The Big Head Troubled Boy

El problema de la industria es que por encima de las buenas canciones están los productos que pueden funcionar a nivel mediático

A Mia Salazar le bulle la cabeza de ideas, de palabras y de música. Comienza a hablar y te mira fijamente, cuando sus reflexiones se van profundizando mira hacia abajo en un gesto de introspección para después devolver la mirada con una sonrisa.
 
Es la cantante e ideóloga de The Big Head Troubled Boy, banda que ha publicado este año su segundo disco San Antonio. La catalana Mia Salazar tiene claro quién es musicalmente y por lo que quiere luchar. Tiene claro también quién no es musicalmente y quién no quiere ser. Y al escuchar el disco uno se puede dar cuenta fácilmente de que nos encontramos a un músico real en plena ebullición. 
 
Hablemos primero de tu último disco San Antonio.
Se llama así porque es una prueba de fe. Es algo muy visceral e instantáneo. El primer disco (Broken) es muy pequeño y minimalista porque me encontraba en un momento de minimalismo emocional y no podía escribir cosas más grandes que esa, pero San Antonio es una explosión muy honesta y muy grande de energía, de pena y de sentimiento. Estaba pasando por un momento de mi vida que necesitaba gritar y decidí hacer San Antonio con el mismo proceso que Broken con un trío de jazz y jugué con las voces.
 
¿Cuánto tiempo duró la grabación del álbum?
Tuvimos una semana de grabaciones día y noche en Londres. Acabamos muertos después de grabar San Antonio. Volví a Barcelona y tuve muchos problemas con el productor Nick Kaçal. Nos queremos muchos y somos muy amigos, es muy buen productor, pero él fue muy duro conmigo y yo muy dura con él porque somos muy cabezotas. Yo necesito dirigir mi proyecto y no puedo soportar que me cambien algo y él tampoco puede conmigo. Entonces hicimos un disco que es una explosión. Hay mucho contrabajo y batería, mucha fuerza de voces. A pesar de que cuando lo escuchas parece muy minimalista.
 
De hecho, hubiese destacado el minimalismo y la desnudez del disco. Pienso, por ejemplo, enSo difficult“, para mí una de las mejores de San Antonio.
Cuando escribí “So difficult” (la canción que cierra el álbum) quería poner una trompeta, son de esas cosas que las tienes muy claras. Escribí ese tema y pensé en Chet Baker y en la canción tradicional, pero cuando grabé guitarra y voz lo hice en una sola toma en directo. Yo quería trompeta, pero nos la cargamos.
 
¿Qué te inspiró para escribir las canciones de San Antonio?
Un cambio de vida. Decidí grabar el primer disco en Londres y después volví a Barcelona. Al regresar, después de salir el primer álbum, necesitaba romper con muchas cosas que había preestablecido para tener la tranquilidad para publicar disco. Fue en ese momento cuando saqué San Antonio. En seis meses escribí el disco y Broken en seis años.
 
¿Tienes ya canciones para tu próximo trabajo?
Están ya terminadas. Será un EP y como máximo tendrá cinco o seis temas.
 
Si en el último disco te inspiró un cambio de vida, ¿qué necesitas expresar ahora?
El tercer disco será mucho más rock´n´roll. Estoy escuchando clásicos como Pixies, PJ Harvey o Radiohead. Cuando hice Broken estaba obsesionada con Leonard Cohen y Lola Beltrán, con el segundo lo estaba con Radiohead, el flamenco, la ranchera y lo latino y ahora estoy muy obsesionada con el rock´n´roll, el sonido y la guitarra y quiero hacer un disco que pese mucho más. Será un poco más punk y se llamará Yellow. La idea es hacer una unidad, un todo, que hable de la desesperanza y la esperanza como forma de vida que aunque seas cínico, aún puedes creer y que, a pesar de que sepas que las cosas están mal, te levantes y lo hagas todo bien porque vale la pena hacerlo. Puede que te terminen dejando, que el país se vaya a la mierda, pero si tú no te levantas y lo haces con cariño no vas a ningún lugar. El disco irá sobre esto.
 
Parece que será un acto de exorcismo.
Siempre. Lo necesito. Es como llorar. Para mi eso es cantar. Cuando hago un concierto es como llorar mucho.
 
Comentaste que querías huir de la imagen de chica con guitarra. De hecho, a partir de Russian Red empezaron a florecer muchos grupos basados en ese estilo.
Hace dos años era una cosa muy rara y todas eran de Russian Red y ahora hay muchas mujeres con guitarra y todas hacen una cosa muy parecida. Sólo falta que el FNAC ponga una estantería que se llamara ´mujeres con guitarra´. Soy músico y necesito hacer un disco como Broken o San Antonio, que no se pueda apreciar a la primera que es un álbum de una tía. No me gustan las etiquetas y las definiciones y me gustaría conseguir formar parte de un grupo como cualquier banda americana e independiente con mujeres en la banda que no son considerados como un grupo de una tía. Me gustaría deshacerme de las etiquetas y todo esto.
 
¿Por este motivo el nombre de tu banda The Big Head Troubled Boy?, ¿te has planteado alguna vez presentarte como Mia Salazar en tus discos?
Me lo planteé, pero lo descarté completamente. ¿Te imaginas qué horror? Sería horroroso. Es interesante lo que está sucediendo ahora mismo en el mercado musical. Creo que los productos están por encima de la producción.
 
¿A qué te refieres?
Por encima de las buenas canciones que se están haciendo están los productos que pueden funcionar a nivel mediático y éste es el problema de la industria.  
 
Te preocupa mucho que te comparen con los demás, ¿no? 
No es que me preocupe, sino que siempre pasa y me da mucha rabia.
 
¿Qué estilo descartarías tocar?
El pop en castellano de Amaia Montero porque es insoportable. ¡Que me maten! El otro día estaba en el supermercado y dejé de comprar cuando empezó a sonar. Una mujer que admite escribir sus temas con rotuladores de colores… por favor. Esto no es música. Muchos estamos vacíos en el criterio; porque esta chica come de esto.
 
¿Cómo fueron tus inicios musicales?
Yo quería ser pianista o cantante de ópera cuando era pequeña y a los nueve años me regalaron una guitarra y fue como el premio de consolación. No quería una guitarra, sino un piano. ¡Tiré la guitarra por los suelos! A los 15 saqué la guitarra de la funda y fui a clases de jazz a saco. Me gustaba mucho el jazz y la clásica. Y me di cuenta que para tocar la guitarra era más fácil si cantaba por encima, y terminé cantando más que tocando. Años después, a los 17, me fui a Londres donde a través de un músico conocí muchos estudios y músicos profesionales. A esa edad me enamoré mucho de todo esto.
 
¿Barcelona es una buena ciudad para crecer musicalmente?
Depende solamente de uno mismo. Barcelona es una buena ciudad para vivir y hacer conciertos, y porque está abierta a la cultura, pero ahora España no es un país solvente. Es muy complicado vivir de esto. Yo me lo tomo con calma. Crecer musicalmente es un concepto muy difícil de definir. El mercado discográfico no funciona, los bolos no están bien pagados. ¿Vamos a Estados Unidos donde funciona?, pero allí no hay seguridad social. ¿Vamos todos a Estados Unidos para crecer musicalmente y nos morimos de hambre y a los 38 volvemos con el rabo entre las piernas porque no tenemos casa y vivimos en un piso de estudiantes sin seguridad social? Seamos realistas. Crecer musicalmente depende de cada uno y vivir de la música depende de los padrinos que tengas y lo bien que le caigas a la crítica. Si tienes un grupo en castellano que cante canciones sobre columpios y toboganes puede que te funcione o no, es todo…
 
Estás muy crítica.
Estoy un poco quemada. Lo reconozco.
 
Pero en cualquier caso no darás un paso atrás.
Que va. Me ha costado toda la vida hacerlo. Me encanta la música y la necesito. Seguiré tocando y escribiendo. No daré marcha atrás sino que iré hacia delante. Me está costando tanto porque realmente estoy sola. Tengo un socio ahora y hemos creado San Antonio. He pasado de vivir en Londres y cantar rancheras por necesidad a cantar música comercial de lo más Operación Triunfo que te puedas tirar a la cara por dinero.
 
Pero ya no volverías atrás.
No. Esa etapa finalizó.
 
¿Escuchas tu música por la calle?
Eso me pasa muy poco porque las paso. Para escuchar tus canciones mejor lo haces en un parque o la playa y así escuchas de verdad lo que ha sucedido en otro contexto a ver si te gusta. Cuando estoy en el metro las paso porque no me aguanto. Es muy triste pero me cuesta escucharme porque soy muy crítica y pienso que cambiaría cosas. Esto nunca se cura. Toda la vida intentando mejorar.
 

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