Cats on Fire + Vincent – Teatro Lara (Madrid)

Con los muy interesantes sonidos de Vincent y tarde, como siempre sucede en los conciertos del Teatro Lara (sigo pensando que es inhumano que un concierto de miércoles empiece a las once y acabe a la una y media) comenzó otra de las agradabilísimas noches que siempre propone Estrella Galicia dentro de sus ciclos musicales SON.

La banda madrileña, a la cual nunca había tenido la oportunidad de escuchar en directo, sorprendió a un teatro lleno desde el principio en sus tres cuartas partes y si bien no muy efusivo, sí expectante, introvertido y emocionado al escuchar las soberbias, contundentes y conservadoras canciones con marcado carácter shoegaze y que desde un principio tuvieron aroma a Wilco, Polar , Galaxie 500 o  incluso rasgos de Clem Snide.

Casi tres cuartos de hora de canciones pausadas pero muy intensas, con ciertos altibajos en la calidad de los temas, pero donde a menudo los minimalistas juegos de distorsiones y asonancias bordaron momentos excelentes en temas como “raincoat” o “now that it´s summer” (estremecedora) donde consiguieron exprimir al máximo el espectacular sonido que siempre regala el Teatro Lara.

Perfectamente ambientados, llegaba el momento de volver a dar la bienvenida a los fineses Cats on Fire, que tras la reciente salida de su recopilatorio Dealing in Antiques, se pasaban por Madrid por tercera vez, acompañados como siempre de esa calma interior, esa sencillez, y el gran saber hacer que tienen cuando interpretan canciones sobre el escenario, y más aún cuando lo es en uno como el del Lara.

Comenzaron algo tímidos, envueltos siempre por ese karma polar que les rodea y haciendo pequeñas delicadezas en un principio muy comedidas como “Centerback” o “Horoscope”, auténticas delicias cantadas con suavidad y que por momentos (como casi siempre ocurre cuando escuchas Cats on Fire) trajeron al recuerdo en voz y persona a un joven Morrissey.

Así que poco a poco e intercalando canciones nuevas y divertidas charlas sobre fútbol, conciertos o sobre la vida en general, el ambiente se fue caldeando con motivos tan contundentes como “I am the one white-manteled king” o “draw in the reins” que se llevó una emocionantísima ovación y que tuvo como respuesta para calmar tan enfervorecidos ánimos, una emocionante “on his right side” con Mattias casi a solas con el piano y su acústica.

Con el tiempo volando entre el público, y la banda totalmente cómoda llenando el teatro de canciones de muchísimos kilates, voló la segunda mitad del concierto con un repertorio mucho más potente, donde dejaron más de lado las buenas nuevas canciones y brillaron con luz propia ya clásicos como “Fabric”, un muy “jazzero” “Lay down your arms” con un muy buen solo de teclados o un bailadísimo “Tears in your cup” con la que acabaron el concierto.

Tras largos aplausos, el quinteto volvió a salir para dejar el mejor sabor de boca posible con “our days in the sun”, donde las guitarras literalmente parecían hablar y despedirse definitivamente con un divertidísimo “higher grounds” donde Mattias finalmente se desató con bailes mucho más cercanos a Ian Curtis que a los propios Cats on Fire.

Un excepcional concierto, que fue creciendo poco a poco y donde se disfrutó de geniales sonidos donde cada instrumento gozó de protagonismo propio, y la luminosa voz de Mattias Björkas voló a la altura que nos tiene acostumbrados.

En fin… ¡YA HAY GANAS DE VERLES ESTE VERANO BAJO LA LUZ DE LA LUNA!

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