Somiatruites (Albert Pla & Pascal Comelade) – Teatre Lliure (Barcelona)

En un momento de la actuación Albert Pla confiesa que el momento de la vigilia, ese instante abstracto donde se confunde la realidad con los sueños, es el único momento del día donde él se ve capaz de todo. Es por eso que esta vez ha querido instalar su orquestra en estos márgenes de la realidad donde vemos las cosas desde una nueva perspectiva. Y es que toda la obra está inmersa en un aire onírico que dibuja la escena como la representación alocada de una orquestra de circo perdida en el tiempo. Como compañeros de viaje esta vez se ha acompañado del gran teclista francés Pascal Comelade así como Jordi Busquets a la guitarra, David Sáenz al bajo e Iván Telefúnkez como multi-instrumentalista de manicomio.

“Somiatruites” es una nueva reinterpretación que hace Albert Pla de su propio cancionero como esta vez del de Pascal Comelade. Un espectáculo muy cercano a la obra teatral que repasa estas canciones y alguna de nueva (atención a seguidores del grupo de Joan Miquel Oliver) bajo una visión ensoñadora en una escenario de una intencionalidad militantemente naïve. Pla continúa con algunos de sus clásicos de escenario como cantar casi perennemente desde un sillón o sus invasiones de gallinero ataviado como un inquietante pez abisal. Pero que no sufra ni el más fanático seguidor del de Sabadell ya que no tendrá la menor sensación de déjà-vu. Albert Pla demuestra que sigue siendo uno de los artistas más inquietos, inconformistas y originales que se pueden ver en cualquier escenario de este país.

A pesar que sus protagonistas afirman que la obra es fruto tanto de Pla como Comelade, y las canciones se reparten casi a la mitad, realmente el catalán es el único que se siente cómodo en esta representación que va bastante más allá de la simple actuación musical. A lo largo de la obra Pla te hace reír, te obliga a moverte en la silla, ponerte el corazón en un puño o dejarte mecer al son de una nana. El nivel de las canciones sigue siendo elevadísimo, recordando que Pla es muchísimo mejor músico de lo que mucha gente imagina, y esta vez acentuadas por tener a los teclados a todo un Pascal Comelade sumado al excelente nivel de todos los músicos. Una montaña rusa emocional acompañada de una banda sonora excelente.

Un espectáculo imprescindible para seguidores de ambos músicos pero también para cualquiera que quiera experimentar una obra exigente que se convierte seguro en una excelente inversión y que te la llevas contigo hasta la cama.

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