Future Islands + Celebration – Joy Eslava (Madrid)

Future Islands viven su momento dulce gracias a la publicación del accesible a la par que solvente Singles (14), son conscientes de ello y explotan más que nunca sus virtudes con desparpajo y clarividencia.

Es inevitable que yo -también- comience relatando la velada magistral de la pasada noche en Madrid hablando del carisma, aura y poderío inapelable de un hombre, Samuel T. Herring, líder indiscutible de los de Baltimore. Un frontman necesario, de otro tiempo, de esos que hacen que tengamos puesta la esperanza en otra forma de entender el directo en una época de audiencias plagadas de pantallas apuntando a un escenario.

Más allá de su catarsis, de su innegable entrega, de su agradecimiento continuo en flujo constante con un público ganado de antemano -sold out desde hacía días-, de su detalle invitando amablemente a un espectador a dejar su móvil en paz y atender al espectáculo, de su forma -literal- de sangrar sobre las tablas… más allá de todo eso, está la misión de un hombre venido de otra dimensión espacio-temporal a evangelizar con su puesta en escena pasional, verdadera y conmovedora -desde lo más íntimo a lo más salvaje- a veteranos devoradores de conciertos capaces de rememorar el candor de antaño y a nuevas generaciones boquiabiertas ante semejante exhibición.

Jamás el synthpop, la indietrónica o como demonios quieran llamarlo gozó de tanto empuje en vivo; y jamás un cancionero, notable, por supuesto, fue llevado de una forma más ágil y palmaria a otra dimensión. Bien es cierto que sus aspavientos exagerados pudieron deslucir alguna interpretación como la de la inicial “Give us the wind”, demasiado bonita y sutil como para zarandearla así; o que en otras ocasiones, como en “Sun in the Morning” aquello rozara por instantes la autoparodia.

Pero el resultado global es deslumbrante: desde intensos rescates de su valorado In evening air (10) como “Walking through that door” o “Long flight”, pasando por la elegancia limpia a lo New Order -certero y pulcro trabajo del resto de componentes a bajo, teclados y batería- de “Before the bridge” o de la ya mítica “Seasons (waiting on you)” -recordada hasta el fin de la historia por su legendaria actuación en el show de Letterman- y llegando hasta el baile desatado y sin complejos al que invitan las vivificantes “Doves” y “Spirit”, esto fue una noche para recordar, donde respetable y banda conectaron en imponente liturgia devocional desde el minuto uno.

Un concierto sin fisuras, equilibrado, que reservó para su bis dos temas pintorescos y llamativos; por un lado, ese descenso narcótico a una suerte de Black-synth-pop como es la bizarra “Fall from grace” y la bella y dulce “Little dreamer” de su pintoresco y fresco debut, Wave like home (08).

Antes, Celebration habían ejercido como acordes teloneros (algo lacios, eso sí) en un show que fue de más a menos, recordando a los Chromatics más nerviosos y menos elegantes.

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