Stevie Klasson’s Black Weeds – El Loco Club (Valencia) – 15/03/16

Stevie Klasson se mueve como pez en el agua en una época pasada que, claramente, es la suya. Cada rasgueo, cada riff y cada punteo transporta directamente a los 70, a ese sonido stoniano tan característico que Klasson y los Black Weeds ya han sellado como marca de la casa. No imita un sonido de una determinada escena musical, sino que lo revive con una nueva energía. Aunque claramente se ha empapado de él, Klasson lo coge, lo transforma a su gusto y demuestra cómo sonarían los 70 en la actualidad.

El ex-Diamond Dog es uno de esos artistas a los que no se acaba de conocer del todo hasta que se acude a alguno de sus electrizantes directos. Ocurre lo mismo con su último trabajo y el primero engendrado con los Black Weeds, el álbum Rock N’ Roll Tales From A Crooked Highway, pura esencia de rock and roll que llega a su culmen en una actuación en carne y hueso, más allá de los sonido enlatados dentro de un disco. Así lo demostró en el poco concurrido concierto en El Loco Club de Valencia, donde presentó de arriba a abajo este disco recién salido del horno después de un par de años de tira y afloja. La influencia del sonido Stones o Faces hace presencia en el alma de cada una de las composiciones y el espíritu del rock and roll más puro de los 70 revive en cada interpretación. Klasson y los Black Weeds sellan este viaje al pasado con algunas versiones de temas clásicos del rock and roll. “Si no conocéis esta canción, entonces no sé dónde habéis estado”, fanfarronea Klasson, siempre con una agradable sonrisa, antes de arrancar con el “Let it bleed” del grupo de Jagger y Richards. “You gotta move”, el mítico signo del blues más primigenio de Fred McDowell que más tarde rescataron los Stones, es otra de las versiones de la noche. Y Stevie Klasson y el grupo al completo las hacen suyas, adaptando los temas de unos músicos de los que claramente bebieron, pero haciéndolos completamente suyos.

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Entre estas versiones, Klasson y su tripulación van desgranando cada una de las maravillas de su último trabajo. “Gimme more”, “Hoodoo cadillac” o “If I do” estallan con una energía vibrante y una calidad sonora que hace las delicias de los, tristemente, escasos pero entregados asistentes de la noche. La preciosa “Riding high”, la pegadiza “Good stuff”, o la sinuosa “Gypsy Lullaby” son otras de las joyas que se suceden en la representación de un disco aprovechable hasta la última gota. Entre sus evocadores ritmos sureños, Stevie Klasson también se saca de debajo del sombrero temas de sus anteriores publicaciones, como la enorme “Lucky”. “Cool to be kind” se la reserva para el bis, poco después de volver al escenario con la energía renovada y el vaso rellenado, sin hacerse apenas de rogar. El virtuoso Bobba “Lee” Fett a la guitarra, Martin Tronsson al bajo y los coros y Johan Johansson a la batería completan un equipo más bien estático, pero animado con los movimientos y constantes comentarios de Klasson con la audiencia, como si fueran un par de amigos que han salido a disfrutar de un poco de música.

La frase que, en su último álbum, se plasma en la portada sobre un corazón rojo y bombeante, reza “Black Weeds, el remedio perfecto para tu corazón y tu alma”. Y, desde luego, y sobre todo en directo, así es.

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