Pet Shop Boys – Elysium (Parlophone)

Vale que los Pet Shop Boys llevan ya una década sin entregar un disco redondo, de esos que emocionen a propios y extraños en su totalidad. Elysium tampoco es una excepción. Pero si pudiéramos tomar en consideración sus últimos álbumes como si fueran EP´s a los que se le han añadido como extras unos cuantos temas menores, tendríamos mejor opinión de las últimas incursiones discográficas de los londinenses.

Supongo que no será fácil escribir canciones para una carrera que se debate entre lo mainstream y la música independiente. Lo que ocurre con este tipo de dinosaurios sagrados es que tras tantos años de éxitos encadenados, el peso de su fama les precede de tal manera que cada vez que anuncian disco el público sólo quedará satisfecho si publican la Capilla Sixtina. Así que si somos los suficientemente hábiles para enfrentarnos de una manera más aséptica a esta nueva colección de canciones, sabremos paladear su regusto lento y podremos ensalzar sin titubeo las grandes obras que contiene, clásicos de su carrera como lo son la fantástica “Leaving” que abre de manera perfecta el disco. Sólo cuatro tracks después encontraremos otro tema redondo, “Face like that”, canonizada como clásico súbito por las redes sociales.

Lo que le pesa a este disco, además del comentado bagaje de los que lo firman, es su carácter introspectivo, justo en un momento en el que, vaya usted a saber por qué, la mayoría de sus seguidores esperábamos un acicate bailongo. Y de eso ya te puedes olvidar por completo. Pero si (una vez más) haces el esfuerzo de quedarte a las puertas de la discoteca reconocerás en este nuevo álbum al hermano menor del imprescindible Behaviour. Si bien no tan redondísimo como aquél, sí que disfrutable, delicado y por alguna extraña causa que no acierto a descifrar, adictivo. Pudiera ser tal vez porque en esta ocasión las letras de Tennant evidencian lo seguros que están los Pet Shop Boys de sus cualidades como compositores, algo que queda patente en la desconcertante “Ego Music”.

Metida con calzador está la edulcoradísima “Winner” que no deja de ser una canción ideada para las cortinillas televisivas de la Olimpiadas de Londres 2012, lo que tampoco la desmerece per se.

Lo mejor de los Pet Shop Boys continúa en el disco, aparte de en las ya aclamadas “Face like that” y “Leaving”, gracias a la inclusión de piezas atemporales como “Your early staff”, “Memory of the future” y “Requiem in Denim and Leopardskin”.

Una lástima que por hacer entrega de un larga duración tengamos que comprar también los coros de “Hold On”, tan apetecibles como un trago de leche amarga o la soporífera “Give it a Go”, que hará las delicias de los adictos al Zorpidem.

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