Triángulo de Amor Bizarro

Al principio, teníamos el ruido, pero nos costaba sacar la contundencia en directo que sí estaba presente en el primer disco. Con el tiempo ya nos sale de forma más natural


 
 
Hay entrevistas que tienen su historia. Esta con Rodrigo Caamaño, de Triángulo de Amor Bizarro, es la historia de una entrevista que pudo no ver nunca la luz por cuestiones técnicas. Diseñada como parte de la previa de Muzikalia para el FIB 2014 y ejecutada vía email, las respuestas nunca llegaron al correo electrónico del que firma; bueno, nunca no, no llegaron a tiempo. Respondida justo a tiempo para el fin de semana de Benicàssim, las respuestas de se quedaron en algún lugar del ciberespacio, esperando a ser reclamadas. Hasta hoy.
 
Por todo lo anterior, la entrevista, en su tramo final, incluye un par de preguntas relacionadas con la (por aquel entonces) futura participación de Triángulo de Amor Bizarro en la última edición del FIB. Antes de eso, hablamos con Caamaño sobre la evolución de Triángulo, el gobierno, Nacho Vegas, el pop, Eskorbuto y el estado general de las cosas.
 
Han pasado siete años ya desde vuestro primer disco. ¿Lo malo del gobierno sigue siendo sólo que gobierna?
 
No, lo malo del que gobierna ahora es que claramente no tiene ni puta idea, además de pasarse el método científico por debajo de la sacristía.
 
A nivel social y político sabemos que todo se ha ido más a la mierda, pero, afortunadamente para todos, a vosotros os ha ido mejor (o igual de bien al menos), ¿no?
 
Como a todos, vivimos bajo el mismo estado de pacotilla. Tenemos suerte de que no nos ha faltado trabajo, eso sí; no hemos parado en bastante tiempo, la verdad.
 
Hablando de vuestro último disco, aunque 2013 queda un poco lejos ya… Me pareció en su momento una compresión de lo bueno y lo malo de estos días. Es decir, del “y, sonríe, hostia, sonríe” de “Estrellas místicas” al “guillotina” de “Robo tu tiempo”. Como dos reacciones compatibles.
 
Sí, supongo que como interpretes el “sonríe hostia“. Realmente escribí la canción como un diálogo, pero supongo que al quitarle los “-” para marcar quién dice qué, se puede interpretar de forma diferente, pero realmente el tono es el mismo que en “Robo tu tiempo”. Aunque me gusta que la gente lo interprete como quiera, incluso que lo tome como un imperativo positivo con el propio público como destinatario.
 
Tal vez en las letras no, pero sí me da la sensación (quizá equivocada) de una cierta evolución más contundente, de más ruido. Casi a la par que la situación en las calles.
 
Sí, pero es resultado de los conciertos. Al principio, teníamos el ruido, pero nos costaba sacar la contundencia en directo que sí estaba presente en el primer disco. Con el tiempo ya nos sale de forma más natural, con lo que podemos meter más ruido sin que se pierda la fuerza. Pero bueno, en eso seguimos, es un trabajo en progreso.
 



Quizá se podría analizar Victoria Mística como un producto del momento de fango social si no fuera porque lleváis escribiendo esas letras siete años. A pesar de que últimamente hay cierta tendencia crítica entre muchas comillas, ¿no creéis que falta un poco poner los pies en la tierra desde el pop?
 
Puede ser, pero si todo el mundo lo hace porque hay que hacerlo, ¿dónde está la gracia? Me refiero a que, si todos dicen lo mismo, realmente no estás transmitiendo nada. No hay disparidad en el contenido y, por tanto, tampoco hay efecto. Estas cosas funcionan si hay libre albedrío, si hablas de lo que quieras, sin intentar contentar a nadie, ni siquiera a tu público. Además, eso se nota un montón. En la música pop hay mucha crítica social  para todos los públicos, que se nota que no se quieren pasar, no vaya a ser que moleste de verdad. Una cosa es dárselas de Eskorbuto en alguna canción, pero con producción de multi, que se hace mucho, y otra cosa es ser Eskorbuto, que es uno de los grupos más grandes que ha habido en este país, y en su época le llovían palos de todas las direcciones. Nosotros, ni hacemos ni dejamos de hacer. Si en una canción me sale cagarme en Cristo, pues venga, pero no porque sea algo que tenga que hacer por el sentir de los tiempos, si no solamente porque me apetece y me resulta inspirador, y sobre todo porque no puedo ni quiero evitar hacerlo.
 
Aún así, hay gente que sí aterriza en la realidad. A Nacho Vegas se le ha llamado oportunista…
Sí, cuando realmente Nacho Vegas, a mi entender, casi todo lo que ha hecho siempre ha tenido ese punto de realidad cruda. Me refiero a que para él es una evolución lógica, no entiendo a los que lo tachan de oportunista. Veo que canta cosas que siente con las que además estoy bastante de acuerdo, aunque no en todo, si en lo más importante. Creo que tiene un discurso coherente con lo que ha hecho siempre. Yo a Nacho Vegas sí que me lo creo.
 
Hace poco en Madrid hicieron una teatralización perfecta de vuestro “ojos que intentan que crea en la reina de España“. ¿Tenéis miedo de que la reina se equivoque y acabe en un concierto de Triángulo?
 
No, no la veo ahora escapando de palacio a lo Siddhartha. Tampoco veo lo de “reina” y “moderna” en la misma oración, aunque fuera a algún que otro concierto en sus tiempos de princesa.
 
“Ardió la virgen de las Cabezas” pero, ¿qué pasa con la condecorada Virgen del Amor?
 
Esa no la conozco.
 
“Ellas se burlaron de mi magia” parece el título de la precuela del biopic de Gallardón. ¿Para cuándo la segunda parte?
 
¿Esa no la hizo ya el Garci, en la que salía él haciendo de su abuelo? Realmente prefiero no saber nada de ese señor. De Gallardón tampoco.
 
Como parte involucrada indirectamente os pregunto… ¿Qué opináis de la reproducción por esporas de festivales con carteles casi clónicos?
 
Bueno, supongo que realmente muchos festivales tienen que ir a lo seguro con cabezas de cartel similares, intentando meter variedad en la llamada zona media, pero también supongo que si la gente fuese a más conciertos, sobre todo en salas en invierno, y escucharan más grupos a parte de los 4 o 5 de turno, los festivales podrían apostar por más variedad. Pero también hay que explicar que en esa supuesta zona media suele estar lo bueno.
 
Da la sensación de que últimamente es más fácil tirar por la calle de en medio y apostar por lo que se rentabiliza medianamente en lugar de buscar un cartel original.
 
Es que estas cosas tienen que ser rentables. Sino no se puede repetir. Digamos que del arte, entre comillas, ya nos ocupamos los grupos. Yo he ido a conciertos de algunos de mi grupos favoritos y éramos 15 personas. Creo que el momento de pedir carteles originales a los festivales viene después de que se consiga que la gente se interese por otros grupos además de los de temporada. Desgraciadamente, en otros países hay público para todos los estilos, pero en España por ahora no.
 
No sé si es una señal lo del Jiwapop (que canceló teniendo en su cartel a Love of Lesbian o Izal)…
 
Ese es el que cancelaron el día antes con 2.000 entradas vendidas, ¿correcto? Pues es una vergüenza. Por los grupos, que pierden una fecha en verano, se incumplen contratos y la organización se afeita hacia arriba al no asumir el riesgo que conlleva una empresa como un festival; por llevar a Macaco y esperar que todo salga bien, y, sobre todo, por la gente que había comprado la entrada, probablemente reservado un hotel, y tenían sus planes de vacaciones para ese día.
 
Dentro de poco estaréis repitiendo experiencia en el FIB, ¿qué recordáis de vuestro paso por Benicàssim? ¿Qué esperáis del concierto (además de no fenecer bajo el sol si es que os toca a la misma hora)?
 
Pues el FIB es un festival mítico en el que nos hace mucha ilusión tocar. Esperamos que nos salga tan bien o mejor que la anterior vez, de la que acabamos muy contentos. Pena que sólo podamos estar el sábado, ya que tocamos el día antes también, pero lo vamos a aprovechar seguro.
 
¿Habéis echado un vistazo al cartel del FIB? ¿Qué no os perderíais?
 
Pues el sábado pienso ver seguro a los Libertines, El Último Vecino, Tachenko , Cat Power y también a Lily Allen, que me gusta mucho la canción esa redneck que tiene.
 
 
 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.