Sun Kil Moon – Benji (Caldo Verde)

Hay discos que te golpean duramente y en mi caso dos de éstos son Red House Painters (1993) y Songs for a Blue Guitar (1996) de la banda Red House Painters. El cantante Mark Kozelek fue el ideólogo de estos fantásticos y tristes álbumes como también del grupo que se movía en el terreno del indie rock con un deje folk. Tras su disolución, Kozelek creó en 2002 Sun Kil Moon, grupo que se regía por unos principios parecidos a los de Red House Painters pero dando mayor acento a la música folk. Después de cinco discos y con la publicación de varios álbumes en solitario (el más reciente Mark Kozelek & Desertshore), Kozelek y los Sun Kil Moon regresan con energía renovada con Benji.

Pitchfork lo puntúa con un 9,2 y hay quien habla de que éste es su mejor trabajo con Sun Kil Moon, a pesar de lo difícil que es superar los antológicos Ghosts of the Great Highway (2003) y Tiny Cities (2005). En Benji, Kozelek, con una voz en algunos momentos más raspada de lo habitual, acrecienta esa imagen de trovador folk de los años 50 con guitarra acústica, de aquellos cantantes folk anteriores a Bob Dylan. Esos que cantaban sobre lo jodido que era el tiempo que les había tocado vivir. Kozelek habla de la tristeza, de la muerte, de la vida, del pasado, de la familia… 

La música es íntima, cercana, como también lo son sus letras que se convierten en una especie de confesión personal y vital de Kozelek. El cantante cuenta que no puede vivir sin el amor de su madre (“I can´t live without my mother´s love”) en una dura e intensa canción con una potente letra: “You can be cruel all you want, talk bad on my brothers / Shoot me full of holes and I won´t by bothered / Judge me for my ways and my slew of ex-lovers / But don´t ever dare say a bad word about my mother (…)” o cuenta como su tío murió en un incendio el día de su aniversario en “Truck Driver”. El lamento de Kozelek se vuelve menos plácido y más reiterativo en “Dogs” para cantar poco después una pieza con base rock sobre el amor que siente por su padre (“I love my dad”). Sun Kil Moon regala también joyas como “I watched the film ´The Song Remains the Same´” o “Micheline” con esa característica melodía que sólo Kozelek puede conseguir. 

Un halo de melancolía llena por completo Benji hasta la positiva “Ben´s My Friend”, que escribió con el cantante de Death Cab for Cutie y The Postal Service, Benjamin Gibbard. Una de las mejores piezas del disco. Gibbard no es el único que participa en el disco, también lo hacen artistas como Steve Shelley, Will Oldham y Owen Ashworth.

Hay algo de sorpresa en este disco, pero una sorpresa a medias. De hecho, es difícil que un músico del que ya crees que ha dado su obra magna te pueda golpear de nuevo con su música. Y Kozelek y sus Sun Kil Moon consiguen golpearte pero no con una fórmula matemática nueva, sino indagando en lo que son y en lo que se las da bien. Y eso se llama Benji.

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