The Sheepdogs: Puentes hacia la perfección sureña

La más sobresaliente e impecable banda de rock and roll de los últimos 10 años, en mi opinión, The Sheepdogs, han anunciado recientemente que su nuevo disco, el sexto, saldrá el 2 de Febrero de 2018. El álbum se titula Changing Colours (Cambiando colores) en referencia, han declarado ellos mismos, a que modificarán algunas cosas de su sonido habitual; añadiendo clarinetes, mandolinas o banjos.

Antes de volver a su actualidad, repasemos antes la meritoria historia acerca de una formación que tiende puentes musicales hacia la perfección sureña y recupera toda la emoción del r’ n ‘r más clásico de calidad, sin duda ninguna.

Efectivamente, aunque es complicado recoger el testigo de rock sureño de Allman Brothers o Lynyrd Skynyrd, la cuestión es que este proyecto de rock sureño canadiense, liderado por el genial y disciplinado Ewan Currie, ha ido avanzando y llegando poco a poco a ese estratosférico nivel en la siempre dura carrera rockera. Su música es adictiva, garantizado.

El inicio de tan colosal pero sólido intento se produjo en 2006, cuando en un sótano de la ciudad de Saskatoon (la cual destaca por sus siete espectaculares puentes), al Sur de Canadá, el propio compositor, vocalista y guitarrista Ewan Currie, el bajista Ryan Cullen, el batería Sam Corbett y el guitarrista Leot “Ardilla” Hanson, escogieron un nombre para su banda que se traduce como “Los Perros Lanudos” o también podría ser “Perros pastores”. Aparte de los grupos “southern” comentados al principio, también filtradas gotas de todas las tonalidades como la Creedence, Humble Pie, Grateful Dead, Sly and the Family Stone o los mismos Led Zeppelin, fueron adoptados en su cedazo particular y tradicional y fueron redirigidos / retocados hacia una dirección contemporánea. De ese modo, trataron de crecer musicalmente y tras actuar en pequeños clubes, se encerraron en los estudios Cosmic Pad de su ciudad natal, donde acabaron publicando su primer disco autoeditado.

Trying to grow (2007) contenía un inmejorable arranque, refractado éste en la fortaleza equilibrada de las “Warmer love”, “Tonight” , “Shine on”, “Hang on to yourself”, “You never listen” , “Save yourself “ o la propia canción-título. Aunque hay detalles convencionales por pulir y se nota algún guitarreo no muy lejos del área de influencia de los Rolling Stones, la banda de “la otra Norteamérica” ya iba evidenciando buenas maneras ya desde su debut como con su profundidad melódica, sabor sureño y sencillez compacta. Ya desde aquí, Ewan Currie demostró esa manera tan poderosamente natural que tiene de cantar.

Esta obra serviría para una primera explosión exitosa aunque, de momento, dentro únicamente de su Canadá natal. Un álbum de debut más que prometedor y que no iba a quedarse solamente en eso.

Big Stand (2008) no supuso un ostensible avance con respecto al disco anterior pero Currie, Hanson, Corbett y Gullen mantuvieron el elevado nivel y la sonora redondez con nota alta y eso ya es mucho para una banda que está empezando. De todos modos, en este LP siempre te “obligan” a estar enganchado porque tienen el ritmo y el groove en la venas tanto en tempos más lentos y atmosféricos como en los temas de más nervadura. Ya desde este punto temporal, Shamus Currie, el hermano de Ewan, se constituiría como un decisivo refuerzo al trombón y a los teclados aunque aún sin ser aún miembro oficial. Su gigantesca auto-confianza ya se les notaba al 95% de su capacidad, ya desde estos puntos iniciales, con resplandecientes detalles de sabroso rock and roll; los cuales supusieron una base para obras posteriores y siempre vertiendo esa sensación de balanza en el punto medio, es decir, de hacer vibrar al oyente pero sin venderse exageradamente a la comercialidad.

Por entonces, no tenían aún un contrato importante pero ya los lectores de la revista de su país “Planet S” les votaron, unanimemente, “Mejor Banda” en 2009.

Learn ad burn (2010) apareció sin una sola migaja de estridencias y con un musculoso sonido. Fue el logro total de esta banda a la hora de construir algo verdaderamente auténtico y sin edulcorantes. En otras palabras, todo resultó de la gloriosa consecución de absorber todas sus variopintas influencias soul, boogie, rock, psicodelia, blue grass, glam, etc,etc, arribando a sensacionales temas de tres partes vocales. La recuperación de sonido más añejo pero con un toque personalísimo de modernidad, del cual solo ellos conocen la receta secreta para dar siempre en el clavo. Todo el ecléctico cancionero con las “Right On” , “I Don’t Know”, “I Don’t get By”, “Catfish 2 Boogaloo” o la propia titular “Aprende y Quema”, aproximó cada vez más a los muchachos de Ewan Currie hacia esas impactantes cotas salvajes que apuntillaron los grandes del género en los años 70.

Esto supuso el punto de partida, sin duda, en dirección hacia su gran consagración ya que, en 2011, con un millón y medio de votos, ganaron un prestigioso concurso de bandas organizado por la Revista Rolling Stone, apareciendo The Sheepdogs en la portada de dicha carismática revista, tras superar a otras 15 formaciones. Fue la primera vez que una banda sin discográfica consiguió algo de ese calibre. Sin perder un minuto, Atlantic Records comprendió la valía de los chavales y les ofreció un contrato de verdad. Así, reeditaron su obra de 2010 y Learn and Burn llegó a ser Disco de Platino. Además, obtuvieron varios premios en los CASBY canadienses (Banda Revelación, Disco independiente y álbum revelación) y en los Western Rock Canadians, (mejor álbum de rock del año 2011)

También en ese 2011 editaron Five Easy Pieces, un EP de cinco canciones (alguna repetida) entre las que destaca el tema “Who?” .

En 2012, tornaron a ser multi-premiados en los galardones Juno, de nuevo, por Learn and Burn en las categorías de Single del Año (“I don’t know”), Mejor Álbum de Rock del Año y Banda Revelación. Con tal cosecha de triunfos su cuarto trabajo estaba al caer.

The Sheepdogs (2012), fue su trabajo homónimo producido por Patrick Carney, el batería de Black Keys. Los canadienses vuelven así a dar otro bestial golpe en la mesa en el panorama rock con otro álbum realmente logrado y sin una sola arista sobrante. De ese modo, con la amenazante ‘Feeling good’, la profunda ‘Ewan’s blues’, la rocosa ‘The way it is’, la bonita ‘Javelina’ (muy a lo Allman, precisamente), la frenética ‘How Late, How long’ o la emocionante ‘While we’re young’, demostraron ser mucho más sabios musicalmente de lo que aparenta su ruda imagen de melenudos rockeros meridionales. Su cuarto álbum largo alcanzó el nº1 en las listas Soundscan.

Se multiplicó entonces su presencia en diversos eventos alrededor de la Esfera y su primera actuación en España se produjo, en Julio de 2013, en el Festival Azkena Rock de Vitoria-Gasteiz, compartiendo cartel con nada menos que Black Crowes, Smashing Pumpkins o Gov’t Mule, donde ni muchos menos los canadienses salieron perdiendo y como guinda, se les consideraría el grupo revelación en el evento vitoriano. Después, en ese Octubre-13 hicieron una mini-gira por tierras hispanas en Madrid, Barcelona, Gijón y Sevilla. La acogida tremendamente entusiasta en el tour por nuestro país asombró a los propios Sheepdogs y es que, de ese modo, dió sus frutos su pose seria y sin artificios, únicamente concentrados en intentar crear la mejor música y en elaborar magnas obras que se puedan disfrutar una y otra vez, sin parar.

Hacia Julio del 2014, aconteció el importante abandono de la banda del guitarrista Leot Hanson pero que, inesperadamente, fue sustituido perfectamente en ese instrumento por Rusty Matyas, un viejo conocido, el cual ya había colaborado como vocalista con la banda en 2008, en Big Stand.

Future nostalgia (2015) fue la demostración de que estos chicos no se cansan de ser practicamente infalibles. Es como si no supieran hacer un disco malo o ni siquiera, en su defecto, con tres canciones mediocres. Nada de eso. El elenco compuesto por “Downtown” , “Help us all”, “Same old feeling”, “Gonna be myself” y un muy aprovechable etcétera, constituyó el perfeccionamiento del perfeccionamiento de álbumes anteriores, imprescindibles todos ellos en la estantería del mejor rock.

Dentro de su gira internacional volverían a visitar nuestro país en Madrid, Bilbao y Barcelona este mismo año 2015, además del Festival de Mundaka (Vizcaya) en 2016.

Los hermanos Currie, quizás para cambiar un poco los esquemas, hicieron un paréntesis con The Sheepdogs y montaron ellos dos solos un proyecto paralelo en ese 2016 llamado “Bros” (un pecado confundirles con aquellos gemelos rubios de los años 80). A través de ese giro, tornaron a sorprender gratamente a prensa y público con excelsos sonidos más soul o jazz, con coros más acusados y guitarras con menos presencia y finalmente, con Shamus Currie, cantando él mismo también algunos temas y que no siempre fuera Ewan a la voz.

Es en esteoctubre cuando esta prodigiosa y mágica formación, insisto, ha transmitido la proximidad de su novedoso disco para primeros de 2018 ( donde además se ha incorporado un nuevo guitarrista, Jim Bowskill) y además ya se puede degustar su nuevo single  “I’ve Got a Hole Where My Heart Should Be”.

Aquí os dejo el listado de las 17 nuevas canciones de Sheepdogs y su Changing Colours:

1. Nobody
2. I’ve Got A Hole Where My Heart Should Be
3. Saturday Night
4. Let It Roll
5. The Big Nowhere
6. I Ain’t Cool
7. You Got To Be A Man
8. Cool Down
9. Kiss The Brass Ring
10. Cherries Jubilee
11. I’m Just Waiting For My Time
12. Born A Restless Man
13. The Bailieboro Turnaround
14. Up In Canada
15. H.M.S. Buffalo
16. Esprit Des Corps
17. Run Baby Run

5 comentarios sobre “The Sheepdogs: Puentes hacia la perfección sureña

  • el 26 Octubre, 2017 a las 10:25 pm
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    Buenísimo artículo de ese crítico musical de raza que es Txus Iglesias. Conocimiento, rigor y hondura…Que alguien lo contrate ya!

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  • el 27 Octubre, 2017 a las 12:06 am
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    Grossa banda Sheepdogs. Gracias!!!

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  • el 27 Octubre, 2017 a las 12:39 pm
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    Gracias por sus comentarios hacia mi artículo a Iñigo y a Ezequiel y también agradecer la edición a Manuel Pinazo y a Fidel Oltra en esta gran revista que es MZK, la cual apoya al mejor rock and roll como es en este caso de hoy:
    THE SHEEPDOGS. Un saludo para los seguidores de la fabulosa banda canadiense.

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  • el 27 Octubre, 2017 a las 10:24 pm
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    Enhorabuena a todos los seguidores del Rock Sureño, pues éste pervive, y de qué manera, a través de este fenomenal grupo canadiense que atesora temas tan grandes como los aquí expuestos, con un estilo contundente y de impecable factura. Muchas gracias a Txus Iglesias por descubrínoslos en este completísimo artículo y por diseccionar con sabiduría y precisión su trayectoria desde su origen hasta la más rabiosa actualidad. Un saludo a [email protected] [email protected] de Muzikalia.

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  • el 30 Octubre, 2017 a las 8:39 pm
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    Gracias por tu comentario, Xavier.

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