Standstill – Estaría Muy Bien (Buena Suerte / Sony Music)

Hace poco más de un año y medio Standstill anunciaban su separación a través de un comunicado en el que explicaban los motivos que les llevaban a tomar tan dolorosa decisión. Así, los pocos conciertos que aún tenían programados se convirtieron en ocasión perfecta para despedirse de sus seguidores, realizando un profundo y emotivo repaso a su magnífica carrera, especialmente sus dos últimos bolos en la barcelonesa sala Apolo los días 1 y 3 de octubre de 2015. Esos dos conciertos fueron convenientemente registrados y ahora, en una cuidada y acertada edición, ven la luz bajo el título Estaría muy bien, doble vinilo, CD y DVD que recoge lo mejor de ambas actuaciones.

Apto tanto para el no iniciado como para el fan completista, Estaría muy bien cuenta con sus mejores bazas en algo tan obvio como complicado de encontrar en los cada vez menos habituales discos oficiales en directo: buen sonido y repertorio excelentemente elegido. Por un lado, la calidad del audio resulta brillante, con los instrumentos bien definidos, sumando sin saturar y un Enric Montefusco en estado de gracia al micrófono. El repertorio, por su parte, comprende prácticamente toda la trayectoria de los catalanes, aunque de su etapa en inglés sólo haya testimonio en el DVD. Están todas las que tenían que estar (“La mirada de los mil metros”, “1, 2, 3 Sol”, las dos “Adelante Bonaparte”, “Me gusta tanto”, “Feliz en tu día”) y algunas más, en interpretaciones casi siempre a la altura de las originales, cuando no mejorándolas (“Moriréis todos los jóvenes” entrelazada al final con “Hombre araña” funciona como un tiro, la tenebrosa “Nunca, nunca, nunca” gana en concreción).

El DVD que completa la edición en realidad se podría tomar como pieza clave del lanzamiento y se disfruta del tirón gracias a su cuidada realización, menos austera de lo que aparenta en un primer visionado, que captura la emoción de un momento tan especial para banda y seguidores, prestando casi tanta atención al ambiente de la sala como a lo que sucedía sobre el escenario. Si a ello le sumamos la excelente materia prima que era de por sí el directo de los catalanes tenemos razones suficientes para aplaudir Estaría muy bien como acertado epílogo para la carrera de Standstill, uno de los grupos más singulares, relevantes y necesarios de la escena independiente española de las últimas dos décadas.

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