Scott Matthew – La Lata de Bombillas (Zaragoza)

Pensado inicialmente como un doble cartel, la suspensión a última hora del concierto de Simone White dejó a su amigo Scott Matthew como único protagonista de la noche. El australiano afincado en Nueva York llegaba a Zaragoza con su segundo e impecable trabajo de interminable título There Is An Ocean That Divides And With My Longing I Can Charge It With A Voltage Thats So Violent To Cross It Could Mean Death (Glitterhouse, 09) como actual valedor.

Acompañado de una cálida banda formada por bajista, teclista y un imprescindible chelo flanqueando su desgarradora voz, mostró elegantes composiciones paseadas ágilmente entre el Bowie más melodramático, la minuciosidad de The Montgolfier Brothers, el sentimiento de Antony y la personalidad de Bon Iver. “Community”, “Every Travelled Road”, “White Horse”, “Ornament” o una “Little Bird” rescatada de su debut, sonaron enormes bajo la intermitente luz de la sala, contando con la complicidad de un respetuoso silencio y recogiendo incansables aplausos con cada nueva y precisa entrega.

Tan sonriente y agradable en las pausas como sincero y expresivo en la interpretación, el barbudo artista alternó guitarra y ukelele ante un público inamovible, ensimismado con la intensidad de unas historias que durante más de una hora adoptó como propias, hasta que una revisión del “No Surprises” de Radiohead impecablemente llevada a su terreno daba por finalizada la detallista actuación.

Encantadoramente triste, dolorosamente bello, Scott Matthew nos hizo partícipes de su feliz melancolía, dejando un concierto emocionante, plagado de sentido y sentimiento, de esos que afortunadamente nunca llegas a olvidar del todo.

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