Los galgos y los podencos de Cándida

Cándida es el proyecto musical de la cantante y compositora valenciana Candi Imbernón. Un proyecto que arranca hace casi 10 años, aunque ella llevaba ya tiempo cantando tango en escenarios de España y Argentina, participando incluso en el Festival Internacional de Granada y la VI Cumbre Mundial del Tango.  Bajo el nombre de Cándida , junto al músico, arreglista y productor Juan Barcala, ha buscado abrazar la fusión de tango y pop para crear un estilo personal y un sonido propio que no se parece a casi nada de lo que se publica actualmente, y desde luego a nada de lo que vemos que “triunfa”.  Por suerte, porque artistas como Cándida son necesarias para no aletargarnos dándole vueltas a la música que hemos escuchado una y otra y otra vez durante el último medio siglo.

En 2009 Cándida publica su primer larga duración, Mil perdones, todavía dentro de la corriente calificada como “neotango” pero ya con ese sonido particular e intransferible que luego ha ido perfeccionando con el tiempo. El disco fue mezclado y masterizado por el músico y productor catalán Marc Parrot en los estudios Grabaciones Silvestres. A este primer disco siguió un par de años después un EP titulado Mi casa, mi alma, mi amor, mis zapatos en el que deja a un lado el clasicismo de su anterior trabajo para decantarse por un sonido más crudo y guitarrero con el cual seguir avanzando en esa búsqueda de un estilo particular, fusión del tango con otras músicas más cercanas al rock y al pop. En ese EP aparecía una peculiar versión del “So payaso” de Extremoduro en ese estilo que podríamos llamar tango-pop.

Tras publicar Arbolito Brutal en 2015, con una nueva vuelta de tuerca a su sonido al que incorporó elementos electrónicos como el theremin o la caja de ritmos, en 2017 Cándida ha explotado definitivamente con el álbum Galgos o Podencos. Se trata de un disco en el que las fronteras entre géneros han sido ya completamente dinamitadas. Predominan ahora los acercamientos a algo que podría ser un sonido fronterizo, con unas guitarras (y la armónica del maestro Chumi) que le dan al álbum un sonido mestizo y polvoriento que tiene ya más que ver con Forastero o Giant Sand que con Astor Piazzolla. Una aproximación que no es completamente nueva ni caprichosa: ya en Arbolito Brutal hicieron una versión extraordinaria del tema central de la película Johnny Guitar, en una interpretación con poco de envidiar a la de Peggy Lee. Cándida, no queda duda, bebe por igual de los sonidos al norte del Río Grande y de los que se generan más al sur, tan al sur como uno pueda imaginar. Añadamos al cóctel unas letras en castellano más que interesantes, nada trilladas, así como una excelente versión de “La casa del misterio” de Ilegales, y tenemos como resultado un excelente disco.

Puedes escuchar la música de Cándida en su página de Bandcamp.

Portada del disco Galgos o Podencos de Cándida

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.