The Jayhawks + Joana Serrat (Joy Eslava) Madrid 23/09/16

Mockingbird time (11) supuso el regreso de The Jayhawks tras muchos años separados, con Mark Olson incluido. Lo que debiera haber sido algo prometedor se saldó con un disco mediocrísimo y una gira de presentación más que cuestionable ante la frialdad y la falta de química observada sobre las tablas.

Años después, Mark Olson abandona de nuevo agriamente la banda dejando a Gary Louris exclusivamente al mando. Y de esta forma nos encontramos este año con Paging Mr. Proust (16), su disco quizá más inquieto creativamente, y una nueva oportunidad de resarcirnos en directo con su fenomenal clase y calidad.

Para muchos de sus fans no nos supone ningún problema que Olson no se encuentre en la banda, tampoco vamos a decir que sea algo que agradezcamos, pero huelga decir que discos como Sound of lies (97), Smile (00) y Rainy day music (03) son trabajos con unas cotas de sensibilidad y peso compositivo que nada tienen que envidiar a los considerados clásicos de la banda por parte del grueso de su parroquia.

Abrió la velada una entonada Joana Serrat. Armada exclusivamente de una guitarra acústica y su voz moderadamente dulce a la par que convincente, no le costó demasiado ganarse a los allí congregados con un entremés adecuado y candoroso.

The Jayhawks llegaron al escenario con una actitud decididamente abigarrada y eléctrica. Digamos que a su fórmula le sumaron un componente de rock sin desdeñar su lado más pop y folk. El espíritu de su nueva obra, unido a la incorporación de Chet Lyster a la segunda guitarra y pedal steel, fueron los causantes de ello en gran medida. El porte con el que lucieron dos clásicos como “Waiting for the sun” y “Take me with you (when you go)” nada más empezar dieron buena cuenta de ello.

Sin embargo, personalmente, fueron sus pasajes más acústicos los que más disfrute: una imponente “Tampa to Tulsa” con Tim O’Reagan a la voz, la conmovedora “Two Hearts” que me hizo aflorar las lágrimas y la íntima y bonita “All the right reasons” fueron en ese sentido los tres momentos a retener en mi recuerdo. Si bien el exceso de decibelios no lució demasiado bien con “Big star” y, especialmente, con “Pretty roses in your hair”, la cual pereció ahogada en un mar eléctrico, en otros lances de show acompañó perfectamente, sobre todo con el entonado final del grueso de concierto enlazando las maravillosas “Tailspin” y “I’d run away”.

En el apartado de bises, destacó la desnudez acústica con las que acometió en solitario Louris “Settle down like rain” y “Angelyne”, otra de las cimas sin lugar a dudas de la velada. El tono festivo con el que el combo decidió dar por terminado el show les llevó a terminar el primer bis con la coreadísima “I’m gonna make you love me” y brindar un segundo coronado con la versión de Grand Funk Railroad “Bad time”, dejando en tablas la competición de sonrisas entre los que nos las produjeron al público y los que se las mostramos a The Jayhawks por todo lo dado esta pasada noche de otoño.

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