Radiohead – Hail To The Thief (EMI)

No podemos negar que nos encontramos ante el disco más esperado de 2003. Tras el influyente y sobrecogedor Ok Computer (1997) llegó el cambio de registro y con él los arriesgados Kid A (2000) y Amnesiac (2001) . Después de alejarse temporalmente del rock y coquetear con la experimentación electrónica Radiohead anunciaban que volvían a las guitarras. El resultado se llama Hail To The Thief.

Muchos pensaban que los de Oxford nos ofrecerían la segunda parte de The Bends (1995) , que harían otro Ok Computer… pues nada más lejos de la realidad. Thom Yorke y sus compañeros demuestran en su nuevo trabajo que son un grupo más experimentado y que han crecido como músicos. Hail To The Thief no es un retorno a nada, es simplemente una lógica evolución en la que se engloba todo lo aprendido en su década como banda.

Uno de los más injustos tópicos de la crítica musical es la comparación, siempre algo recuerda a algo y algo se compara con algo. Si entramos en ese juego podemos decir que el nuevo trabajo de Radiohead no es mejor que sus mejores discos, quizá porque lo que nos muestra ya nos lo han enseñado en el pasado y en su día supuso un punto de inflexión hoy en día copiado por multitud de bandas.

Este disco es un acertado conjunto de canciones que contienen los momentos que les han hecho grandes, por ello todas sus canciones tendrían sitio en alguno de sus álbumes. “2+2=5” junto con “Go To Sleep” nos remontan a sus dos primeros trabajos. La belleza de “Sail To The Moon”, (hermana gemela de “Subterranean Homesick Alien”), el dramatismo de “I Will”, la épica de “There There”, (porqué no decirlo, el mejor single de la banda desde “Karma Police”), o la quejumbrosa “Scatterbrain” nos hacen mirar sin complejos seis años atrás. Y si lo que queremos es detenernos en el pasado más reciente o imaginarnos los tiempos venideros, ahí tenemos los flirteos con la electrónica de “The Gloaming”, “Sit Down Stand Up” o “Backdrifts”, el piano incomensurable de “We Suck Young Blood” o la línea de bajos de “Where I end You Begin” y “Myxomatosis”.

Por todo ello Hail To The Thief es por derecho propio uno de los discos del año y la constatación de que sus autores, a día de hoy, son posiblemente la banda más grande del planeta.

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