Robyn Hitchcock – The Man Upstairs (Yep Roc Records)

El músico Robyn Hitchcock publicó en 1990 el imprescindible álbum Eye, una auténtica maravilla acústica que contenía un tema de una increíble potencia y delicadeza: “Linctus house”. Salvando las distancias del tiempo y con unos grados de intensidad menos, el alma de esa tierna canción sigue vivo en el nuevo disco que el británico ha publicado este 2014 a sus 61 años: The Man Upstairs. 24 años han pasado ya de ese disco y ese tema, pero el cantante sigue con una voz inspiradora tras haber publicado veinte álbumes de estudio. El disco es también un recorrido acústico manteniendo una gran delicadeza en cada una de las diez piezas, consiguiendo trasladar cosas tan preciosas como la belleza musical.

Joe Boyd ha producido el disco y eso es algo esencial. De hecho, Boyd ha producido y ha dado color a bandas como Pink Floyd, Richard Thompson, Fairport Convention o el mismo Nick Drake. De hecho, The Man Upstairs tiene un halo espiritual de lo que fue la música de Drake, su delicadeza acústica, su pausada belleza, como se desprende de temas como “San Francisco Patrol”, corte que contiene una melancolía extrema tanto musical como por su letra: “Who are we thinking of / What is this life about / Watching out for someone but you don´t know who / I can´t take my eyes off you“. Hitchcock consigue su clímax desde la calma, desde la sencillez con un acompañamiento de voz femenina. En medio de esa calma de pop folk, Hitchcock se atreve con un tema junto a instrumentos de cuerda cantando en inglés y en francés o hacer algo más rockabilly en la canción que más desentona del resto: “Somebody to Break Your Heart”.

Las versiones de otras bandas representan una parte importante del disco del exmiembro de Soft Boys como “The Cristal Ship” de The Doors, acompañada por piano y guitarra acústica; “To Turn You On” de Roxy Music; “Don´t Look Down” de Grant-Lee Phillips; la positiva i vital “Ferries” de I was a King  y “The Ghost in You”, un tema de Psychedelic Furns, que abre el álbum.

Puede que el músico Robyn Hitchcock no se encuentre entre los grandes músicos al nivel de Bob Dylan, John Lennon, Lou Reed, Neil Young, cuyo espíritu musical también está presente en el álbum, o incluso Nick Drake. Sin embargo, hay algo de esa genialidad en este disco a través de una gran sencillez representada por una guitarra acústica y una tierna voz. Y si queda alguna duda, resuena en la habitación “Recalling the Truth”, tema con el que cierra  Hitchcock su álbum, una triste balada que le pueden transportar a uno a otro lugar, más triste, más sincero, más auténtico, más musical.   

 

 

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