Nudozurdo

Me preocupa mucho que las canciones estén reflejando algo concreto, aunque sólo sea un punto de partida

A menudo, el término “descarte” tiene cierta connotación negativa. Y muchas veces con razón. En el caso de Ultrapresión, el EP que acaba de editar Nudozurdo, sería un error aplicar esa pátina de desecho y derrota. En lo que respecta a las cinco canciones, que se quedaron fuera del último disco de los madrileños (Tara.Motor.Hembra, 2011), nada les hace menos justicia que llamarlas descartes.
La entrevista con Leo, inextinguible alma de Nudozurdo, estaba pensada para destripar y poner algo de luz en el siempre lóbrego universo nudozurdesco. Y, aunque introducirse en él es como hacerlo en una brecha abierta en la Tierra (sabes por dónde se entra, pero no por dónde se sale), entre los dos conseguimos poner sobre la mesa el corazón descuartizado de Ultrapresión. Y un poco del de Nudozurdo.
Pasen, apaguen las luces y disfruten del espectáculo.

Cinco temas nuevos… Ya había ganas, aunque en realidad sólo haya pasado un año de Tara.Motor.Hembra. ¿Qué cosas han pasado desde entonces?
Los temas son de las mismas sesiones de Tara.Motor.Hembra, así que en ese sentido no ha cambiado mucho excepto que hemos remezclado los temas y regrabado las voces. Creo que esta colección de nuevas canciones suenan más diáfanas y con más pegada. En Tara.Motor.Hembra hice un trabajo de contención con la voz; quería que estuviera en un sitio determinado, medio agazapada y con el protagonismo justo. No quería traspasar un determinado umbral energético que había imaginado en mi cabeza. Quería que tuviera una textura muy suave. Pero en estos temas vi que no funcionaba y decidí regrabar todas las voces. Quería que la voz liderara toda la energía de la canción.

Escuchando el EP intento encajar las canciones en alguno de los discos… ¿Cuál es el recorrido vital de cada una? “Contigo sin ti” sé que es antigua, porque la tocasteis la primera vez que estuvisteis en Valencia, en 2009…
Sí, es un tema antiguo. El año pasado rescaté varios para Tara.Motor.Hembra y unos acabaron funcionando con el grupo y otros no.

Tras aquel concierto nos dijiste que saldría en el próximo disco… ¿Qué pasa con esta canción?
No entró en el disco porque tuvimos la sensación de que no encajaba con el resto. En total grabamos diecisiete temas: once salieron en el LP y estos cinco los apartamos .

Me encaja perfectamente en Sintética.
Es probable. Está compuesta por esa época, aunque creo que el sonido y los músicos con los que estoy ahora la hacen pertenecer al presente.

“Cementerio de errores”. La guitarras y el “descontrol” me encajan en el primer disco, no sé qué opinas…
Sí, el sonido del primer disco es el más limpio de todos y probablemente el más crudo. El tema tiene una progresión tonal de un solo semitono que puede recordar a “Ilumina tu cuerpo” o “Dentro de él”. Son progresiones que crean mucha tensión y le dan un aire oscuro.

Además tiene un aire andaluz bastante raro en vosotros, ¿no?
No es tan raro. Ahí está “Dentro de él” , “Ilumina tu cuerpo” o “Laser love”, que funcionan con escalas que tienen un punto oriental sin ser flamencas. Puede que en este caso esté más marcado. Hay escalas que mezclan bien las sonoridades orientales con las occidentales. Ese medio camino siempre me ha parecido muy energético y sugerente.

“Chico promo”. Por momentos me recuerda a “El hijo de Dios”… Compositivamente hablando está dentro de la misma línea. Es una de las razones por la que la apartamos del disco. Pero es verdad que la producción la hace más cercana. Todo Sintética tiene un sonido sucio y especial que aquí ha desaparecido.

“Hasta que se parezca”… ¿tiene algún hilo invisible que la une a “Hasta que acaben por confundirnos”?
Sí, claro. La temática juega con el mismo concepto. La única diferencia es que la primera es una conversación con pregunta/respuesta. El tema de parecerse o fundirse con algo me persigue constantemente… Una pequeña obsesión. No sabes dónde acaba tu personalidad y dónde empieza la del resto. Hasta qué punto eres producto de lo externo. Modificar y ser modificado. La necesidad de vivir dentro de otro y de que te habiten.

¿Fue complicado cuadrar la letra con el ritmo de la canción?
Es muy curioso que lo digas porque estas dos canciones (“Hasta que se parezca” y “Hasta que acaben por confundirnos”) son las únicas cuya letra precedió a la canción. Así que, como te puede imaginar, resultó más complicado de lo habitual.

Por otro lado… ¿Un mono y una foca? ¿Por qué?
(risas) No sé. ¿Por qué no?

¿Has llegado a pensar alguna vez que las letras acaben eclipsando alguna canción?
Nunca lo había pensado. Espero que no suceda. Una buena letra será siempre buena porque ha sabido adaptarse a la canción. Tienes que estar atento cuando juegas con las letras a la hora de encajarlas en la canción. La intuición de cada uno es básica. Hay una gran diferencia entre escribir poesía y escribir la letra de una canción. Funcionan de manera diferente. Cada una busca el ritmo y la sonoridad en sitios diferentes. Letra y canción se retroalimentan de tal manera que tienes que estar muy atento para que se lleven bien.

No sé por qué, pero “Campamento dorado” me genera una sensación bastante literaria, como de estar leyendo un libro…
Sí, es un tema diferente… Quise utilizar recursos e imágenes muy clásicos. Ríos, valles, amantes,… todas esas imágenes tan universales de la literatura y la poesía. Palabras que apenas utilizamos. El reto fue que no sonaran artificiales. Hay mucha magia en esa manera de expresarse… tan lejana y tan firme. Recrear ese tipo de tiempo.

En este sentido, quizá no en esta canción precisamente pero sí en otras, Nudozurdo me ha hecho sentir muchas veces que estoy leyendo un libro de Palahniuk…
Me alegra saberlo. Creo que es un autor lleno de curiosidad por la especie humana. Me gusta cómo prepara sus libros. Cuando los lees te da la sensación de que sabes de qué está hablando. Me preocupa mucho que las canciones estén reflejando algo concreto, aunque sólo sea un punto de partida.

¿Qué influencias tienes a la hora de escribir las letras?
Todas y ninguna. Lo primero que escuché de adolescente fue toda la música de los cincuenta y los sesenta. Ésa fue mi primera lectura real. Me parecía increíble cómo podían hablar de mi vida con más precisión y corazón que cualquier otro libro que me mandaban en el colegio. Esas letras hablaban con una sencillez y una estética que me fascinó. También me gustó lo libres que se sentían al hacerlo.

Por último, ¿disco nuevo? ¿Tenéis algo en mente?
Sí. He estado trabajando este último año en composiciones diferentes. Estoy persiguiendo sonidos nuevos y está resultando un trabajo muy interesante. Me apetece cambiar cosas, pero veremos qué nos encontramos por el camino.

Estas son las próximas fechas confirmadas para el directo de Nudozurdo:
25 agosto – Cádiz
31 agosto – Ebrovisión (Miranda de Ebro)
20 de octubre Deleste Festival (Valencia)

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