The Vaccines – English Graffiti (Columbia)

Tras un debut resultón con multitud de ganchos para tararear por una buena temporada, The Vaccines bajaron el listón con un quizás precipitado Coming Of Age (12), entregado apenas un año después y en el que apostaron por mantener la fórmula sin la inspiración necesaria para alargar su momento. La más que probable presión de los plazos y la multitud de ojos puestos en ellos hizo que muchos esperaran algo para lo que probablemente aún no estaban preparados. Como consecuencia de ello, el impacto se difuminó y todo quedó a expensas de un tercer trabajo de cuyo veredicto debería depender en gran medida la decisión de colocarlos en la cubeta de los hypes u otorgarles el beneficio de la duda por una temporada más.

La ligera evolución ya mostrada en el notable EP Melody Calling (13) tiene aquí continuidad pues la primera sensación que arroja la escucha de este ambicioso English Graffiti (15), para el que al fin han contado con tiempo suficiente para madurar las composiciones, es que no han optado por el camino fácil, sino que la inclusión de unos cuantos medios tiempos de marcada vena pop, con arreglos cuidados y mayor elaboración, se ha traducido en un conjunto dotado de mayor empaque y que apunta a un recorrido mayor en nuestras retinas. Conviene destacar en este sentido “(All Afternoon) In Love” y “Maybe I Could Hold You”, con la vista puesta en los grandes estadios y en las que si bien bordean la delgada línea del sonrojo, consiguen convencer por su levedad y carácter atemporal. La limitada voz de Justin Young gana aquí en matices, si bien la ayuda de una producción de lujo marcada por la épica y la grandilocuencia a cargo del referencial Dave Fridmann, apunta a que en directo le costará llegar a las exigencias vocales de dichos números.

Para la primera mitad del álbum reservan la predecible sucesión de momentos redondos que cumplen utilizando unos ingredientes con los que ya sabíamos que se manejaban con soltura. Aquí es donde dianas como el primer single “Handsome”, “Minimal Affection” (¿alguien dijo The Strokes?) y “20/20” se perfilan como nuevos momentos álgidos de sus conciertos. Con la adición de “Radio Bikini” se completa un póker con el que satisfacer a los amantes de la urgencia y el gatillo fácil. La sorpresa viene de la mano del segundo sencillo, “Dream Lover”, en el que recrean el sonido rugoso y con aroma a cuero negro de los Arctic Monkeys de AM (13) con resultados convincentes, mostrando un camino a explorar en el futuro.

Con espacio todavía para la versatilidad en las efectivas “Want You So Bad”,  “Denial” y la broma casi final de una “Give Me A Sign” hermanada con el AOR, podemos concluir diciendo que la exigente prueba de la siempre crucial tercera entrega queda en este caso superada siempre y cuando nos tomemos a los londinenses como una eficiente factoría de viñetas hedonistas y gamberras, con más que probable fecha de caducidad y que resultan fiel reflejo de la tradición del pop británico de la que beben con dignidad y oficio. 

 

 

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