Mensaje a festivales: sí hay buenos discos femeninos. Aquí, algunas recomendaciones

Hace un par de días, el portal de venta de entradas Ticketea publicaba un informe analizando la presencia de artistas femeninas en directo durante el año 2016, a partir de los conciertos disponibles a través de la plataforma y de los carteles de los festivales de 2017. No es que los datos pillaran a nadie por sorpresa (recientemente el Azkena ha tenido que lidiar con el tema de la paridad en su cartel un año más) pero leer que “mientras que el 55% de compradores de entradas han sido mujeres solo el 15,4% de las bandas o solistas de los festivales más grandes de España son o incluyen mujeres” es realmente triste. Dice el análisis que 1 de cada 6 artistas confirmados por un gran festival español es mujer.

Mientras que el 55% de compradores de entradas han sido mujeres solo el 15,4% de las bandas o solistas de los festivales más grandes de España son o incluyen mujeres.

Leer en comentarios, foros y entrevistas las justificaciones a esta falta de representación femenina en la confección de los carteles es todavía más deprimente, siendo las dos excusas más repetidas la de la falta de calidad (que resulta, además, doblemente insultante) o la supuesta falta de oferta (casi más ridícula todavía). Queremos aprovechar el Día Internacional de la Mujer en positivo, así que aquí van algunas ideas para todos aquellos promotores y programadores de festivales que parecen estar faltos de nombres de mujeres con los que confeccionar sus lineups. Son bandas o solistas con excelentes discos recientes y que permitirían plantear carteles menos sonrojantes en lo tocante a paridad.

Jesca Hoop – Memories are now

Tras su colaboración con Sam Beam, la americana Jesca Hoop publicaba hace pocas semanas su último disco, Memories Are Now. Como siempre, su folk-pop impredecible suena a algunas de las grandes heroínas de la música popular, pero manteniendo su contundente personalidad y combinando magistralmente la actualidad más contemporánea con el pasado clásico.

Solange – A seat at the table

Si hay algo que siempre ha defendido Solange Knowles es la realidad de la mujer negra, tanto en sus discos como fuera de ellos. En octubre de 2016 publicaba su tercer trabajo A seat at the table, en el que teje un recorrido musical por su historia, dando un nuevo paso de gigante en una discografía que ya era impresionante, para apabullar con sedosas capas que beben del jazz, del hiphop o del soul. A seat at the table muestra a una Solange más audaz, más certera y más brillante. Todavía.

Lowly – Heba

Recogiendo el testigo de la música pop nórdica que va de Abba a The Cardigans y de Björk a Lykke Li o Robyn, Lowly juegan con las voces cristalinas de Nanna Schannong y Soffie Viemose, sin querer parecerse demasiado a ninguna de las mencionadas. El pop de los daneses podría llamarse de cámara si no fuera por sus intermitentes arranques épicos. O noise si no fuese por la delicadeza de sus ritmos electrónicos. Lowly debutan en 2017 con Heba, un disco fascinante que tiene pinta de que puede acabar convertido en uno de los mejores del año.

Kate Bush – Before the dawn

El hecho de que Kate Bush no saliera de gira desde 1979 no hace más que aumentar el valor de una pieza como Before the dawn, el primer disco en directo en la carrera de la británica, que recoge sus actuaciones de 2014 en el Royal Albert Hall de Londres. Un disco triple de veintinueve cortes que, como es norma en Kate Bush, se alejan del habitual repaso a los grandes éxitos para dibujar una historia en tres actos en base a sus trabajos Hounds Of Love (1985) y Aerial (2005). Una obra inmensa de una pionera de la lucha contra los estereotipos de género sobre el escenario.

Julie Byrne – Not Even Happiness

Nueve temas y treinta y tres minutos le bastan a Julie Byrne para desarmar. La americana publicaba a principio de año su segundo largo, Not Even Happiness, un diario de viaje en forma de folk ingrávido y minimalista con un sonido más cercano a Vashti Bunyan o Linda Perhacs que a Laura Gibson o Angel Olsen, con quienes se la relaciona habitualmente. Not Even Happiness es un disco romántico y profundo que parece fluir como guiado por el viento, plácido y libre.

y la lista sigue hasta el infinito

Porque desde PJ Harvey a The xx y de Hope Sandoval a Maika Makovski, podríamos estar hasta mañana rebatiendo de manera contundente esas excusas con novedades de solistas y bandas con mujeres. El panorama patrio tiene a Mourn, Ana Béjar, Joana Serrat, Morgan, Aries o Sílvia Pérez Cruz, con excelentes trabajos discográficos. El resto del mundo juega con Nikki Lane, Laura Marling, Weyes Blood o Joseph. Y si contamos los discos que están por llegar, el bando de las féminas anda sobrado, que se espera disco de Blondie, St. Vincent, My Brightest Diamond o Pretenders. ¿Decían?

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