Entrevista: Modelo de Respuesta Polar

“El germen original de cada canción surge de intentar hacer la melodía más bonita que exista en el mundo”

Los valencianos Modelo de Respuesta Polar siguen consolidando una trayectoria que, sin hacer mucho ruido, les está llevando a asomar la cabeza en los más importantes circuitos de directo. Sin ir más lejos, próximamente harán una gira de pabellones junto a Izal. Todo ello con una propuesta muy personal que ensambla la intimidad de sus letras con la búsqueda de la melodía perfecta y una intensidad instrumental que intensifica las emociones que transmiten sus textos. Han lanzado hace unos meses su nuevo álbum, Dos Amigos, de forma totalmente independiente. De todo ello hablamos con Borja Mompó, compositor y cantante de la banda.

Este año habéis publicado vuestro tercer álbum, “Dos Amigos”. Con “El Cariño” (Limbo Starr, 2014) parecía que ibais a dar un salto importante en el terreno comercial. Ahora, sin embargo, habéis dejado Limbo Starr y este disco ha sido financiado mediante micromecenazgo. ¿Qué habéis perdido y qué habéis ganado con el cambio? ¿Lo consideráis un paso atrás o en este negocio todo son pasos adelante?

No sabemos si el paso es adelante o a un lado. Veníamos de una discográfica indie y ahora somos más indies que nunca (voy yo a correos), sin embargo llegamos a mucha más gente que antes. Es contradictorio pero la verdad es que tenemos más público en los conciertos, vendemos más discos y nos llaman para más festivales. Sentimos que se está trabajando bien y eso es lo que cuenta.

Habéis cambiado también de productor, pasando de Suso Sáiz nada menos a que a Ricky Falkner, otro ilustre. ¿Qué buscabais con el cambio?

Creemos que probar hacer discos con gente distinta es enriquecedor y es casi un deber que tiene la banda consigo misma. Por suerte nos lo hemos podido permitir y no queríamos desaprovechar la oportunidad. Amamos a Suso y mantenemos una relación persona increíble con él y de Ricky solo podemos decir que nos ha ayudado a creer más en todo esto.

En vuestra trayectoria se nota una evolución musical, desde los arranques juveniles del principio hasta la (relativa) calma y el halo clásico de ahora. Las letras, sin embargo, siguen siendo tan demoledoras y dolorosas, aunque quizás en este tercer disco habéis ganado algo de perspectiva, no sé si llamarlo madurez. ¿Son vuestras letras una de las señas de identidad del grupo?

Más que una seña de identidad pueden ser el hilo conductor. Quizás sí hablan desde un punto de vista distinto porque distintas son las relaciones de las que se habla. En este caso mi posición era esa, la de alguien con más perspectiva. Por su parte, la evolución musical es algo precioso de observar desde la distancia.

Vuestra forma de cantar hace que, justamente, la atención se centre bastante en las letras. En muchas de las canciones del disco lo que se escucha es una serie de reflexiones y pensamientos que se van deslizando sobre las guitarras y la sección rítmica, casi siempre sin estribillos ni momentos álgidos, más bien como un relato de sensaciones que son casi siempre no demasiado positivas. El amor, en vuestras canciones, casi siempre sale mal parado. En general le dais muchas vueltas a la dificultad de que las relaciones humanas salgan bien, ¿no?

Veo complicado el hecho de una relación de largo recorrido. No es algo que me entusiasme porque la verdad desearía que existiese ese crecimiento personal mutuo con los años, pero a mí personalmente me ha costado no desviarme de ese camino. Quizás esa insatisfacción perpetua es la que percibes en nuestras canciones.

Sin embargo el factor melódico es también muy importante en vuestra música, no se trata sólo de contar una historia o mostrar unos sentimientos, ¿cierto? También de hacerlo, digamos, agradable al oído. ¿Cómo os planteáis este tipo de canciones, de qué forma surgen durante el proceso de composición?

El germen original de cada canción surge de intentar hacer la melodía más bonita que exista en el mundo, básicamente busco eso aunque luego el resultado se tuerza (risas). Me gusta pensar que algo de esa dulzura permanece y aunque el camino se vaya oscureciendo algo de ello quede.

La sensación que da, tras unas cuantas escuchas, es que hay unos patrones rítmicos y melódicos, sobre todo en la voz, que se van repitiendo, lo que incide en la idea antes mencionada de la importancia que tienen las letras. Igual me equivoco, pero es algo que, en mi opinión, flota a lo largo de todo el disco.

En cada disco siempre hay un punto en común, tanto melódicamente como en temática. Se debe a que compongo por temporadas muy espaciadas entre sí. Ello provoca que los lugares sean distintos a los discos anteriores pero similares entre las propias canciones de un mismo trabajo. Es algo natural y deja entrever claramente las influencias o los discos que he podido escuchar en ese margen de tiempo. Es nuestra forma más honesta de hacer música.

Habéis actuado en algunos festivales a lo largo del verano. ¿Cómo funciona vuestra propuesta, quizás pensada para una escucha íntima y reflexiva, ante una audiencia masiva? ¿Adaptáis las canciones para ese tipo de directos? Me imagino que se plantean de forma diferente a los que tienen lugar en sala, donde hay más proximidad y quizás complicidad con el público.

Este último disco es especialmente enérgico y divertido para interpretar en un festival. Las canciones anteriores solemos adaptarlas para sentirnos más a gusto con ellas pero en general los directos están siendo muy potentes y están enganchando a mucha gente nueva. Hace uno días en el festival Interestelar Sevilla vimos una entrega por parte del público que jamás habíamos visto.

Vuestro disco predispone a la reflexión, a la escucha tranquila, reposada, activa. No sé si son buenos tiempos para ese tipo de trabajos, hoy que todo funciona a una velocidad que impide que casi nada deje poso. Supongo que intentáis no dejaros arrastrar por esa fuerza, dejar tiempo y espacio para escuchar, asimilar, crear. ¿Por qué tenemos tanta prisa para todo?

Hay gente para todo y grupos para todo. En nuestro caso hacemos una cosa muy concreta y la verdad que no nos planteamos mucho más allá. Lo que sí tenemos claro es que nuestras canciones son muy accesibles y pueden ser entendidas por gente muy diversa. Gente que igual luego sale de fiesta y le apetece escuchar otra cosa, pero que luego coge el coche y quiere escuchar canciones.

Me imagino que seguís con la presentación del disco. ¿Qué planes tenéis para estos próximos meses?

Presentamos el disco en Madrid el 17 de noviembre en sala Joy Eslava y luego nos vamos de gira de pabellones con Izal. Empezamos en el Sant Jordi y acabamos en el Palacio de los Deportes. Casi preferimos no pensar en ello, nos ponemos muy nerviosos.

Las entradas para el concierto de Modelo de Respuesta Polar en Joy Eslava de Madrid el 17 de noviembre están a la venta en este enlace http://www.ticktackticket.com/entradas/goto.do?claves=.124187

 

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