Roger Hodgson (Festival Internacional de Música de Cambrils) Tarragona 11/8/17

A Roger Hodgson (Portsmouth, 1950) se le conoce por las canciones frescas y radiantes con las que como líder de Supertramp se hizo un hueco en el mundo del rock a mediados y finales de los años setenta, en una época en que la crudeza del punk se había apoderado de la escena.

Hoy, tres décadas después de su marcha de la banda, estos temas aún esplendorosos son el gran aliciente de los conciertos que el inglés sigue realizando en solitario alrededor del mundo, como el que ha ofrecido este viernes en un casi lleno Parc del Pinaret, de Cambrils, en el marco de la 43 edición del FIMC. Una actuación, antepenúltima de su actual gira europea, en la que acompañado por Kevin Adamson (teclados y coros), Bryan Head (batería), David J Carpenter (bajo y coros) y su socio habitual Aaron Macdonald (saxo, clarinete, flauta, armónica, teclados, coros) ha repasado hasta diecisiete canciones de su carrera profesional, comenzando por “Take the long way home” (1979), una de las más populares de la formación británica.

Recorrido musical por sus casi cinco décadas de trayectoria, géneros musicales como el rock progresivo, el pop-rock o el art rock han dado forma a una noche en la que todos sus grandes clásicos han sonado de una forma muy fidedigna a los originales. Canciones como “School” (1974), “Breakfast in America” (1979), “Hide in Your Shell” (1974) y “The Logical Song” (1979) han conservado la riqueza de las melodías haciendo honor a una de las almas creativas más distinguidas de su época. Apoyado en su guitarra de doce cuerdas, piano y teclado, el británico también ha hecho disfrutar al personal con composiciones como la nada habitual obra de carácter sinfónico “A Soapbox Opera (1975), una versión más reposada de “Child of Vision” (1979), con un extenso solo de piano de Kevin Adamson, y sencillos, como el céltico “Along Came Mary” (2000), rescatados de su obra en solitario.

Pero además de sus viejas canciones, sus pensamientos filosófico-trascendentes también han estado muy presentes a lo largo de la noche. Lo han estado en la defensa que ha hecho de la importancia del amor en estos “tiempos locos que estamos viviendo”, antes de cantar la suave balada “Lovers in the Wind” (1984), otro de los temas compuestos como solista. También en la interpretación de la confesional “Lord Is It Mine” (1979), después de recordar que sus canciones llegan a todo el mundo, entiendan el inglés o no, porque salen del corazón. Por supuesto, tampoco ha perdido la oportunidad de poner en tela de juicio los valores morales en el mundo actual y la comunicación entre las personas con “Death and a Zoo” (2000), una metáfora sobre la alienación del ser humano, que ha tocado después de que Aaron Macdonald preguntara a la audiencia irónicamente en un aceptable castellano: “Si fueras un animal salvaje y te capturaran, ¿preferirías morir o vivir en un zoo?”.

Lógicamente, la noche no podía acabar sin alguna que otra canción de Even in the Quietest Moments (1977), su primer disco de oro. La optimista “Babaji” y la esperada suite progresiva “Fools Overture”, las dos primeras de ellas. Entre ambas, “Dreamer” (1974), su primer sencillo en Reino Unido, muy aplaudido por el público.

Pletórico de melodías pegadizas, el concierto de Roger Hodgson en Cambrils ha llegado a su fin con un encore de tres de sus más enardecidos temas. El primero, “Had a Dream (Sleeping With the Enemy” (1984), el único que el británico ha tocado con guitarra eléctrica en toda la noche. Los últimos, “Give a Little Bit” (1977) e “It’s Raining Again” (1982), los dos éxitos de radiofórmula con los que, después de pedir a los asistentes que se acercaran al pie del escenario, ha puesto el broche a la hora y 40 minutos de una entretenida pero no carente de calidad actuación. Casi dos horas de música en directo en las que, cálido y cercano, el inglés ha dejado constancia de cómo el espíritu y la voz de Supertramp (cada vez menos angulosa, pero en gran parte intacta) siguen residiendo de forma inherente en un músico en un estado de forma excelente.

Roger Hodgson declaraba a AFP en una entrevista reciente: “Estoy cantando mucho mejor, porque me siento mejor internamente”. Por lo presenciado en Cambrils, esta mayor paz interior le sienta estupendamente.

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