Entrevistamos a Husky, que esta semana nos visitan

Husky es una banda australiana, concretamente de Melbourne, que aunque empezó practicando una especie de folk alternativo ha ido endureciendo su sonido acercándolo al rock o al powerpop, sin abandonar sus orígenes. Este verano han publicado un nuevo álbum, Punchbuzz, que están presentando en Europa, con dos fechas en España, estos días. Hablamos con ellos sobre su disco y su agotadora gira europea.

Este año 2017 habéis publicado un nuevo disco, Punchbuzz. Desde 2011, si mis cuentas no fallan, sacáis un álbum exactamente cada tres años. ¿Lo tenéis planeado así por algún motivo, o simple coincidencia?

No lo tenemos planeado, simplemente así es como salen las cosas. Supongo que es debido a que después de cada disco giramos durante un tiempo y luego volvemos a componer y grabar. Además giramos por Australia, Europa y los Estados Unidos, lo cual lleva mucho tiempo.

En estos tiempos rápidos, donde los discos e incluso las bandas van y vienen a toda velocidad, ¿no es un poco arriesgado dejar pasar tres años sin material nuevo?

Sí, supongo que desde un punto de vista estratégico sí que es arriesgado. Pero no puedes darle prisas al arte.

Además, creo que esta vez os habéis tomado un año sabático y habéis pasado una temporada en Berlín. ¿Fue antes de grabar el álbum? Si es así, ¿os ha influido de alguna manera vuestra estancia allí en la grabación?

Cierto, la última vez que estuvimos en Europa nos tomamos un tiempo para explorarla, y pasamos casi un año en Berlín antes de volver a Melbourne para grabar Punchbuzz. Necesitábamos un cambio, algo de aventura, como todo el mundo.

Por cierto, no tengo ni idea de qué significa Punchbuzz. He leído que es una palabra que te vino en sueños. ¿Qué significado crees que tiene, al menos para ti? 

Así es, un día desperté con esa palabra en mi cabeza. Para mí significa algo así como una corriente, una ola, algo intenso y cálido… Podría ser amor, lujuria, o una ola en el océano.

¿Cómo ha evolucionado vuestra música desde que empezasteis? ¿Qué queda del indie folk de vuestros inicios? Aunque en temas como “Cracks in the pavement” todavía recuperáis ese sonido, en general habéis cambiado, ¿no?

Crecimos con la música folk, de ahí es de donde venimos. Nunca abandonaremos ese sonido. Es cierto que en Punchbuzz hemos incorporado otros sonidos e influencias que recogimos y nos parecían excitantes mientras componíamos y grabábamos las canciones. Pero el folk siempre estará en nuestro sonido.

Punchbuzz suena algo más experimental, en todo caso. Quizás dais algo más de protagonismo a los arreglos electrónicos, a los teclados. Por poner un ejemplo, “Spaces between heartbeats” suena como nada de lo que habéis hecho antes, ¿me equivoco? ¿Es un nuevo camino para la banda?

Sí, no te equivocas. “Spaces Between Heartbeats” la escribimos como una canción folk típica, pero entonces en el estudio empezó a cambiar, la llevamos a otros sitios. Dejamos que se desarrollara y se expandiera, que viviera y respirara. Finalmente tomamos su base y la llevamos a un contexto sonoro completamente distinto. Ha acabado siendo algo que ni siquiera podía imaginar mientras la escribía.

En vuestro nuevo disco hay también un cierto ambiente psicodélico, o quizás de dream pop. ¿Quizás el éxito de otros grupos australianos como Tame Impala o King Gizzard and the Lizard Wizard ha sido una influencia a la hora de crear algunas de las atmósferas del álbum?

Sí que lo han sido, pero principalmente nos han influido las bandas originales: Pink Floyd, Led Zeppelin, David Bowie, The Doors, también Radiohead, Damian Jurado o Jonathan Wilson.

Casi inmediatamente de lanzar Punchbuzz habéis sacado un EP llamado Bedroom Recordings. Incluye dos canciones que ya habíais publicado (“Late night store” y “Splinters in the fire”), pero esta vez en un formato acústico. ¿A qué se debe esta decisión?

Estamos interesados en las infinitas posibilidades de una canción, las diferentes direcciones a las que te puede llevar. Quisimos darles la vuelta a las ideas fundamentales de esos temas, y ver qué pasaba. También nos atraía la idea de limitarnos al equipo básico de grabación: micrófono, portátil, un teclado y una guitarra. Para ello nos instalamos en mi dormitorio, que tiene una acústica sorprendentemente buena, y además siempre tenemos la cama cerca.

¿Las otras dos canciones son nuevas?

Las otras dos canciones son versiones de Tame Impala y Lykke Li.

Aquí en España hay muchos seguidores de la escena australiana, sobre todo de las bandas de punk rock de los 80. Ya sabes, The New Christs, Radio Birdman, The Saints, Beast of Bourbon, The Meanies… Yo incluiría también a los Hoodoo Gurus aunque sean algo más pop. ¿Cómo se ve en Australia esa gran herencia, se percibe todavía su influencia hoy en día?

Sí, en Australia tenemos una gran historia de buena música. Para ser un país con poca gente, y que históricamente ha vivido bastante aislado, tenemos grandes grupos y artistas. De hecho quizás vivir tan aislados haya ayudado a ello, de alguna forma.

¿Residís todavía en Melbourne, verdad? Imagino que la escena musical de Melbourne estará bastante marcada por el hecho de que de allí salieran Birthday Party y Nick Cave, ¿cierto?

Sí, claro, definitivamente forman parte de la conciencia colectiva musical no solo de Melbourne sino de Australia en general.

Australia es un país enorme, prácticamente un continente. Desde lejos, sin embargo, da la la sensación de que todo ocurre, en el terreno musical, alrededor de tres o cuatro puntos: Sidney, Melbourne, Brisbane, quizás Perth. ¿Es así? ¿Hay escenas locales, géneros particularmente predominantes en cada uno de esos lugares?

Cierto, esos sitios que mencionan tienden a ser los principales núcleos musicales, yo diría que con Melbourne a la cabeza. La escena de Perth es sorprendentemente buena, quizás debido a lo que hemos mencionado antes sobre vivir aislados ya que se trata de una ciudad muy alejada del resto. Además, al tratarse de una escena tan pequeña los artistas suelen colaborar unos con otros, se mezclan grupos y géneros, y el resultado es muy interesante.

Justo ahora estáis en medio de una larga y exhaustiva gira europea, por lo que os agradezco que hayáis encontrado tiempo para responder estas preguntas. No es la primera vez que actuáis en Europa, ¿cómo os trata el público? Pasaréis también por Espala, ¿Habéis venido antes por aquí?

Nos encanta girar por Europa, el público es el mejor. Pero nunca antes hemos actuado en España. Siempre hemos querido ir allí y esta vez estábamos muy mentalizados para hacerlo. Yo personalmente sí que estuve una vez viajando por España, hace años, fue increíble. Estuve tres meses haciendo autoestop por todo el país. Fue un sueño, me enamoré de España.

Echándole un vistazo a las fechas de vuestra gira europea veo que tenéis concierto casi cada día durante todo el mes de octubre. Si a eso sumamos los largos desplazamientos, no creo que os quede mucho tiempo libre para visitar los lugares donde tocáis, ¿no? ¿Como es el día a  día de Husky en la carretera?

Pues conducimos un montón, pero al final siempre encontramos algo de tiempo para explorar algún sitio. Justamente en Barcelona tenemos un día libre, así que me imagino que haremos algunas visitas. ¡Es una ciudad maravillosa! Lamentablemente en Madrid solo nos quedamos una noche, así que me imagino que, si queremos disfrutar de la ciudad, ¡tendremos que trasnochar!

Husky estarán el 18 de octubre en la Antiga Fàbrica de Barcelona, y el 19 de octubre en el Costello Club de Madrid.

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