Frank Black – Joy Eslava (Madrid)

Lejos de provocar un abandono de su carrera en solitario, la vuelta a medias de los Pixies a los escenarios, ha supuesto para Frank Black un importante revulsivo. Finiquitada su etapa con los Catholics, y aparentemente aparcados sus coqueteos con el country, el de Boston parece decidido a recuperar el estilo de sus primeros años post-Pixies y durante este año tiene previsto publicar un recopilatorio dedicado a sus diez primeros años de soledad (Frank Black 93-03), y un nuevo trabajo más cercano en cuanto a sonido a 1993 que al 2003 (Bluefinger).

Sin que prácticamente hayan llegado aún a España estos dos nuevos discos, teníamos miedo a que Frank Black ofreciera un concierto de carácter intimista y centrado en su vertiente folk heredada de sus años en Nashville y perdiéramos la oportunidad de volver a escuchar como sonaba en sus mejores tiempos. Afortunadamente no nos defraudó, el orondo ex líder de los Pixies, puntual y de riguroso negro, hizo su aparición en el escenario del teatro reconvertido en sala de conciertos, escudado por una banda que no tenía pinta de haber visto un banjo en su vida.

Provocador, casi chulesco y teatral, comenzó a repasar las mejores canciones de sus primeros años y sin dar ni un momento de respiro ni a público ni a músicos, descargó toda su adrenalina en temas como “Freedom Rock”, “All my ghost”, “666” o “Los Angeles”.

Sin tocar en ningún momento la guitarra acústica que dormía a su lado (más de uno le gritó que no de dedicara solo a cantar), siguió aumentando las revoluciones con algún guiño a su último disco, “Threshold Apprenhension”, “Your mouth into me”, para hacer dos versiones: un brutal “Black Rider” de Tom Waits y un apoteósico “Rockafella Skank” de Fatboy Slim en el que termió copulando con la batería.

Desatada ya su auténtica personalidad punk, finalizó la actuación con “Robert Onion” para darse la vuelta, ajustarse pantalón y camisa que hacía tiempo habían perdido su sitio, y largarse del escenario dejando al público sediento de bises pero satisfecho. Lástima que no hubiera tiempo para hacer algún guiño a los Pixies, sobre todo teniendo en cuenta que al día siguiente en Bilbao, nos hemos enterado de que sonaron “Velouria” y “Where is my mind”.

Si decide seguir por este camino, larga vida a Frank Black.

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