Ron Sexsmith – Bikini (Barcelona)

Más o menos sobre la hora prevista, se presentaban sobre el escenario Brenley MacEachern y Lisa MacIsaac, las dos guapas canadienses que forman la banda Madison Violet y que con sus guitarras y su folk de tintes country, amenizaron de manera estupenda la primera parte de la cita. Con voces exquisitas y mucho desparpajo, se metieron al público en el bolsillo y aún les dio tiempo de sacar su violín, contarnos algunas historias y despedirse dejándonos a algunos con ganas de más.

Y tras una corta espera, a las 10 de la noche aparecía en escena Ron Sexsmith. Serio y muy tímido, como es habitual, se preparaba a la guitarra mientras Jason Mercer completaba la banda al contrabajo. “Espero que no os importe que seamos sólo dos… es que no puedo permitirme las trompetas y todo eso” ironizaba. Bien, Ron Sexsmith iba a presentar sus canciones en pequeño formato y cuando un artista tiene un portento de voz como es el caso, esto puede convertirse en una pequeña maravilla..

A lo largo de una hora y cuarto repasó algunas de las canciones de su Exit Strategy of the Soul, pero también nos regaló algunos momentos de “esas canciones con las que habéis crecido”, tal como él mismo bromeó. Algunas de las que pudimos escuchar los presentes fueron “Just my heart talking”, “This is How I know”, “One Last Round”, “Brandy Alexander”, “Not about to Lose” o “All in good time”, dejando un momento la guitarra para interpretar dos temas al piano. Durante el bis nos regaló “This song”, “Imaginary friends” y “Chased by love”.

Demostró una calidad vocal impresionante y muchísimas tablas, pero su voz no estaba en el mejor momento, y en algunos temas de especial dificultad le costaron los agudos y en otros, simplemente se quebraba. Aún así, lejos de que esto arruinase el set, consiguió transmitir esa delicadeza que le caracteriza y demostró que en ese formato casi acústico, sus canciones pueden ser igual de efectivas e incluso mucho más intensas. Bien es cierto que, que en los momentos más pop, sobretodo del último disco, se echaron de menos esos vientos y les faltó cierto empaque y un poco de vistosidad, pero se compensó con un setlist plagado de excelentes temas.

Quedó demostrado que Ron Sexsmith es un músico con mucho talento, además de un personaje entrañable, serio, irónico e inmutable durante todo el concierto, pero sin parar de bromear entre canciones. Se permitió recordarnos a Mocedades, en uno de los momentos más divertidos del concierto y dejó claro que pese a su aspecto tristón y taciturno, en realidad es un gran tipo y uno de los cantautores con más talento de la escena folk actual. Escucharle siempre es un placer, y si además se puede hacer en una sala con la acústica y el encanto de la Bikini y en primera fila, pasa a ser una pequeña maravilla.

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