Los Nastys – Me Lo Encontré Así (Warner / Tres Cipreses)

Supongamos que nos creemos que la historia son ciclos. Que las cosas se repiten una y otra vez cada cierto tiempo. Que la economía y la moda es, en efecto, una estupidez cuya gracia y desgracia radica fundamentalmente en su recorrido cíclico. Supongamos que en la música, huérfanos de gente que invente, pasa lo mismo. Si, además de suponerlo, incluso lo aceptamos como tal, es muy posible que acabemos entiendo y disfrutando de bandas que, como Los Nastys, se dedica a hacer en 2014 lo que ya se hacía más de tres décadas atrás.

Si Los Nastys tuvieran en mente inventar algo o renovar las bases de cualquier cosa, posiblemente acabaríamos tan frustrados como ellos. Lo suyo es más hacer lo que ya hacían los Sonics, los Stooges, y casi cualquier grupo al azar de la ola punk española de los 80; lo nuestro es disfrutarlo, porque lo hacen muy bien. Me Lo Encontré Así es el primer EP de los madrileños que, liderados por Luis Basilio y en las filas de Warner, presentan su ópera prima a golpe de garage, punk, psicodelia y surf en apenas quince minutos.

Huele a incompatibilidad que un grupo de punk, con todo lo que eso arrastra consigo, forme parte del catálogo de una major como Warner. Pero bueno, la realidad es que, asimilados o no por el sistema, estamos en un momento de la historia en el que Iggy Pop se presta a hacer el ridículo en anuncios de refrescos. Lo de Juan de Dios Martín, prestigioso productor de, entre otros, Amaral, Deluxe o Iván Ferreiro, ya es otra cosa; su labor se antoja absurdamente fundamental para un disco cuya base es el punk y el garage, dos estilos tan difíciles de domar como de disfrutar cuanto más ornamentado sea. Sin embargo, la realidad es que la conjunción de todos estos escenarios da como resultado un producto musical de mucho nivel.

Las cinco canciones de Me Lo Encontré Así funcionan bajo el viejo paradigma punk de “cortita, y al pie”. Salvo “Okinawa, olvídate de mí”, en la que demuestran el dominio de sus dos velocidades (muy rápido y muy despacio, como en “Me lo encontré así”) a golpe de cambios de ritmo, distorsión y ciertos ecos psicodélicos, el resto de canciones se desarrollan en menos de tres minutos. Composiciones surgidas del descontento como el garage-punk de “Madrid es un cementerio” (“Madrid está muerta“) y “Policía de Los Ángeles”, o el psychobilly de “Me lo encontré así” (“todo está jodido, pero yo me lo encontré así“), encajan perfectamente con el surf de “Holograma” y terminan por completar un EP notable.

 

 

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