Sr.Chinarro (acústico) + Javier Corcobado (con banda) – Rock Kitchen (Madrid)

Creo que no cubrió las expectativas creadas por muchos medios la sesión doble que propuso el pasado viernes la sala Rock Kitchen, a través de dos de los artistas con más repertorio del pop independiente Español,  Sr. Chinarro y Javier Corcobado.

Y creo que no se cubrieron en primer lugar por la actuación de un Antonio Luque taciturno, excesivamente calmado y llano, tremendamente pausado a lo largo de todo su repertorio, donde podríamos decir que sus mejores momentos fueron sin duda esos en los que entre canción y canción sacó a pasear su irónica virtud para hacer comentario críticos, como por ejemplo los que dedicó a la polémica ley de los 110 km/h.

Respecto al resto, poco que destacar, una hora escasa donde junto a su guitarra, y con un excelente sonido, fue cantando temas famosos de su repertorio (“el cabo de trafalgar”, “el lejano oeste”, “el rayo verde”, “montón”) intercalando de vez en cuando temas del nuevo disco que saldrá en abril, como la divertida “Babieca” (que ya se había tenido oportunidad de escuchar en otras ocasiones) “San Borondón” (más bien discreta) o la primera canción que se ha podido escuchar “Vacaciones en el mar”, que nos muestra a un Sr. Chinarro bastante más costumbrista que en anteriores ocasiones.

Creo que ya no hay duda, para nada es lo mismo Sr. Chinarro que Antonio Luque, pues por lo visto sobre el escenario, sus canciones son mucho más canciones cuando cuenta con los sonidos de Jordi Gil, Javier Vega y compañía.

La segunda parte de la velada, presumía de juntar sobre el escenario músicos de tanto renombre como Susana Cáncer, Fino Oyonarte, Jesus Alonso y Juan Marina liderados por el músico, poeta y novelista Javier Corcobado, todo ello juntado bajo el nombre de Luna se quiebra.

Un espectáculo sin duda muchísimo más intenso que la primera parte, con un sonido potentísimo, y que contó con el delicado comienzo de “Desde tu herida”, junto al aroma a churros de “la canción del viento” para finalmente despertar al público con “orquesta de perros” y hacer una auténtica delicia psicodélica y caótica al unir “en el coño del mar” con “losing touch with my mind” de Spacemen 3, y “el futuro se desvaneció ayer”.

A partir de ahí, el concierto no hizo sino irse apagando poco a poco, sin duda debido más al repertorio que a la calidad en la interpretación en las canciones, que de nuevo sonaron de manera deliciosa en baladas como “le poinçonneur de lilas” de Serge Gainsbourg  o “te estoy queriendo tanto”. Sus melodías, finalmente volvieron a atrapar al público con un esperado final compuesto por “a nadie” y “caballitos de anís” que fueron coreados por el público, dejando para el bis “¿por qué estoy tan triste?”, que contó con la estimable ayuda de un Sr.Chinarro de nuevo algo despistado, y en la que su guitarra no hizo más que de decoración.

Sí, me temo que pese a que el público respondió, cantó e incluso se marcó algún baile, hubo mucha gente que salió de la sala con la sensación de haber pagado un precio demasiado elevado para lo vivido sobre el escenario, y sobre todo para lo vendido por la promotora.

Yo sin duda, también me esperaba algo más…

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