Tom Jones (Festival Internacional de Música de Cambrils) Tarragona 28/7/17

A Tom Jones le acompaña una reputación de pretencioso, cursi y pasado de moda. El galés lo sabe y, quizá por eso, ha decidido desde hace unos años mostrar su lado más comedido y altamente espiritual. Una faceta que le permita disfrutar, tras más de cincuenta años de carrera, de la música como esencia y no solo como un mero espectáculo.

El Festival Internacional de Música de Cambrils ha sido testigo de este nuevo rumbo este viernes, pocas horas después de levantar el telón de su cuadragésimo tercera edición, con un concierto que el cantante ha ofrecido respaldado por un noneto (guitarra, segunda guitarra, bajo, batería, teclados, Hammond, saxo, trompeta y trombón) liderado por el baterista y director musical Gary Wallis. Una formación de lujo con la que se encuentra embarcado desde finales del mes pasado en una extensa gira europea revisando sus grandes éxitos y algunas canciones de álbumes más recientes. Discografía actual con la que desde 2010 se ha ido adentrando en los tradicionales de la música evangélica, el cancionero americano o los clásicos del blues, como “Burning Hell” (de John Lee Hooker), bajo cuyos acordes ha salido al escenario situado en el neurálgico Parc del Pinaret.

Viaje sonoro a través del tiempo, géneros musicales como el jazz, el soul, el boogie-woogie, el R&B o el bueno y viejo rocanrol han dado forma a una noche en la que todos sus grandes clásicos han sido renovados y pasados por el tamiz del mestizaje y la negritud. Canciones como “Sex Bomb”, “Delilah”, “The Green, Green Grass of Home”, “What’s New Pussycat” o “It’s Not Unusual” han recibido un pulimento moderno, digno de un hombre que ha logrado mantener su propio estilo durante décadas. Apoyado en los distintos formatos de la banda, en la que han ido haciendo apariciones estelares un banjo, una trompa y un acordeón, su magní­fico repertorio también ha levantado al público de sus asientos gracias a éxitos como “Mama Told Me Not to Come”, “Leave Your Hat On”, “If I Only Knew” o “I Wish You Would”.

Pero, además de hacer cantar y bailar a la audiencia, Jones ha dedicado tiempo a involucrarse con ella recordando algunos de los momentos claves de su vida entre canción y canción. Ha hablado de cómo conoció a su difunta esposa, Linda, cuando solo tenía 15 años, antes de cantar “Take My Love (I Want to Give It All to You)”, un tema que solí­an bailar juntos en los años cincuenta. También ha interpretado “God’s Gonna Cut You Down”, una canción que acostumbraba a cantar con Elvis Presley, después de recordar cómo cuando actuaban ambos en Las Vegas terminaban siempre en su habitación de hotel “cantando gospel toda la noche”. Por supuesto, tampoco han faltado los tributos, como el que ha rendido a Leonard Cohen con una insulsa pero sentida versión de “Tower of Song”.

Bajo una agradable brisa marina, Tom, que este sábado actúa en el madrileño Teatro Real, ha redondeado la noche con un encore que ha incluido su famosa adaptación del tema de Prince, “Kiss”, que ha dedicado a su autor. Una versión con la que triunfó en las discotecas a finales de los ochenta y que, a sus 77 años, ha defendido con el derroche de voz y vitalidad del que ha hecho gala durante la hora y 40 minutos de concierto.

Tom Jones declaró en su dia: “Soy un maestro en todos los estilos de canto. Más allá de Elvis, creo que nadie fue tan versátil como yo”. Por lo presenciado este viernes, no era un farol.

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