Fernando Alfaro estrena la nueva versión de ‘Qué clase de Animal’

Lllega el segundo single del nuevo álbum de Fernando Alfaro, Sangre en los surcos, que se editará el próximo 23 de febrero.

Tomando como referencia la incontestable serie “American Recordings” de Johnny Cash, “Sangre en los surcos” es un repaso sobrio, solemne y contundente en clave acústica del brillante repertorio de 30 años de carrera de Fernando Alfaro, tanto en solitario como al frente de míticas bandas del pop independiente/alternativo español como fueron/son Surfin’ Bichos y Chucho.

Compositor descarnado, enigmático, descreído y en ocasiones apocalíptico, Fernando Alfaro es ya referencia para dos generaciones de artistas. En “Sangre en los surcos”, además de canciones nuevas como “Dominó” o “Sangre En Los Surcos”, clásicos como “Gente Abollada”, “Fuerte”, “Magic”, “Camisa Hawaiana de Fuerza”, “Mi Anestesia” o “Qué Clase de Animal” se enfrentan de nuevo al mundo solas – con la guitarra acústica y la voz de Fernando- mostrando descarnadamente lo que son: Episodios gloriosos del pop español contemporáneo.

Sobre “¿Qué Clase De Animal?” (Fernando Alfaro): “Estepicursor”. Así se llaman esas zarzas rodantes de las películas y de la vida. O “nube del desierto”, mucho mejor. Pues así, como una nube del desierto nos ha llegado ¿Qué clase de animal?, el segundo single adelanto de ‘Sangre En Los Surcos’ (nuevo álbum, 23 de febrero). Sin avisar, dando tumbos por el desierto.

Aún me acuerdo de estar componiendo esta canción a finales de los ochenta, sentado en el porche de la gasolinera en medio del desierto manchego en la que trabajé. Pensando en Sonic Youth, Dinosaur JR y The Jam, con una guitarra acústica desvencijada entre las garras. Imaginando tormentas de ruido eléctrico. Imaginando lo que luego sería cuando la grabé con los queridos Surfin’ Bichos para ‘Fotógrafo Del Cielo’, la tormenta eléctrica del desierto manchego.

Árboles del invierno, como garras, como sistemas circulatorios puestos del revés. Un manojo de venas y corazones. Y el amor. Y la transformación. La transformación en animal, la transformación de nuevo en lo que fue: voz y guitarra acústica a pelo, grabado todo a la vez, como se le llame a eso. Como si Paco Loco hubiera aparecido en mi gasolinera en los ochenta y me hubiera colocado un micro delante. ¿Qué clase de animal es este?

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