Senior I El Cor Brutal – El Poder Del Voler (Malatesta Records)

A veces es jodido vivir en este país: si cantas a las flores y a la vecina de enfrente, palo por vivir en una realidad paralela; si cantas al cambio y al despertar social, palo por populista y oportunista. Pero no. Hace tiempo ya que nos sobran evasores y nos falta gente que podamos mirar a los ojos en la calle. Miquel Àngel Landete es uno de esos. No de ahora, lo ha sido siempre (no faltan ejemplos entre “Himne regeneracional” o “València, eres una puta”, ayer (2009), y “El cel de les Illes Caiman”, hoy); lo que ocurre es que hay quien lo descubre hoy porque ya nos han puesto a casi todos a la misma altura.

El Poder del Voler es un hijo de estos días. Y no sólo por el cariz de unas letras que, recitadas en Twitter, te granjearían la visita del mismo ministro del Interior y la Virgen del Amor en plena campaña de limpieza de “indeseables”. En tiempos en los que las sillas empiezan a moverse, bien porque alguien las sacude, bien por la putrefacción de la madera que las sostiene, Senior i El Cor Brutal también se mueve; El Poder del Voler cambia la americana y lo acústico de València, Califòrnia (2013) por el pop-rock de raíz noventera y, claro, la electricidad. Un cambio más de 2014.

Cuando todo acabe y todo vuelva a empezar, pocos discos habrán sido tan hijos de un tiempo como El Poder del Voler. Electrificado parece más agresivo, y quizá lo sea porque hoy todo lo es más que ayer, pero el de este año sólo es un capítulo más de la historia que Landete empezó hace tiempo, y que tiene su raíz en su propia concepción del amor; un amor disparado al aire y atomizado, que vale tanto para la vecina del primer párrafo como para la gente que se agolpa en las plazas públicas. El Poder del Voler es el acto de amor de Landete, el mismo del que habla en “Actes d’amor”, una perla del sacrificio por “los que todavía están por venir”, a quienes dedica el disco (“piensa en tus nietos, tan jóvenes y ya no pueden elegir nada, condenados a la negación“).

Mitad manual de supervivencia sentimental colectiva para unos (“Actes d’amor”, “Tancs”, “Lapido X”, “Una nova política”), mitad libro de las revelaciones para otros (la reinterpretada “La bomba de plaer”, “El cel de les Illes Caiman”, “Els professionals”, “El poder del voler”), El Poder del Voler habría de ser la banda sonora de mucho de lo que aún tiene que pasar (“hui en dia les metáfores no son suficient“). Una excelente colección de canciones a ras de suelo entre las que se cuelan las nubes de “Roselleta”, una bonita adaptación de la “Caroleena” de Eef Barzelay.

 

 

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