My Expansive Awareness – Going nowhere (Analog Love)

Los zaragozanos My Expansive Awareness le dan una nueva vuelta de tuerca a la neopsicodelia en su segundo disco, después de que debutaran hace un par de años con My Expansive Awareness (Analog Love, 2015). Si aquel primer álbum era una excitante promesa, este debería ser, a pesar de su corta trayectoria, el de su confirmación definitiva. No hay cambios radicales respecto a su debut, pero es cierto que el abanico de sonidos y ritmos se expande y en este Going Nowhere suenan más variados, con una aproximación a la psicodelia menos mimética y, en ocasiones, casi tangencial. Una evolución de la oscuridad hacia la luz que a mí personalmente me recuerda a la de grupos como The Horrors, y en donde sin duda tiene buena parte del mérito un mayor aprovechamiento de la voz femenina.

Las percusiones secas, los reverb en guitarras y voces, los teclados vintage, los sutiles ragas y el resto de parafernalia psicodélica (como las letras esotéricas sobre agujeros en la mente, puertas abiertas y demás) siguen muy presentes, pero basta con escuchar el single de adelanto, “The wheel”, para darse cuenta de que estos My Expansive Awareness han ganado en variedad. Si en temas como “Mr Bamboo” (que tiene aquí una continuación llamada “Bamboo Jr.”), de su anterior disco, se atrevían con el rock psicodélico de Hawkwind y el krautrock, ahora ponen su mirada en el reggae, o al menos en su vertiente occidentalizada y sobre todo en aquel revival ska de los últimos años 70. Sí, es casi imposible no acordarse de The Specials al escuchar “The wheel”, y no solo por el ritmo machacón y fiestero, sino también por esas voces tratadas con efectos fantasmales, marca de la casa, que evocan la mítica “Ghost town”. Por otra parte, en “We all die” parecen introducirse en una especie de spaghetti western futurista que tuviera lugar en un San Francisco devastado por un terremoto, con las viejas gramolas repitiendo sin descanso viejos discos rayados de Grateful Dead.

My Expansive Awareness suenan más pop, más accesibles, sin que eso suponga que pierdan ni un ápice de pegada en su propuesta. Pero temas como la propia “Going nowhere”, “Heaven”, “Talking” o la ya mencionada “The wheel” tienen potencial como para no quedarse en simple objeto de culto para aficionados al género psicodélico y seguidores del actual revival. No, esto es pop del bueno, y debería sonar en las radios comerciales como en su momento lo hacían, y lo siguen haciendo en las emisoras oldies, grupos como The Doors o Jefferson Airplane. Claro que era otra época, pero no perdamos la esperanza.

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