Niños Mutantes (15 Aniversario) – Rock Kitchen (Madrid)

Niños Mutantes son sin duda una de las bandas más emblemáticas del pop de nuestro país. Quizás no cuenten con el glamour de leyenda de Los Planetas, o con éxito cada vez más masivo de Lori Meyers (por citar a otros granadinos ilustres), pero defienden con orgullo una carrera de quince años llenos de sencillez, honestidad y buenas canciones. Con estos mimbres estaba claro que no se iban a forrar, pero pueden presumir con todo merecimiento de haber ganado un buen número de amigos en la profesión y miles de fans.

Ayer cerraban en Madrid la gira con la que han celebrado su décimo quinto aniversario, y como no podría ser de otra manera estuvieron acompañados tanto de fans llenando la sala, como de amigos que les acompañaron sobre el escenario.

Los granadinos están muy orgullosos del resultado de Las noches de insomnio (2010), y además lo tienen muy rodado en directo, así que su último disco fue el mayor protagonista de una noche que equilibró nuevas canciones con una completa retrospectiva de toda su discografía. La primera del pasado fue “Veneno-Polen” del  Mano, parque, paseo (1998), el primer disco de la banda. De Otoño en agosto (2000) tocaron “No quiero bailar” y “Florecer”, mientras que de El sol de invierno (2002) sonó “El corazón es un cazador solitario” (canción de cuando aún eran malos según contó Juan Alberto), y de Canciones para el primer día en la Tierra (2005) las elegidas fueron “En avión”, “Oso Polar” (con la que cierran si tocan entre semana porque está dedicada a los currantes) y “Bárbara”. Mención especial para Todo es el momento (2008), al que reservaron tiempo para cinco canciones y tres colaboraciones, “Formentera” con la trompeta de Jimmy García; “No puedo más contigo”, preciosa con la voz de Zahara; y la bailadísima “Te favorece estar callada” con teclado, voz y contorsiones de Guille Mostaza de Ellos.

Otros grandes momentos de la noche fueron “La ardilla roja” (la cara b del single de Veneno-Polen) con Abraham Boba en el acordeón, la archifamosa versión del “Como yo te amo” de Raphael, una delicada y acústica “Nana de Marcelo” que Juan Alberto dedicó a su hijo de dos años y un celebrado “Errante” con Noni y Alex de Lori Meyers

Pero lo mejor estaba reservado para el final. En el bis, Niños Mutantes decidieron hacer un homenaje especial a sus fans y en vez de dejar que subieran ellos al escenario bajaron a cantar entre el público “La voz” en acústico. Tras tocarla haciendo las delicias de sus seguidores, subieron de nuevo para repetir la canción en formato eléctrico y apoteósico. Una noche para recordar.

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