Les Savy Fav – Let’s Stay Friends (Wichita/Sinnamon Records)

Sin lugar a dudas en éste 2007 el último disco de Les Savy Fav ha servido para que hubiera un desahogo natural tanto para el público oyente como para la propia música actual. Quizá el álbum más explosivo (que no brutal), volátil y creativo de este año que ya cierra sus puertas nos ha servido a los oyentes para tener nuestros 40 minutos de rabia, consuelo y placer entre tantos indies-poperos pegajosos y/o indies amarrados a la pista de baile.

La portada de éste Let’s Stay Friends (Wichita/Sinnamon Records, 07) nos enseña a unos supuestos Adán y Eva enfrentándose a los animales salvajes del bosque en un cuadro hecho a acuarela que transmite a la perfección esa urgencia y esa rabia tan presentes en el álbum.

La explosión que surge de su primer single “The Equestrian” o de “Slugs in the Shrubs” nos demuestra su gran pasión por los sonidos punk, hardcore de ciudades como Washington (Fugazi, Dischord Records), pero sin dejar de lado la melodía de una manera totalmente inflamable. De este modo surgen temazos de la talla de “The Year Before the year 2000”, con unos riffs heredados de esa urgencia característica de los Pixies más abruptos de finales de los ochenta, o con la guitarrera “Scotchgard the credit card”.

Variando un tanto el estilo del álbum, los neoyorquinos se adentran en otros terrenos sacando nota, lo cual demuestra la apertura de miras de la banda. Para “Patty Lee” han conseguido unir un ritmo funky totalmente Motown con unos riffs y punteos epilépticos propios de Fugazi, creando una pieza totalmente adictiva e inusual en un grupo de sus características. De la misma manera nos sorprenden con “What World wolves do?” aportando un ritmo disco hecho con una batería electrónica, adornan el tema con unos coros realmente bellos que contrasta con los fieros aullidos de su estribillo. Otro de los temas a destacar por su diferencia estilística es “Brace Yourself”, con un ritmo de batería y bajo heredado del dub, consiguen acoplar las distorsionadas y humeantes guitarras a la melodía simplona del tema, apostando por esa mezcla entre brutalidad y delicadeza tan presente en todo el álbum. También hay hueco para un tema acústico, “Comes & Goes”, melodía y buen hacer para una banda enamorada públicamente hasta la médula de Brian Wilson y sus Beach Boys.

Si a todo ello le sumamos esa personalidad tan espectacular del grupo en los escenarios, con los desvaríos y performances tan alocados de su cantante Tim Harrington, estaremos apostando de aquí a la primavera por ver en qué festival podremos verlos, o mejor dicho, sufrirlos. Y es que sarna con gusto no pica.

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