Los Nastys – Música para el amor y la guerra (El Volcán)

Desenfreno. Locura. Nastys. La banda madrileña lanzó en marzo su último LP donde podemos percibir una mayor profesionalidad frente a su primer disco, sobre todo en lo que respecta al sonido. Un equilibrio entre momentos tiernos y ganas de reventarlo todo. Por que así es el grupo que encabeza la escena garage de la capital. Un constante equilibrio entre letras macarras y música personal, todo rodeado de un mensaje que pretende eliminar cualquier hecho banal. Te dan lo que vienes buscando. Si en ellos buscas armonías perfiladas y solos de guitarra a la altura de Stevie Ray Vaughan, perdona, pero te encuentras en el lugar equivocado. Si pretendes encontrar la libertad, entonces si caminas por el sendero correcto. Por eso, de vez en cuando, todos debemos ser un poco Nastys.

Prueba de ello es el comienzo del disco con “El diablo”. Toque grunge que afirma como su influencia se determina por diferentes estilos que terminan por reinventar su estética garagera. El resto del disco camina sobre una línea bastante determinada por esa actitud tan personal que han logrado desarrollar. Fuera de esa línea hay canciones que destacan por el uso de acústicas o la reducción del tempo. “Bla bla bla”, “Los autos locos” o “Así se va” son claros ejemplos de ello, aportando a la producción cierta tranquilidad, lo que te permite recuperar fuerzas para así enfrentarte al resto de canciones. La segunda de este pack de tres, junto al single “Veneno de serpiente”, encabezan, lo que, en mi opinión, serían las mejores canciones de este disco. Muy bien elegido este sencillo. Resume a la perfección el mensaje del disco. Letra y música se abrazan para explotar como furia romántica en nuestros altavoces.

Es por ello, por lo que Los Nastys se confirman como uno de los mejores grupos, sino el mejor, del escenario garage al que cada vez se unen más bandas emergentes. Disco personal en el que sus influencias grunge y punk explotan en un garage que respira del aire madrileño cada vez con más fuerza. Pero, ya que antes he hablado de banalidad, banal se podría considerar escuchar a este grupo y que se quede en una simple escucha. ¿A qué esperar para verlos en concierto? Te sorprenderías. Date el capricho de escuchar música en directo, esa amiga tan caída en el olvido.

Escucha Los Nastys – Música para el amor y la guerra

 

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