Sweet Oblivion

Con la edad eliminas prejuicios

Alfonso Arana formó parte de una de las bandas de culto del primer indie patrio, Cancer Moon. Desde 1.994 hasta enero de 2.007, el músico vizcaíno lideró Cujo logrando continuas alabanzas entre los seguidores del pop de guitarras. Ahora, Alfon comienza una nueva etapa con Sweet Oblivion, un proyecto que transmite serenidad y buen gusto. Wasted lovesongs, el primer álbum, deja un gusto realmente agradable.

Bueno, a modo de aperitivo… ¿El nombre “Sweet Oblivion” tiene que ver con el disco de Screaming Trees?
Sí, aparte de su significado, que podría ser algo así como “estar en el limbo” o “dejarse llevar”, el nombre lo sacamos del disco de Screaming Trees. Es uno de mis grupos favoritos, por lo que también es un pequeño homenaje.

¿Cómo fue la transición entre el final de Cujo y el nacimiento de Sweet Oblivion? Imagino que ambos proyectos convivieron durante un tiempo…
Mi intención era hacer un disco en solitario y lo concebí como un proyecto paralelo, ya que tenía bastantes temas e ideas que no encajaban en Cujo. A partir de ahí, el proyecto evolucionó y se convirtió en un grupo, aunque, al igual que en Cujo, el máximo responsable soy yo.

¿Qué aspectos tienen en común tus dos últimas “aventuras” musicales?
Supongo que yo mismo y, con respecto a la última etapa de Cujo, b>Gurru (batería).

¿Con la edad tendemos irremediablemente a disfrutar de música más mesurada?
No lo sé. Personalmente sigo escuchando rock con guitarras sucias y creo que es algo que difícilmente podré eludir. El rock sigue siendo mi principal influencia. Creo que con la edad eliminas prejuicios y te centras más en las canciones, no en el estilo.

Gurru te sigue acompañando, parece un incondicional. ¿Resultó complicado configurar el resto de la banda? Es cierto que en Getxo (Vizcaya) no faltan músicos…
Si, Gurru y yo llevamos bastante tiempo tocando juntos, desde que Zodiacs emigraron a Madrid. El resto de la banda también se apunto rápidamente. La única variación ha sido la entrada de Txema Solano al bajo, en sustitución de Pablo Isusi. Pero la clave para que un grupo funcione es la compatibilidad de sus miembros, y no sólo musicalmente.

Recientemente leí en una entrevista que considerabas “Wasted lovesongs” un disco superior a la media. Es el momento de que nos cuentes sus virtudes.
Te aseguro que si pensara que no tiene calidad suficiente no lo hubiese editado. Creo que su gran virtud es que es un disco sin fisuras, sin relleno. Todos los temas aguantan, el ritmo del disco no disminuye, está bastante compensado, y esto contrasta con la mayoría de discos que se editan hoy en día, que tienen 2 ó 3 temas buenos y el resto es relleno…

Respondiendo a la clásica pregunta de cuestionario, dirías que vuestro trabajo le gustará a quien vibre con….? En vuestro myspace aparece una lista larga. Dinos sólo 3 ó 4 nombres (sé que es complicado, lo sé)
Creo que podemos llegar a un público bastante variado ya que, en el caso de Cujo, a mucha gente le echaba para atrás un sonido tan crudo y sucio… Lo del myspace es un poco una ida de olla de Pablo Jaén (guitarra), que empezó a poner nombres e incluso podía haber aumentado la lista. En cuanto a similitudes, podría gustar a seguidores de Jayhawks, Mark Lanegan ó Belle & Sebastian, por poner algunos ejemplo.

Producción. El disco fue grabado el pasado verano en Urdúliz (Vizcaya). ¿Alguien externo al grupo se encargó de la producción?
No, lo grabamos con Xabi Egia y lo mezclamos con Alberto Rodríguez, pero no hubo un productor externo. Lo hicimos en apenas 8 días, muy rápido.

¿A día de hoy, y con la claridad que te aporta el paso del tiempo, cómo valoras el resultado final de aquella grabación? Es cierto que el álbum posee un sonido muy agradable y cálido, la combinación de las dos voces termina siendo un valor añadido y los arreglos en ningún caso “empalagan”, sino al contrario… ¿Qué cambiarías?
La valoración sigue siendo muy positiva. El sonido es muy natural y atemporal. No cambiaría nada.

Tras muchos años haciendo música, habiendo actuado en decenas de garitos, conociendo cómo es la situación actual de la industria… ¿Cuál es tu planteamiento al crear Sweet Oblivion? ¿Puede uno esperar algo más aparte de disfrutar creando música?
Mi planteamiento no ha cambiado. Sweet Oblivion es un nuevo proyecto y tengo la misma ilusión que cuando empecé con Cujo o cuando empecé a tocar la guitarra en Cancer Moon. Todo lo que venga bienvenido sea, pero la música sigue siendo lo más importante.

Si miramos a nuestro alrededor más cercano, vemos que Olimpic acaban de ganar el proyecto Demo (Fib) y Standard no paran de girar presentando su debut. ¿Vuelve a ser buen momento para las bandas de Getxo?
No lo sé, supongo que es un buen momento para estas bandas en concreto. Para las demás, el tiempo lo dirá.

Imagino que a nivel de directos contáis con lo que vaya saliendo, no? ¿Cómo valoráis la acogida que está recibiendo el disco? Nos encontramos en un momento en que la oferta musical es amplísima, diría que hay más grupos que nunca… Todo esto es beneficioso, sin duda, para la música, pero no ayuda a que el público se fije en ti, no?
La verdad es que apenas he leído un par de críticas del disco y eran muy buenas. Habrá que esperar a que vayan saliendo más (aunque a lo mejor ni me entero!). En cuanto a los directos, durante abril, mayo y junio vamos a participar en el programa de “Artistas en Ruta” y tenemos bastantes bolos a la vista (unos 12). Aparte, aprovecharemos cualquier oportunidad que surja, desde luego.

myspace.com/oblivionsweet

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.