Manel – Jo Competeixo (Warner)

He de decir que cuando me llegaron rumores de que el nuevo disco de Manel sonaba totalmente distinto a sus anteriores trabajos desconfié un poco. Sus dos primeros discos, Els Millors Professors Europeus (2008) y 10 Milles Per Veure Una Bona Armadura (2011), me parecieron dos joyas de folk deliciosas y tiernas repletas de canciones puras y atemporales pero su tercer álbum Atletes, Baixin De l’Escenari (2013), un disco áspero y eléctrico muy lejano de la dulzura de sus anteriores trabajos, me dejó bastante fría y no llegué a escucharlo más de un par de veces. Con Jo Competeixo (2016) me ha pasado totalmente lo contrario. Lo he escuchado del tirón una vez tras otra, descubriendo las historias, los sonidos, los detalles… Dejándome sorprender por este disco impecable de pop contemporáneo vital y valiente, altamente disfrutable, repleto de texturas electrónicas y estribillos que se graban en tu cabeza (sí, ahora Manel hacen estribillos que se pegan como chicle). El disco ha sido grabado en Nueva York y producido por Jake Aron (Jamie Lidell, Grizzly Bear) y picotea sin miedo del funky, del rock, del britpop, del sonido Motown… ¡y de los ritmos latinos más bailables! (Sí, seguimos hablando de Manel), con un resultado fresco y atractivo.

Jo Competeixo es una declaración de intenciones de principio a fin. Empezando por “Les Cosines”, tema oscuro y adictivo que desconcierta primero y seduce después, una bomba sónica que ejemplifica a la perfección el giro hacia sonidos más electrónicos que ha dado la banda catalana, hasta llegar a “Jo Competeixo”, épico tema final de más de ocho minutos con rap de Guillem Gisbert a mil palabras por segundo y emblemático lema incluido (“la destral de guerra mai s’enterra!”). Manel han dejado atrás el ukelele y esa actitud entre tímida y distante y han regresado armados de hitazos pop, de poderosas guitarras, sintetizadores, teclados flotantes y una batería que manda. Un sonido potente y actual con el que dejan claro que no piensan aburrir ni aburrir-se y que lo suyo es explorar, lanzarse sin miedo y avanzar siempre, “Tots ens movem! No pots quedar-te encallat eternament! Avança, vianant, per les llambordes i l’asfalt!” nos dicen en “Avança Vianant” “(¡Todos nos movemos! ¡No puedes quedarte atascado eternamente! ¡Avanza, peatón, por los adoquines y el asfalto!”). Todo ello coronado de fantásticas píldoras narrativas de aparente cotidianeidad (en eso Manel siguen siendo los mismos) como “L’Espectre de Maria Antonieta” con la soberana francesa solemne y espectral paseando por la ciudad asustando niñas, arropada por hermosos coros y recordando su anodino pasado. Los arreglos de viento y metal presentes en “Cançó del Dubte” son una delicia, “M’hi Vaig Llençar”, con su batería omnipresente, es un homenaje al mejor pop de los noventa y la imagen de esos Bonnie & Clyde a la catalana buscando cds en el coche y alejándose cantando en “BBVA”, “han trobat a la guantera algun cd aceptable, és dimecres de matinada y els dos fugitius canten” es cuanto menos genial. Sin olvidarnos de “La Serotonina”, inspirada en la mítica “La Bilirrubina” de Juan Luís Guerra, con ritmos electrónicos latinoamericanos que te obligan a bailar y un reegaeton de fondo que, nunca pensé que diría esto, ha llegado a gustarme mucho.

Un disco repleto de colores brillantes como los de la portada del disco, unos Manel alegres (sí, alegres) con los que, no solo no he echado en falta a los Manel de temas tan enormes como “Captatio Benevolentiae”, “Pla Quinquenal” o “Criticarem Les Noves Modes de Pentinats”, sino que su nueva fórmula me han convencido y enganchado de tal manera que quiero más, mucho más de estos Manel, del 2016. Veremos cómo suenan en directo los temas de Jo Competeixo el próximo 4 de junio en el Primavera Sound de Barcelona.

2 Comentarios

¿Te apetece comentar?