La Habitación Roja+Niños Mutantes+Nixon – Sala Rock Kitchen (Madrid)

Primer concierto de la serie “Pop & Dance” en la madrileña sala Rock Kitchen, con un cartel confirmado hasta principios de abril repleto de bandas clave en el pop patrio. Pop & Dance es una “división” de la promotora madrileña Intromusica. Por el escenario de la sala irán pasando, además de los tres que nos ocupan: Delorean, Hidrogennesse, Triangulo de Amor Bizarro, Klaus & Kinski y Franc3s.
El pasado jueves se inauguraban estos conciertos con tres mitos vivientes del panorama musical español para cualquier persona con dos dedos de frente. Por una parte; Francisco Nixon, otrora pieza clave en formaciones como: Australian Blonde o La Costa Brava. Fran Fernandez no necesita presentación, después de formar parte de dos de los capítulos imprescindibles en la historia musical de nuestro país, creo a su alter ego, Francisco Nixon, para seguir en solitario. Dos discos, Es Perfecta y El Perro es Mio avalan una carrera en que puede dar mucho de sí. El caso es que el jueves por motivos laborales, no me dio tiempo a llegar a su concierto y solo vi las dos últimas canciones. Homenaje, supongo, a su antigua banda, La Costa Brava y a su amigo Sergio Algora.

Llegaba la hora de otros clásicos modernos, los granadinos Niños Mutantes. Expectación y lleno hasta la bandera que se traducía en buen ambiente y ganas por volver a ver al cuarteto del sur. Lejos quedan los días en los que los vi en la madrileña Sala Moby Dick y no seriamos más de treinta personas, o aquel Contempopranea en el que tocaban a última hora delante de no más de un centenar de almas. Me alegro sinceramente por ellos, son diecisiete años luchando en escenarios de toda la geografía y un puñado de buenos discos que atestiguan la buena labor del cuarteto.

Todavía enfermo tras haber estado varios días con fiebre, tal y como conto él mismo, Juan Alberto y los demás Niños Mutantes salían a escena para dejarse la piel sobre el escenario. La primera en la frente; “Manual de Autoayuda” y ya tenían los Niños al publico metido en el bolsillo. Actitud inmediata tal y como nos tienen acostumbrados los de Granada, cero medios tiempos, cero paradas, cero  aburrimiento. Electricidad a mansalva con: “Ayurbeda”, y la primera del último disco; “Quiéreme Como Soy”. Un set básicamente basado en su trabajo “Las Noches de Insomnio”, aunque fueron intercalando temas de trabajos anteriores, “Cuando el Diablo me hablo de ti”, “Katherine”, “No puedo más contigo” o “Te favorece tanto estar callada”, momento en el que Juan Alberto aprovecho para enfundarse su guitarra Rickenbacker.

A pesar de las peticiones de parte del público; “Capitán Cobarde!!!” gritaba uno que estaba a mi lado, “El Sol de invierno” decía otra (parece que todo el mundo tiene una canción favorita mutante)  el concierto siguió con temas del último; “Quien es mejor”, “Las Noches de Insomnio”… Así hasta llegar a dos clásicos de su repertorio, “En Avion” y la versión del compositor Jerezano, Manuel Alejandro, inmortalizada por: Raphael y Rocio Jurado, “Como yo te amo”, para delirio del personal allí presente.

Ya para ir finalizando decidieron hacer un final de fiesta con una serie de amigos en el escenario, entre los que pudimos ver Homeboy D.J y a Maxi, máximo responsable de la programación de Intromusica, tocando el tema “La Voz”. Con “No quiero bailar” de su álbum “Otoño en Agosto” se despedía el cuarteto granadino.

Ya lo veis, el médico le había aconsejado a Juan Alberto, sudar en la cama para recuperarse de la gripe, pero él prefirió sudar en el escenario.

Me dio la sensación de que una vez llegada la hora de La Habitación Roja hubo más huecos en las primeras filas que con Niños Mutantes. ¿Cómo era posible? La Habitación Roja despierta pasiones allá donde van entre el público “Indie” de todas las edades. La hora del concierto, mucho más de las 12 de la noche, y que La Habitación se prodigan bastante más por los escenarios madrileños que Los Niños Mutantes, bien podían ser los motivos.

El cuarteto, quinteto en directo, arranco con “Scandinavia” y con algún problema en la guitarra de Jorge que, por suerte, se subsano rápido. “Nuevos Tiempos” otra de las canciones de LHR atemporal y a prueba de bombas, logro encender la mecha de la perfecta comunión entre sus admiradores y ellos. No había más que ver a la gente coreando todos sus temas. “La Noche se vuelve a encender” de su último disco, Universal, y “Posidonia” serian las siguientes en una cuidada lista para satisfacer todos los gustos.

Por supuesto no podía faltar ese himno generacional llamado “Mi Habitación”, que Jorge defendió diciendo: “Esta canción hay que tocarla siempre”, o esa declaración de principios titulada “Nunca ganaremos el Mundial”, sin olvidarse de hits como: “El Eje del Mal” o “Febrero”.  Y es que si hay un grupo español que tiene canciones que han sido grabadas a fuego en el imaginario colectivo de varias generaciones, es La Habitación Roja.

Gran concierto de tres grandes, primeros de una serie de veladas de las que a buen seguro iremos dando buena cuenta.

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