El Bicho – Doberman Yoghourt (Hanky Panky Records)

El 16 de abril de 2013 moría Josetxo Ezponda, y con él desaparecía uno de mis referentes más claros – junto a Carlos Berlanga– de la manera en la que entiendo esto de la música popular.

Ezponda era un artista totalizador, culto y de intuición exacerbada. Tuvo el mérito de crear un corpus artístico a su imagen y semejanza: brillante y anómalo. Además, su vida era su mejor obra de arte, así que más entrega a uno mismo no se podía pedir.

Cuando llegó a mis manos la hermosa portada de In Bitter Pink (Oihuka, 1991) de Los Bichos, un servidor apuraba los últimos estertores de la adolescencia. Aquellos sonidos e imágenes -la portada misma se quedó prendada en mi retina en aquellos años, y aun hoy en día sigo despejando ecuaciones imposibles con referentes tales como MurnauSpillane, y hasta Jack The Ripper– dieron un vuelco a mi forma de aproximarme a la música. Josetxo me desveló sus secretos: el poder de una ranchera, las chorreras bien puestas, la escala de grises y la grafía gótica, Kaspar Hauser, el glam Marc Bolan, el carmín y la onda expansiva del riff, los manuales de autoayuda de Gainsbourg… Una herencia que ilumina los pozos más oscuros. Rímel y lentejuelas más brillantes que el sol de la mañana.

Un homenaje riguroso y apasionado se merecía el navarro, y eso mismo pensaron una cohorte de fans en 2014 que, en el fragor dialéctico en una red social decidieron aportar dinero para la edición de un epé en su honor. “Así que ésto es el fin… (4 canciones para Josetxo)” – el precioso diseño gráfico a base de fotografías de archivo, y exhumación photoshopera de la caligrafía de “El Bicho”- surgió de la mente de un fan Jaime Cristóbal, componente junto a Patricia De La Fuente, del grupo Souvenir entre otros proyectos- y puso en marcha, de paso, su propio sello discográfico Brisa De La Palma. Cuatro versiones interpretadas con mucho cariño por músicos vinculados, directa o indirectamente, al ideario sonoro de nuestro artista. En este pequeño artefacto pasaron algunos de las mentes más preclaras de la Pamplona subterránea: Jon Ulecia, el fallecido Roberto C. Meyer, Germán Carrascosa, y J’aime.

El legado de El Bicho parecía que ya no daba más de sí, pero tenía un as guardado, este monumento de título Doberman Yoghourt (Hanky Panky, 2020) con canciones inéditas hasta la fecha. Como cuenta Jaime Cristóbal en su extenso texto introductorio quew acompaña al elepé, todo empezó cuando tras el poco reconocimiento a su gran disco en solitario A Glitter Cobweb (Triquinoise, 1995), Josetxo empieza a darle vueltas a su nuevo proyecto. Su mente era una montaña rusa.

Sin local de ensayo Carlos Beroiz (batería) es cómplice en las nuevas travesuras del navarro. El Bicho era pura intuición, su bloc de notas siempre estaba en su mente dispersa. Su antiguo compañero en Los Bichos, Asio, que por el año 2000 andaba en otros proyectos por Barcelona, también se apunta al carro, y será el responsable de acolchar con su bajo característico estas nuevas canciones. La muerte de este en diciembre de ese mismo año fue un mazazo terrible, y casi da por finiquitado el propósito de sacar adelante el máster del disco. El Bicho se cansó de llamar a más puertas en aras de conseguir editar el disco, así que el “disco maldito” quedó enterrado en cajones polvorientos.

Por suerte esta perla ya luce desterrada gracias a la labor de tanta gente que adoraba a este artista único. En estos surcos encontrarán raciones de rock en estado puro, pantanoso, febril, de rítmica sinuosa y sexy. Suena a Los Bichos por todos los costados, y hay referencias a su vena australiana que tendía puentes entre Kim SalmonRowland S. HowardThe Bad Seeds, arpegios a lo Television y Big Star (“Meltin’ Lips”), blues (“’Coz You’re Nice”), guiños a Marc Bolan (“The Porks Revenge)”, riffs ardientes y el wah wah de combate (“Lazin’ By The Disco Lights”). Razones más que suficientes para seguir rindiéndole culto a la letra pequeña del rock.

Escucha El Bicho – Doberman Yoghourt

Un comentario sobre “El Bicho – Doberman Yoghourt (Hanky Panky Records)

  • el 2 Octubre, 2020 a las 1:46 pm
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    hostia, no sabía que esto se había publicado

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