud bastante punk, con Matt y yo tocando entre el público. ¡Ha sido una experiencia realmente divertida!

Supongo que solo me vas a decir cosas buenas pero, ¿cómo es trabajar con Matt? No me refiero a Matt Berninger el artista, sino a Matt como persona. Sobre todo teniendo en cuenta el éxito que está alcanzando The National en los últimos tiempos.

Pues es verdad, solo puedo decir cosas buenas. Trabajar con Matt es un placer. Como te decía, es una persona que trabaja muy duro. Pero es un tío divertido, muy inteligente y con mucho sentido del humor.

¿En algún momento has sentido la presión de The National en cuanto a que El VY supusiera alguna interferencia entre los dos proyectos o el peso del nombre de la banda al trabajar en Return to the moon?

No, no, yo no he sentido ninguna presión externa. El resto de componentes de The National conocían el proyecto desde el momento en que Matt empezó a trabajar en los temas hace cinco años. Si acaso se burlaban de él en plan “bueno, cuándo podremos oír algo de eso que os traéis entre manos” (risas) o “¡venga, vosotros podéis!” en plan coña (más risas). Siempre hemos contado con su apoyo. Otra cosa es si me preguntas por mi propia presión. The National es una de mis bandas preferidas, así que sabía que no quería hacer nada que pudiera desmerecer o interferir con The National. Y eso es algo que le dije varias veces a Matt, que lo que sea que pasara con EL VY debía ser algo que no afectara de forma negativa en ningún aspecto a The National. Y si pudimos llevar a cabo este disco es porque el resto de miembros de The National necesitaban un tiempo para estar en casa y disfrutar de sus familias y trabajar en sus propios proyectos.

Lo que sí es cierto es que EL VY no habrá interferido con The National, pero sí que lo ha hecho con Ramona Falls, tu proyecto personal. Estabas trabajando en el tercer disco y de pronto llegó, casi como por sorpresa, tu colaboración con Matt. ¿En qué punto está ese (esperado) tercer disco de Ramona Falls ahora mismo?

Pues creo que tengo más o menos la mitad ya acabado. En el avión de vuelta de la gira europea decidí volver a escuchar las canciones que tenía para el disco de Ramona Falls. Escuché unas catorce canciones de las cuales siete entraban en el disco y, de esas, tres me pareció que no estaban mal (ríe). Me tendría que dar un poco de prisa si quiero acabarlo en algún momento… (se queda pensativo). Pero sí, podríamos decir que estoy a medio camino.

 

Aquí puedes leer nuestra reseña de Return to the Moon, el disco de debut de El VY, publicado a finales del pasado año.

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