Sondre Lerche – Heartbeat Radio (Rounder Records)

Ya desde el primer disco, aquel (parece que) lejano Faces Down, el noruego Sondre Lerche apuntaba maneras y era sólo cuestión de tiempo que afinara su puntería, todas las piezas encajaran y entregara el que posiblemente es el mejor trabajo de su discografía y sin duda uno de los más apetitosos de este año: Heartbeat Radio, un disco de melodías infalibles arropadas por un pop cálido y vistoso y conducidas por su voz dulzona de niño bueno.

Si algo se le podía echar en cara a sus discos anteriores es la cantidad de temas menores que lastraban el resultado final del disco, dándoles cierta monotonía y a ratos resultando incluso aburridos. Nada de eso se le puede reprochar en este nuevo trabajo. Lerche ha compuesto gran variedad de temas de una excelente calidad que dan al disco frescura y que lo hacen tan entretenido como exquisito, más si tenemos en cuenta la meticulosidad con que ha grabado en el estudio y la calidad con que se han arreglado las canciones.

Y es que, instalado ya en Nueva York, el de Bergen ha recapitulado sobre algunas de sus influencias sonoras y las ha vertido en forma de acompañamientos de cuerda de película de los cincuenta, de temas que recuerdan al John Lennon más íntimo o de trompetas y ritmos tomados de los ochenta. Y desde que se abre el disco con la contenida “Good Luck”, uno tiene la certeza de que ha entrado en un viaje en el que Sondre ha preparado un buen puñado de quiebros y que más vale agarrarse bien porque el ritmo va a ser vertiginoso.

Tal vez el tema que da título al disco sea el más característico de Lerche, irónico, potente y con chispa, pero también da un poco de miedo su similitud con “Two way monologue”. Es imposible no preguntarse ¿y si el disco se acaba aquí? Pero de eso nada. Con “I cannot let you go” se pone sensible, que no sensiblero, para saltar a una película romántica en blanco y negro en “Like Lazenby”.

Vale, “If only” es un poco floja y “Pioneer” muy (demasiado) beatle, pero es que a partir de aquí Lerche encadena las perlas “Easy to persuade” (a la que tal vez habría que elevar a la categoría de temazo), “Words and music” y el excelente medio tiempo “I guess it’s gonna rain today” (que podría haber firmado Sean Lennon para su Friendly Fire) y ahí ya nos tiene pillados, seducidos y hechizados. Y si pensábamos que iba a haber descanso, Sondre se pone gamberro y el indie se adueña de “Almighty moon” y “Don’t look now”. Para el cierre, eso sí, vuelve al sonido easy listening y llena de violines una “Goodnight” salida otra vez de una fantasía holliwoodiense.

Acierto pleno para Sondre Lerche en un disco que resiste vueltas y más vueltas y que crece con las escuchas. Acierto para esa manera melodramática y socarrona de entender el pop. Acierto para un disco de esos que, como dicen, si no existiera habría que inventarlo.

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