Palace – So Long Forever (Fiction)

En la era de las playlists, podríamos meter a Palace en una lista de canciones de indie ‘tranqui’ o como ellos mismos se autodenominan: música relajante. El disco debut de este cuarteto británico responde a una demanda muy actual de grupos orgánicos de guitarras limpias y cantante de voz rasurada al estilo de artistas que calan más allá de las fronteras europeas como Hozier.

Generaron un hype muy sonado en su tierra natal con el EP Chase the Light y con su primer LP han logrando llegar a los oídos del otro lado del charco, donde ya piden a voces una gira norteamericana de los ingleses. Rompen el silencio con “Break the Silence” y desde los primeros segundos de este So Long Forever podemos apreciar cómo las guitarras suenan en galerías de altos techos mientras sus cuerdas limpias vibran a favor de un indie blues rock muy aireado.

Demuestran ser carne de festival con temas como “Bitter”, aunque sea para ocupar el escenario con carpa donde suelen colocar a los músicos más ‘chill’ para que el público que prefiere ser más espectador que bailarín saboree cada una de las notas que toca la banda liderada por Leo Wyndham. El cantante demuestra saber aprovechar los instantes de poca instrumentalización en momentos como el puente de “Live Well”, cuando se autoconvence de la muerte de una relación en el estribillo de “It’s Over” y en la forma en la que mastica las palabras “en mis sueños he visto tu rostro” a través del acústico inicio de “Holy Smoke”.

Pero a pesar de la presencia y elegancia de la forma de cantar de Wyndham, el cantante no destaca por encima del resto de la banda, sino que este cuarteto funciona más bien como una curva sonora compensada que facilita al oyente varias escuchas seguidas hasta que el CD se convierte en algo más que un disco de ambiente. Todo lo contrario sucede con bandas similares a Palace, como por ejemplo a Local Natives, que trabajan como una tribu de músicos con estilos diferenciados que buscan dejar una huella más agresiva en sus composiciones.

En “Family” vemos claramente su intención de amansar a las fieras y su desinterés a la hora de hacer ruido o romper con la limpieza de sus sonidos. Musicalmente, “Have Faith” suena a los últimos discos de Camera Obscura, mientras que “So Long Forever” recupera ese sonido de indie rock suave actual que ayuda a vender entradas en pequeños festivales veraniegos.

En el último tercio del LP, los niños ya se han ido a dormir y Palace no quiere privarles de ese palacio onírico que ellos mismos han ido construyendo con sus canciones. De esta manera, “Slaving On” pulsa el botón de ‘mute’ a todo el ruido de nuestro alrededor para que nos quedemos con una sensación de plena relajación mientras nos imaginamos cómo el ‘slide’ de la guitarra sube y baja por el mástil en un tema que invita a quedarse clavado en el horizonte de un atardecer.

 

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